John Fogerty (Sept 2006)


JOHN FOGERTY

El renacer del autor perdido, el guitarrista renovado y el alma de Creedence Clearwater Revival…

Por Carlos Zaldívar

Have you ever seen the rain?

Have you ever felt the rain?

Because the rain is the best cover for love

Carlos Zaldívar

¿Para qué recordar, si podemos volver a vivir? Pareciera la pregunta más usual en estos últimos días.

A principios de los años dos mil, vinieron por primera vez Stu Cook y Fulano acompañados de un excelente line-up para traernos lo mejor del sonido Bayou, con todo el gran repertorio de éxitos de Creedence Clearwater Revival… y se presentaron como Creedence Clearwater Revisited, la primera, segunda… y hasta las 4 ó 5 veces que han llegado a esta gran ciudad.

Una nueva alineación y cuyas reseñas de las dos primeras visitas he escrito muy subjetivamente.

Aquel vocalista de medio tonelaje no tenía que pedirle mucho a John, su voz pudo acercase a la original en varias rolas, y con la ayuda de las cuerdas agudas, las pequeñas diferencias fueron una mínima expresión.

En esas ocasiones quedamos estupefactos de la reinvención de una nueva banda.

La objetividad de esos conciertos del REVISITED, sería. ¿Dónde anda John Fogerty, el fundador?

Simplemente después de un largo descanso de casi 9 años, regresa con otro álbum como solista titulado “Centerfold”, y de este punto, a recorrer durante varias giras, las grandes ciudades importantes del planeta. ¿Y México? Soñábamos impaciente su aparición, el día menos pensado.

Y así sucedió.

El trece de septiembre se presentaría la leyenda viviente, la voz original, el guitarrista sui-géneris, el veterano del sonido Bayou quien a sus casi 60 años, pensamos que sería un espectáculo al estilo de “just listen”. Pero no fue así, en el escenario nos encontramos con un John Fogerty rejuvenecido por el Rock And Roll, corriendo y saltando como un jovenzuelo de cuarenta años (sí, jovenzuelo, ¿y?) y del “just listen” nos encontramos con un “listen, enjoy, dance, and feel”.

¡Que súper conciertazo se aventó! Mas aún, días antes volvimos a deleitarnos con algunos de sus conciertos grabados en vivo durante los últimos cuatro años, los cuales nos proyectaban a un John Fogerty tranquilo, con un público contemporáneo y cantando las clásicas del REVIVAL. Conciertos donde faltó siempre la “lujuria rockera” de gritar, brincar, cantar y el furor de los fanáticos del clásico Creedence.

Eso sí, como el público mexicano, no hay dos… siempre fieles y desbordantes por esa “lujuria rockera” para nuestros Dioses.

Destacaron las rolas melosas “Cotton Fields”, “Midnight Special” para un toque sentimental.

Otra fue “Deja Vu (All Over Again)” que fue dedicada a las familias de las víctimas de conflictos bélicos, porque el mismísimo John lo vivió en carne propia durante la guerra de Vietnam por los años sesenta y setenta.

De las más ovacionadas fueron “Who’ll stop the Rain”, “Lookin’ Out My Back Door” y “Bootleg”; y obvio que no faltaron “Born on the Bayou”, “Suzie-Q”, “Bad Moon Rising” y “Proud Mary” entre muchas otras.

Extraordinario concierto… y no dudo que haya sido dedicado a TOM, ¡donde quiera que estés!

The Iron Maidens (Official Women!)


THE IRON MAIDENS

The only female tribute in the World… authorised!

The beast with a pink strap.

By Carlos Zaldívar

Fantastic! There’s no other adjective to use to begin this review.

I’m not really a fan of tributes. Recently there have been a lot of them at the Hard Rock Live in Mexico City. Guns ‘n Roses, Metallica, Iron Maiden, Scorpions, and some Mexican rock groups, yet this time around it, was extremely different.

When I heard about “them” and checked their website, I found that Derek Riggs was the author of their web design, especially for Eddie (what a lady!) Yes, the same Riggs from Iron Maiden. So I got in touch with them and got a hold of flyers to promote their tour in this city. And I did it.

I downloaded “The Phantom of the Opera” demo from their website. I was so surprised for its originality, sound, and voice, I couldn’t believe it. What came next was the e-mail I received announcing I was on their “Guest List” for the concert at the Hard Rock Live.

The date was on September 15th; Mexico’s Independence Day. I fucked up the whole family celebration (once again) and went to mass at the Hard Rock Live, of course, with “my girl”.

What I heard, read, and saw at the web about this female group wasn’t enough I wanted to enjoy it “live”. We arrived at the sacred precinct at “Campos Eliseos” at 9’o clock, sharp I was on the guest list we went inside immediately.

At 9:30 four “people” appeared on stage (two male and two female) trying to do their best, singing covers (gothic, speed, hard, and heavy metal). I think they played six songs. Alas, from to start they were rejected by all the maiden fans!

They acted professionally. They finished what they started.

The metal headbangers were desperate for the presence of the “female maidens”… we were anxious to listen and enjoy the “The Number of the Beast”… live! Now, “she” (the beast) was the exact pronoun.

At 10:30 pm, the lights went off. The two guitars, bass guitar, and drums were in front of us. Our heart exploded with the first strings of “Children of the Damned” and “Two Minutes to Midnight”. We were a few meters away from the vocals of “Bruce”.

Excellent strings, drums, and vocals. A far better experience was the songs that the original Maiden rarely plays: “Revelations,” “The Rime of the Ancient Mariner,” “The Phantom of the Opera,” “Transylvania,” “22 Acacia Avenue,” “Aces high”, or “Remember Tomorrow.”

Obviously, we enjoyed “Fear of the Dark,” “The Number of the Beast,” “Hallowed by thy Name,” “The Trooper,” and “Run to the Hills.”

The Iron Maidens were formed in 2001 and have quickly established themselves as one of the most popular tribute acts in the world. Their international recognition has now reckoned Mexico City.

The line-up of this female group is: Aja “Bruce Chickinson” Kim on vocals, Linda “Nikki McBURRain” McDonald on drums, Elizabeth “Adrienne Smith” Schall, and Sara “MiniMurray” Marsh on guitars, Wanda "Steph Harris" Ortiz on bass and, of course, EDDIE.

They are “tough and sensual” girls on stage. Seeing them “live” is like a time journey to the past, remembering The Iron Maiden of the early 80’s with Paul Di’Anno, like an unplugged concert with the technology of that era.

Believe me; you have to have this album in your metal collection. Otherwise, you’ll be out of the “Official ‘Maiden’ Headbangers List”.

After almost 2 hours of metal music, the concert was over. What would the encore be? I was praying for them to play “Run to the Hills”. And there it was: RUN TO THE HILLS, announced by Aja.

This day was very special ‘cause we started the musical journey with Paulyna Carraz and ended with The Iron Maidens!

Ballads, Metal, Love, Kisses, and an excellent Female Tribute to IRON MAIDEN were the exact formula for Magic, Illusion, and Dreams coming true.

Follow the career of THE IRON MAIDENS and don’t lose sight of any of their achievements.

Independence Day for the Maiden’s Troop!

By the way, get the cd that includes the following songs:

  1. The number of the beast
  2. Two minutes to midnight
  3. Children of the damned
  4. The trooper
  5. Wasted years
  6. Killers
  7. Aces high
  8. Phantom of the opera
  9. Run to the hills
  10. Hallowed by thy name, and
  11. Remember tomorrow

UP the IRONS!

Mi Peor Pesadilla...


MI PEOR PESADILLA

La mujer inolvidable

Por Carlos Zaldívar

Finalmente averigüe como se llamaba. Mariana era el nombre que enaltecía aquel cuerpo esbelto de modelo. Rondaba los veintidós años, creo yo. No lo sabía con exactitud.

Estudiando en los primeros semestres de la carrera de Relaciones Internacionales y Comunicación, nos encontramos casualmente en la biblioteca escolar. Sólo la miré y grabé su figura en mi mente. Obviamente no me atrevía a acercarme y presentarme, así que recurría constantemente a conocidos y amigos que me pudieran ahorrar semejante pena y vergüenza (bueno, así me sentiría al acercarme a ella). Jamás lo conseguí. Pasaron semanas y continuamente Mariana protagonizaba mis sueños todas las noches… y a veces cuando soñaba despierto.

Era un encanto de mujer, o al menos eso era lo que su bello rostro me inspiraba.

Durante todo ese lapso escolar me ilusionaba el día en que la conociera y pudiéramos platicar y pasar juntos toda una noche.

Le invitaría a comer y posiblemente con más confianza la invitaría a cenar y a pasar un rato en mi departamento.

Casi siempre estaba sola, sin amigas y rara vez acompañada de un galán. Podía asegurar que era de esas chicas intelectuales en busca de su alma gemela, aquella que Laura Esquivel describía muy bien en “La Ley del Amor”, y que podía echar a andar el mejor afrodisíaco que existiese en este mundo: La Inteligencia.

Pero el miedo seguía hostigándome y todo se quedó en sueños… dulces sueños.

Antes de la graduación debía hacer realidad ese deseo. Durante todo el lapso estudiantil ella protagonizaba mis días felices y hasta los tristes, y no podía dejar escapar la oportunidad de estar con ella; de bailar y disfrutar una noche maravillosa a su lado.

Así que un día, con el cuerpo casi bañado en sudor, las manos temblorosas y el corazón al borde del infarto, me acerqué cautelosamente. Estuve frente a ella, sin hablar, durante 1 ó 2 segundos, que parecieron una eternidad en el espacio. Finalmente pude hablar:

- Hola. Vas en el otro grupo, ¿verdad?

- Hola, y tú eres…

- ¡Sí! Soy tu gran admirador, pretendiente y estoy totalmente infatuado por ti.

- ¿Sabes? Finalmente lo hiciste. Llegué a pensar que nunca me hablarías y que estaría sola en la fiesta de graduación.

- ¡Fabuloso! ¿Te encantaría pasar la noche de este viernes conmigo?

- ¡Por supuesto!

La graduación sería el sábado y una noche antes estaría con ella. Mi cuerpo se enfrío y el sudor escurría por mis pantorrillas. Me fui a casa frío, mojado y exageradamente nervioso, pero feliz. Sabía que en tan sólo dos días más, Mariana sería mía.

No dormí. En mis pensamientos Mariana era toda mía, nos disfrutábamos como dos locos enamorados sin preocupaciones y con todo el tiempo del mundo. Quería preparar una noche inolvidable para ambos, compraría vino alemán, el mejor whisky y tendría que hacer una selección musical perfecta para Mariana. ¡Que mejor si hubiera tenido la sesión cinco de los Sultans of Swing en ese momento! así que pensé en realizar una recopilación de las mejores baladas; desde Clapton, Styx, Journey, Foreigner hasta Gary Moore, Thin Lizzy y Pink Floyd entre muchos. Esa noche sería mi gran noche… y la de Mariana.

Por fin llegamos a mi departamento. Había recogido a Mariana en su casa apenas al anochecer y me di cuenta que traía una bolsa pequeña e imaginé que traía discos. ¡Genial! Pensé en disfrutarla al máximo y en hacer de esa compañía la mejor experiencia musical, romántica, amorosa y sexual de nuestras vidas. La iba a conocer a profundidad y a experimentar el amor a primera vista.

Llegamos y nos acomodamos en mi love seat. Ya la sentía como mía. Sin más preámbulos y con dos copas con exquisito vino blanco iniciamos las caricias, los besos y lentamente (muy lentamente), fui disfrutando sus piernas mientras sus medias resbalaban por mis manos. La falda larga caería después, junto con una blusa negra, sencilla y sin botones. Tenía el cuerpo maravilloso, mismo que concordaba con esa cara angelical llena de ternura y de inteligencia (lo suponía).

Recordar esos momentos aún me provoca éxtasis y me levantan la libido al máximo. Servía más vino mientras preparaba la música. Ya tenía una selección de varios discos compactos junto a la mesa de servicio. Comenzaría a colocarlos en el equipo modular mientras ella me besaba y recorría con sus labios mi espalda. Todo parecía un sueño, algo irreal. Seguía besándome y yo quería ir más de prisa, pero de pronto se detuvo… alcanzó la bolsa que supuse contenía discos y me susurró al oído:

- ¿Sabes? Quisiera que estos momentos fueran inolvidables, románticos y llenos de placer, sabor a piel, lujuria, sexo y mucha música.

- (¡Que delicia¡) – pensé –

- ¿Los puedes poner? – me comentó dulcemente – traje los nuevos discos de Intocable, Bobby Pulido, Rayito Colombiano y El Buki. ¿Si?

- ¡Nooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!

Hoy, a lustros de aquella fatídica noche, todavía sueño con su cuerpo. En total silencio.

Primera Generación Churchill College

PRIMERA… LA PRIMERA.

La generación pionera del College

Por Mauricio Ludgar y Carlos Zaldívar

Aquella primera cita en las instalaciones del Churchill College nos dimos cuenta de semejante aventura educativa, de la cual seríamos partícipes. Pensábamos en el proyecto perfecto, el que más adelante se convertiría en realidad.

Llegaron los primeros alumnos, los primeros maestros, los primeros libros y los primeros obstáculos: una mega inundación en el Colegio donde nos dimos cuenta que el trabajo en equipo sería imprescindible en este proyecto. Y salimos a flote.

En aquella primera generación (parece lejana) se dieron cita alumnos casi en su totalidad de The Churchill School, aún con reminiscencias de la secundaria, tal como divertirse, preguntar, observar, hacer travesuras y por supuesto: poco estudio.

Durante su estancia en el College, se vivieron innumerables experiencias, tantas, que s conteo sería casi infinito. Los profesores, al igual que ellos, podemos constatar que el aprendizaje fue mucho mayor que la enseñanza. Todos aprendimos de todos.

Parte fundamental del modelo constructivista del Colegio, donde los profesores hacemos el rol de guías y tutores; y los alumnos van desarrollando su aprendizaje; se van moldeando su perfil universitario. Éste es uno de los objetivos primordiales del Colegio, además de formar personas que contribuyan a la familia y a la sociedad, formarlas para que puedan asistir a la Universidad de su elección y sin ningún contratiempo. Formarlos para acrecentar su nivel cultural, cultural y contribuir para un nivel emocional estable. Claro que en esta maravillosa época de la preparatoria es difícil darse cuenta, pero el objetivo se cumplió en el momento de la graduación.

Aquel último día de clases del ciclo escolar 2005 – 2006, se llevó a cabo la ceremonia de graduación de nuestra primera generación.

En ese momento toda la comunidad académica nos dimos cuenta del enorme trabajo que realizamos con esos jóvenes. La retroalimentación valió la pena. Los agradecimientos abundaron para todos los profesores, para los padres de familia, quienes con mucha confianza nos entregaron a sus hij@s y nos permitieron entrar en sus corazones para dejar huella en su memoria.

Aquellos jóvenes quienes nos enseñaron con sus travesuras, quienes nos compartieron sus alegrias y sus tristezas… hoy, ya se encuentran inmersos en otra aventura: La Universidad.

Hoy nos visitan y nos agradecen su estancia en el College. Y no cabe la menor duda, porque la primera es considerada como una generación piloto, pero gracias a la experiencia de todo el equipo y sus líderes, logramos forjar una generación bien cimentada en conocimientos, bien formada en valores y con la enorme responsabilidad y orgullo que significa portar el nombre de CHURCHILL COLLEGE en el ámbito universitario.

Hoy así ha sido.

Esta primera generación, a palabras de ellos mismos, ha sido diferente porque vivieron en un modelo diferente, donde los paradigmas se rompieron una y otra vez, para crear nuevos estilos de aprendizaje y nuevas formas de pensar, de hacer crítica y de moldear un perfil universitario PERSONALIZADO.

Nuestros inolvidables agradecimientos a Betty, Salua, Badui, Norbo, Liliana, Patty, Kare, Adalisa, Javs, Lulú, Gaby, Tommy, Ori, Juan Pablo, Kike y Orly. A todos ustedes que han marcado una huella indestructible dentro del CHURCHILL COLLEGE, les deseamos el gran éxito que se merecen en la aventura universitaria, en la profesional y en la familiar.

Los llevamos en nuestra memoria y en nuestro corazón.

¡Enhorabuena!

How to Measure a Planet (Anneke: I love U)


HOW TO MEASURE A PLANET?

Una de las obras maestras de “The Gathering”

Por Carlos Zaldívar

Hace poco más de un lustro concluí y compartí, que hay (había) tres discos para disfrutar totalmente y poder recorrer muchos aspectos de nuestras vidas. Discos cuya música se centra en las emociones y sentidos para que podamos recorrer nuestros fracasos y volvernos a sentir felices por nuestros éxitos, satisfacciones y realizaciones.

Estos tres álbumes son: “Alchemy” de la banda de Mark Knopfler, Dire Straits; “Reunion” de Tony Iommi y discípulos, Black Sabbath y el “Pulse” del maestro Gilmour en Pink Floyd.

Este año, agrego otro más: el cuarto álbum.

Y es que al ver a The Gathering en video, rompió muchos esquemas y paradigmas ya formados con anterioridad, mismos que se establecieron en mi mente a partir del álbum “Downfall”. Fue un giro total al disfrutar el video de “A Sound Relief”, un cambio idiotizador, hasta llegar al punto de quedar infatuado por Anneke Van Giersbergen.

Pero eso no fue todo, en marzo de este año, otro cambio radical, otra ruptura de los anteriores paradigmas y esquemas que tenía sobre la banda de los hermanos Rutten. Y el exagerado cambio fue nada menos que presenciar el concierto que dieron en el Circo Volador.

Entonces retomé la colección completa de esta banda holandesa y redescubrí (por enésima vez) el álbum “How To Measure a Planet?”, pero por primera vez, lo escuché y disfruté desde otra perspectiva: con Van Giersbergen en mi mente, frente al micrófono y con esos movimientos sensuales, brazos largos, cabello poco rizado, tatuaje muy negro contrastando con esa piel blanca y bella. Es decir, desde ese momento, con este álbum que anonadado (o apendejado para explicarme mejor), estupefacto e inmediatamente volví a colocar el cd en el carrusel respectivo. Sentí la obligación de meditar nuevamente y experimentar esos sentimientos de nostalgia y experiencias vagas de momentos inolvidables.

Este maravilloso álbum consta de dos discos compactos, el primero con nueve canciones:

La primera “Frail (you might as well be me)” de 5:03 min. nos comienza a abrir puertas para toda una aventura espacial y emocional. La voz de Van Giersbergen, tan sensual, comenzando con las palabras, . Le sigue “Great Ocean Road” de 6:19 min. provocándonos imaginar algunos preparativos de un gran viaje al más allá. Inicia con efectos en los teclados y guitarra. La escucho y doy un trago más al “scotch”… comienzo a pensar… meditar, recordar y tratar de recordar lo olvidado. La tercera rola es “Rescue Me”, si no la mejor, de las mejores. Apenas dura 6:22 min. Y el deseo por volver a vivir se vuelve intenso: “Todo lo que quiero es estar donde tú estás”… Podría tratarse de una rola tranquila y lenta, pero la fuerza de las palabras es acompañada por un estruendoso duelo entre guitarras, teclado, batería y efectos a los 3:04 minutos, el éxtasis y el clímax son el producto de ese orgasmo mental y espiritual, volviendo al mar de la tranquilidad al minuto 4 con 39 segundos. ¡Vaya emoción! De hecho esta rola se incluye en la sesión 666 de Sultans of Swing que próximamente estará circulando… por nuestras venas.

Continuando con la cuarta rola “My Electricity” de apenas 3:32 min. y con una batería tranquila (con más scotch) invitándonos a irnos más atrás en el tiempo, pareciendo un viaje a una galaxia fuera de “nuestro” sistema solar. Siguiendo con 6:01 min. de “Liberty Bell” y pasando de soprano a mezzosoprano y viceversa, Van Giersbergen se mete de lleno a celebrar el éxito del lanzamiento de esa nave inter-mental viajando años luz dentro de nuestros recuerdos.

Continuamos con “Red Is A Slow Colour” de 6:26 min. Rola incluida también en el “A Sound Relief” y provocando imaginar un paseo por ese planeta de color rojizo. Ese mismo donde pudiéramos subirnos al “Pathfinder” y recorrer los escondites más remotos y sentir la emoción de experimentar sentimientos nuevos y al terminar el recorrido, pensar, buscar en nuestras neuronas, rastros de algo olvidado, y entonces, inicia “The Big Sleep” que durante 5:01 minutos nos relaja, transportándonos a nuestro lugar de origen: el alma.

“Marooned” hace su aparición recordando como primera instancia aquella rola instrumental de Pink Floyd, donde echamos a volar la imaginación… pero aquí Anneke canta y nos lleva a lugares más profundos. “Marooned” dura 5:55 minutos, tiempo perfecto para meditar con otro “scotch”, y después… la infatuante rola de “Travel”, deleitándonos y provocando más el deseo por Anneke durante 9:06 minutos, aunque el mensaje pueda estar enfocado a toda una odisea del transbordador espacial, la música de la tripulación y a todo lo que el creador haya elaborado. Música suave, llena de satisfacciones y deseos inspirada en el ambiente espacial, tal y como le da seguimiento la rola instrumental “South American Ghost Ride”, que es con la que se inicia el segundo cd de esta extraordinaria compilación.

No cabe duda que Van Giersbergen es una excelente compositora y los músicos un apoyo emocional para lograr la conformación de esta banda como una sola alma. Esta rola dura 4:25 minutos.

Las tres siguientes rolas son “Illuminating” de 5:41 minutos, “Locked Hawai” de 3:23 minutos y “Probably Built In The Fifties” de 7:26 minutos; mismas que contribuyen al éxtasis emocional, principalmente esta última, donde se puede localizar el inicio del clímax que iniciará con la siguiente canción.

Y es que el brillante que adorna esta compilación emerge de las mentes de Hugo Prinsen y Rene Rutten (seguramente inspirados por van Giersbergen, obvio) y nos traen una fantástica composición instrumental de larga duración, que en tan sólo 28:31 minutos nos dan tremenda revolcada emocional, un fuerte impacto sentimental y para rematar, el clímax de todo este viaje sobrenatural dentro de nuestra mente, conjuntado con un orgasmo del alma justo a minuto 8 cuando el clímax y el orgasmo están en su punto final, desvaneciéndose… y al minuto 9 aproximadamente inicia un receso en ese viaje al espacio sideral de nuestro cuerpo, para que al inicio del minuto 13 y mitad del 14 nos concentremos en un alunizaje eterno, porque los casi 14 minutos restantes sirven para concluir y sentir que: deseamos repetir la experiencia.

Arch Enemy (Angela: I dream about you!)


ARCH ENEMY

Ahora fue el turno para Angela Gossow, la mujer mala y nada sensual del metal, hablándonos con una voz dulce al sentido auditivo.

Por Carlos Zaldívar

“Poca madre”. “Muy cabrón”. Así de simple fueron los calificativos que comenté a la salida de este súper concierto en el Circo Volador. Ya tenía rato (desde Cradle of Filth en septiembre 2004) que no asistía a un evento de tal potencia, de tanto death y thrash metal, que parecía que estábamos dentro de un tsunami musical con un atractivo visual indiscutible.

En esta ocasión, el recinto de La Viga, se vistió de gala para recibir por primera vez a los suecos de Arch Enemy. Una banda cuyo primer álbum se remonta hacia 1999 y que llevó el título de “Black Earth”, cuando las vocales estaban a cargo de Johan Liiva.

Para su segundo álbum, “Stigmata” incluyen oficialmente al bajista y para el siguiente año editan “Burning Bridges” del cual se desprende la súper rola “The Immortal”.

Para ese momento, es una banda de metal muy buena. Sin noticias de algún viaje para Latinoamérica y mucho menos para México.

Pero para el año 2001, viene un cambio radical: los suecos solicitan los servicios de la alemana Angela Gossow, una extraordinaria belleza femenina sobre delgadas piernas y una larga cabellera rubia, para darle voz a su música.

Esa figura tan sensual se pierde cuando la escuchamos cantar, al estilo de un fortísimo “bajo” (voz masculina), y entonces se transforma en esa mala mujer vestida de negro, sin sensibilidad, agresiva, fuerte y de potentes cuerdas vocales. ¡Oh, sí!

Cuando se apagaron por completo las luces en el recinto, y las poco más de dos mil almas thrasheras levantamos los cánticos y alabanzas para Arch Enemy, pensé en “Nemesis”, de mis mejores rolas y que esperara que se incluyera en el “encore”. Entonces comenté a mi compañero J. M. Zamora: – “Cuando aparezca “Nemesis” me persigno y me retiro – ¡Aja!... esta súper rola fue la encargada de abrir el repertorio cargado de puro, total y absoluto metal, o como dirían los de Arch: “Pure Fucking Metal”.

En fin, continuando con sus álbumes y con el debut de la alemana en las voces, el cambio de la imagen y con la aportación de mucho poder al thrash metal, surge “Anthems of Rebellion” en el 2003. Angela también contribuye en las composiciones. Para el siguiente año editan “Dead Eyes See No Future” que consta en varias re-ediciones de rolas anteriores y algunos covers como: “Symphony of “Destruction” de Megadeth, “Kill with Power” de Manowar, “Incarnated Solvent Abuse” de Carcass y el video de “We Will Rise”; además de unas rolas en vivo.

Y finalmente, su obra reciente, del año pasado (2005) bajó el nombre de “Doomsday Machine” que incluye además un DVD con el video “Nemesis” y las rolas en vivo de “Dead Eyes See No Future” y “Ravenous”… un extraordinario DVD que no debe faltar en las filas discográficas de cualquier headbanger.

De esta manera, ARCH ENEMY se conforma en la actualidad por Angela Gossow en las potentes vocales, Michael Ammot en la guitarra principal, Christopher Ammot en la guitarra secundaria, Sharlee D’Angelo en el bajo y Daniel Erlandsson en la batería.

Una sólida y perfecta alineación para la más compleja música: el Metal.

Haré un breve paréntesis para hacer mención que para Mike Ammot es su segunda visita, pues la primera (no sé si haya hecho otras, aunque sea de turista) la realizó por el año de 1991 con el grupo inglés CARCASS durante la gira del álbum “Necroticism – Descanting The Insalubrious”; tocando en el recinto de Tlalnepantla y la ahora ex catedral del metal mexicano, la Arena López Mateos. (¡Que recuerdos!).

Como ya lo había comentado, abrieron con “Nemesis” y el efecto del “slam” invadió todo el recinto, bastante fuerte y continuo… ¡Como olvidar aquellos slams en la López, con D.R.I., Acrophet, Rigor Mortis, Kreator, Morbid Angel, y muchos otros! Pero esta vez… estaba Angela con sus “enemigos” de ARCH.

Después de abrir con “Nemesis” siguieron con “Enemy Within” a la que le siguieron “Dead Eyes See No Future” y “My Apocalypse”… y al vibrar fuertemente todas mis entrañas, pensé en las centenas de decibeles que entraban por mi sentido auditivo, pareciera como si una implosión en mis neuronas se estuviera revolviendo con ese líquido rojo proveniente de mis oídos. El éxtasis de una música única que hace honor a su calificativo: Thrash.

De ahí siguieron con “The Immortal”, “I Am Legend / Out For Blood”, “Skeleton Dance”, y “Hybrids Of Steel”… y después de un lapso muy breve, Daniel Erlandsson tomó posesión del escenario con un majestuoso solo de percusiones acompañado de un juego de luces impresionante. Un solo súper bien ejecutado, del cual espero aprendan mucho mis jóvenes amigos bateristas. Erlandsson nos metió de lleno al escenario; nos convertimos parte de esas tarolas, bombos y platillos y vibramos al compás de ellos. Fueron baterías orgásmicas, cuyo estruendor me duró por los dos días siguientes…

Aplausos, gritos, slam y una real alabanza se llevó Erlandsson cuando el solo empezó a desvanecerse, y entonces, Angela y el resto de la banda aparecieron para continuar con “Taking Back My Soul”, “Bury Me An Angel” y “Dead Bury Their Dead”; y al terminar esta rola, fue el turno para Mike y Chris. Estos dos guitarristas realizaron un excelente performance con las cuerdas, que cuando fueron dueñas y señoras del escenario, los presentes simplemente quedamos atónitos y ensordecidos (por enésima vez) y el sentido fue como un estire de las venas, casi al punto de que la yugular explotara.

Y las manecillas seguían su recorrido. Sabía que el final estaba cerca y así rogaba al señor de las tinieblas para que se alargara más y más y más…

Luego llegó “Ravenous” y entonces vino la despedida… y obvio: el encore.

En estos momentos de despedida recordé los años de gloria de Wendy O’ Williams (q.e.p.d.), con los Plasmatics, quien fuera de las pioneras “mujeres malas” en la escena del “Rock”. Y seguramente, hoy que está a la derecha del padre, no está sentada, sino continuando con esa extravagancia y rudeza de cuerdas vocales, desnuda ante el micrófono y dando consejos a las “vocalistas” de hoy. No hay duda.

Seguramente si ROCK 101 siguiera con vida, todas estas féminas estarían en las filas del extraordinario programa: “Mujeres, coma, Rock & Roll”.

Pensando en esto, llegaron para terminar “Heart Of Darkness”, “Burning Angel” y la súper rola que prendió a las miles de almas dentro del sagrado recinto, “We Will Rise” y un adiós con “Bridge Of Destiny”.

Y esta noche del martes nueve, fue un evangelio más de los ya tantos prohibidos. Fue, la palabra del señor, acompañada de rudeza, ternura y una figura bella en el escenario.

A diferencia de los DVD’s, donde Angela se dirige a los fans entre rola y rola, con esa misma voz ruda y agresiva; aquí, con nosotros, se dirigió con su voz normal, sensual, dulce y agradeciendo a todos los presentes el haber asistido. Sin lugar a dudas ella quedó más impresionada por nuestra respuesta y no dudo que ya estén planeando su regreso.

Así que, ¡hasta la próxima, Angela!

carlos@zaldivar.org.mx

Mayo 2006.

Orquesta Sinfónica Nacional

ORQUESTA SINFÓNICA NACIONAL

Concierto Infantil: El siglo XIX y la ópera en México.

Por Carlos Zaldívar

Nuevamente el Palacio de Bellas Artes fue el magno recinto para el concierto del pasado 30 de abril. Poco después del mediodía la Orquesta Sinfónica Nacional y el director Luis Fernando Luna aparecieron en escena. Segundos después apareció Arturo López Castillo en el papel de “Bajo Buffo”, el narrador de esta extraordinaria ópera cómica.

Y desde esta aparición, Regina (mi hija) sintió agrado; posiblemente por su vestuario y peinado, la de un bufón.

El programa inició con “El Maestro de Capilla” (Il Maestro Di Capella) originalmente escrita en italiano, que provoca una grata impresión al público al ver en escena a un director de orquesta cantando. Realizada por Domenico Cimarosa en Italia, y con orquestación y arreglos en este año por Julio César Quintero y actualizada al español por Arturo López Castillo.

El Maestro De Capilla permite al público comprender de una manera sencilla y cómica la manera como trabaja un director de orquesta con los músicos. Es una forma de introducir al público a la ópera ligera con el fin de mostrarles que éste también es un entretenimiento que puede generar gran placer al oído y a la vista, tanto como el cine y, obviamente, el rock y el heavy metal. Insisto una vez más, la música clásica es el origen del metal, y para muestra hay miles de botones.

Continuamos con la “Marcha Zaragoza” compuesta por Aniceto Ortega; “Galopa México” de Angela Peralta y terminamos con “Sinfonía Vapor” de Melesio Morales, no dejando duda de que México es productor de excelentes músicos y compositores a nivel internacional.

Es muy gratificante disfrutar este tipo de música, pero insisto una vez más, es tan emocionante que debería haber slam, o por lo menos que pudiéramos pararnos a brincar y aplaudir sin lo sermones ni el “sshhhh” de las demás personas.

Este evento sirvió para enseñarle a Regina algunos datos sobre la Orquesta, como los músicos, los instrumentos y el director; de los cuales sobresalieron las percusiones, el violoncello y el violín. Pero más que todo lo anterior, hubo un personaje que más le gustó y quien me pareció fue la cereza del pastel: “La Rata del Palacio”, interpretada por Luz María Meza. Este personaje le dio el toque infantil al evento, pues de inmediato los niños presentes (y adultos también) la identificamos como la “Rata Vieja”, aquella que en la canción infantil, “…por no saber planchar, se quemó la cola…”

Esperando que este tipo de eventos sean continuos y que Regina continúe con la educación y sensibilización de ese sentido tan maravilloso: el auditivo.

Dokken (April 2006)


DOKKEN

Con apenas 24 años de existencia, los Dream Warriors pisaron por primera vez suelo azteca.

Por Carlos Zaldívar

Eran los inicios de la prepa y nos reuníamos para organizar pequeñas sesiones de puro, total y absoluto Rock & Roll; y realizar grabaciones de nuestros mejores LP’s y compilaciones de los mejores éxitos del mejor Hard Rock de aquella época. Manuel, Armando, Miguel y yo nos reuníamos en mi casa con un montón de cassettes (¿los recuerdan?) vírgenes de noventa minutos de marcas Pioneer o Sony (que eran los únicos con mecanismo de tornillos) para grabar esas compilaciones.

Fue sorprendente cuando nos prestaron el LP que contiene aquella rola de nombre “Breaking the Chains” de compositor Don Dokken en su segundo álbum: “Breaking the Chains” que además contiene “Paris is Burning”. Grabamos un cassette fabuloso.

No había conciertos y apenas se rumoraba que QUEEN estaría tocando en Puebla, pensábamos que era sólo eso, meros rumores.

¿Dokken en México? Imposible. Todos las bandas de Hard Rock y Metal estaban marcadas por los demonios – era lo que manifestaba la ignorancia de la iglesia, del gobierno y de muchos padres de familia (quienes sólo escuchaban a Pedro Vargas, José José y quienes decían que el Rock sólo era Johnny Laboriel y Enrique Guzmán); pero aún así continuamos soñando.

Más de dos décadas después, el 28 de abril pasado, en el recinto rockero de Campos Elíseos, el HARD ROCK LIVE, se presentó DOKKEN, con su inigualable líder teutón Don Dokken y su inseparable baterista y amigo Mick “Wild” Brown.

EL concierto estaba programado para las nueve de la noche, pero por causas que desconozco, inició a las diez con cuarenta y seis minutos. Esta tardanza me sirvió para seguir con las remembranzas de aquella época y comenzar el pronóstico para el repertorio; y además se incrementaban las ganas y el fervor de ver a una de mis bandas favoritas de la prepa… totalmente en vivo.

El Hard Rock se encontraba a tres cuartas partes de su capacitad total, casi todos de la misma generación… una generación de headbangers inigualable.

Por fin, aparecieron en escena Mick “Wild” Brown en la batería, Jon Levin en la guitarra y Barry Sparks en el bajo iniciando el estruendor de sus instrumentos para dar la bienvenida a Don Dokken, quien apareció desde el fondo del escenario enfundado en jeans claros y camisa blanca, con algunos kilos de más, cabellera larga y sin tanto glamour y maquillaje (lo que en los años ochenta le costó la clasificación de Glam-Metal) y con una voz muy madura y diferente… pero con mucho poder.

La euforia fue tal que desde las primeras rolas de “Unchain The Night”, “Into The Fire” y “Dream Warriors” no descansamos ni un segundo.

Desde estas rolas nos dimos cuenta que todo el repertorio sería de grandes éxitos y grandes remembranzas.

Y a la voz de Don Dokken: -“Ahora recordemos aquel año de 1982”- se lanzaron con el grandioso “Breaking The Chains”. ¡Que magnífico momento! Inigualable.

Don Dokken siempre se ha caracterizado de estar acompañado de músicos de renombre, y esta vez no fue la excepción. Algunos de ellos: George Lynch (también fundador de Dokken); Juan Croucier (Ratt); Jeff Pilson; Peter Baltes (Accept); John Norum; Billy White; Reb Beach; Mikkey Dee (Motörhead) y Barry Sparks (Malmsteen, MSG) entre otros.

Lo que cabe destacar de este magnífico concierto es la actitud de Don Dokken hacia nosotros: siempre humilde, modesto, alegre y sobre todo, sorprendido de ver y admirar un público como nosotros. Fue un concierto casi personalizado, donde Don recorrió a casi todos con la mirada, y en lo particular, cuando lo alababa y le daba las gracias, él me respondió con el pulgar alzado y me agradeció tal gesto. Fue increíble, como para presumir; que el vocalista de una de tus bandas favoritas, te haya mirado, saludado y dado las gracias por haber estado ahí, compartiendo sus éxitos.

El próximo mes de junio Don Dokken cumplirá 53 años, y al verlo en el escenario cantando y brincando como hace dos décadas, no pareciera reflejarlos, y estoy seguro que aún le falta más ROCK por compartir y seguramente vendrá nuevamente para festejar el aniversario 25 de DOKKEN, el de plata. ¡Ahí estaremos!

“Nunca recordamos días, siempre momentos” es una frase que refleja mucha certidumbre, y como olvidar aquellos en la preparatoria donde regresábamos una y otra vez la cinta del cassette para escuchar “In My Dreams”, hasta que la cinta se echara a perder. Aprovechar el tercer receso, sacar la grabadora, colocar el cassette y escuchar las rolas de DOKKEN, era una rutina que ansiábamos.

Dokken es la primera vez que viene a nuestro país, primero en esta ciudad y posteriormente continuar en Monterrey y terminar en Chihuahua.

Fue extraordinario ver el asombro de Don Dokken por nuestra actitud. ¿Acaso pensó que no conoceríamos sus rolas? ¿Pensó que sería un concierto de rutina? Al final constató lo contrario y les aseguro que su opinión la compartirá con muchas otras bandas y nos recomendará.

El repertorio consistió en “Into The Fire”, “Dream Warriors”, “Paris is Burning”, “Alone Again”, “The Hunter”, “Just Got Lucky”, “Kiss of Death”, “Too High To Fly” y “Tooth And Nail” entre muchas otras, y para cerrar con broche de oro (con el más fino metal) “Sunless Days”, “In My Dreams” y “When Heaven Comes Down”.

Todos quedamos con un exquisito sabor en el alma y queríamos más, y les aseguro que Dokken también, pero sabíamos que era el final.

“In My Dreams” marcó el inició de una nueva espera para su siguiente visita.

Como excelentes melómanos y rockeros estuvimos ahí, mi primo Hugo y un servidor; y dedico este humilde texto al gran ausente (y ahora ex Dream Warrior), mi amigo Jorge, con quien compartí muchos momentos y sesiones con las rolas de Dokken y quien me regaló hace dos cumpleaños el “The Long Way Home” donde sobresalen “Sunless Days” y “Good Bye My Friend” y quien seguramente después de leer estas líneas estará arrepentido y sufrirá varias décadas por no haber asistido. Espero que para Saxon no suceda lo mismo.

¡Que el Hard Rock los bendiga!

Epica (March 2006)


EPICA

La cultura maya desde Holanda

Por Carlos Zaldívar

Desde los diez años canto.

A los quince años me regalaron un cd de Nightwish, y

entonces comencé a estudiar canto clásico.

Formé parte de un coro durante un par de meses,

después...

EPICA había nacido.

Simone Simons

El pasado viernes treinta y uno de marzo, EPICA visitó por segunda vez la Ciudad de México. En la primera ocasión visitó el Hard Rock Live, dejando muy buen sabor en el alma de aquellos asistentes, aunque con un solo álbum, en el encore repitieron canciones, sucediendo lo mismo en el Salón Mónaco de Cuautitlán Izcalli. No estuve presente en aquella ocasión, pero ya con los álbumes que mi amigo Salvador Badui me había regalado, ya me sentía “fan” de Epica.

Es una agrupación muy nueva, nacida en los Países Bajos por el año 2002. Su primer álbum llevó por título “The Phantom Agony” del cual todas rolas se convierten en éxitos rotundos, pero en lo personal “Cry For The Moon” destaca como un himno al Metal y una sobredosis de adrenalina para el corazón.

Mark Jansen, guitarrista fundador de la banda After Forever, realizó un proyecto al lado de Ad Sluijter, guitarrista y profesor de matemáticas, y quien también había participado en unos conciertos junto con After Forever. Después se dieron cuenta de la química que provocaron juntos y entonces nació EPICA.

Así, al álbum exitoso le sucedieron sencillos como “The Phantom Agony”, “Feint” y “Cry For The Moon” y más tarde, en septiembre de 2004 editaron un DVD bajo el nombre de “We Will Take You With Us” el cual contiene sesiones en estudio totalmente acústicas, videos y mucho material que no debería faltar en cualquier colección de música “clásica”.

Y es que siendo un grupo reciente, formado por jóvenes, quienes oscilan los 24 años, logran destacar su formación profesional como músicos y dejan constatar sus influencias musicales, tanto de los clásicos como del metal, desde Rachmaninov, Wagner, Carl Orff, y Hans Zimmer, pasando por Ennio Morricone, Andrea Bocelli y Tori Amos hasta llegar a Nightwish y DreamTheater. Por esta razón críticos europeos afirman que sus composiciones están llenas de un “Poder Wagneriano” y para muestra basta las introducciones a sus álbumes: Adyta ‘The Never Ending Embrace’ para “The Phantom Agony” y Huban K’u “A New Age Dawn” (en maya: “El Origen Del Universo”) para “Consign To Oblivion”.

Para abril de 2005, lanzan su segundo álbum oficial “Consign To Oblivion” donde también, todas las rolas son éxitos rotundos, y en lo personal destaca “The Last Crusade”. A este álbum le sigue el sencillo “Solitary Ground” y para septiembre del mismo año se edita su reciente álbum “The Score” al que le sigue el sencillo “Quietus”.

Y finalmente en el último día del tercer mes del año 2006, pisan por primera vez la catedral del metal, el recinto “Circo Volador”, en este segundo tour por México.

Pero mis estimados lectores (los mismos 2 de siempre) esto no es todo. ¿Dónde está la magia de EPICA?, ¿Quién le da el poder, entusiasmo y espectáculo visual a la banda?

La respuesta cabe en tan sólo un nombre: Simone Simons. Una extraordinaria mujer de apenas 21 años de edad, pero con bastante experiencia como mezzo-soprano y ahora ya como vocalista de una banda de metal gótico, o más bien, de metal espiritual. Simons y Jansen fueron quienes iniciaron un viaje por la Cultura Maya, y los resultados han sido plasmados en su segundo álbum, donde se refleja su madurez musical como equipo.

El día del concierto, al arribo al Circo Volador, surgió la misma pregunta: - ¿Quedaría perplejo ante tal monumento y escultura femenina, al igual que sucedió con Tarja? – No.

Simplemente son incomparables. Pero totalmente seguro que Simone está siguiendo de cerca las huellas que va plasmando Tarja en el mundo de las vocales en este género tan maravilloso del metal.

En el escenario Simone vistió pantalones negros y una playera larga con tirantes al hombro, luciendo una esplendorosa espalda, que junto con un escote muy sensual, era cubierta por la larga y radiante cabellera rubia. Los ventiladores y la iluminación lograban darle efectos, por momentos psicodélicos, a esos cabellos largos, que viajaban de tonos rojizos, a azules, amarillos y verdes; y también revoloteaban sobre su rostro tan fino, joven y con algo de inocencia (de juventud). Todo un show visual que acompañó a los guitarrazos de Jansen y Sluijter.

El clímax fue disfrutar de Simone cantar únicamente acompañada de los teclados. Escuchar el juego de sus cuerdas vocales y sentirlas dentro de nuestras venas, o al menos, eso sentíamos en nuestro sistema circulatorio. Verla y obvio... soñar con ella.

El Psicólogo Mark Jansen en la guitarra, El Profesor Ad Sluijter en la guitarra, el Maestro en Comunicación Jaroen Simons en la batería, el egresado del Conservatorio Coen Janssen en los teclados y el Maestro en Ciencias Comerciales Yves Huts en el bajo, son quienes acompañan a la bellísima, exuberante y carismática mezzo-soprano Simone Simons.

Mientras esperamos la tercera visita de Epica a tierras aztecas, gozaremos del video “Cry For The Moon” una y otra, y otra, y otra vez... hasta que nuestros oídos lloren sangre.

¿Y que más puedo decir? Después de estos recientes conciertos de inicio de año, The Rolling Stones, The Gathering, DreamTheater, Foreigner y Epica.... ya es imposible dudar de la existencia de Dios.

carlos@zaldivar.org.mx

Marzo 2006.

Foreigner (March 2006)


FOREIGNER

Ni los hermanos Wachowsky hubieran recargado de una manera tan vigorosa a este sexteto de “forasteros”.

Por Carlos Zaldívar

Cómo olvidar aquellos años de la secundaria donde mi compañero de banca, José Manuel, y un servidor, entonábamos por horas la rola de “JUKE BOX HERO”. Era el año de 1981 cuando salió al mercado el formidable álbum titulado “4”; y era la segunda rola del lado “A” la que merecía tan consistente repetición en horas de clase.

También de ese LP se desprenden grandes éxitos como “Night Life”, “Break It Up”, “Girl On The Moon”, “Waiting For A Girl Like You” para cuando estuviéramos en el momento meloso de regalar cassettes a nuestras amigas (y a veces amores platónicos); y el súper hit “Urgent”, del cual esperábamos ansiosos ver el video en el programa “20/20” del canal 5 por las tardes.

Hoy, después de casi 25 años tuve la grandiosa oportunidad de disfrutarlos en vivo y volver a recordar esa época maravillosa.

Esta banda se fundó en 1976 por los británicos Mick Jones e Ian McDonald, quienes reclutaron a otros cuatro miembros: el británico Dennis Elliot (excelente baterista) y los norteamericanos Ed Gagliardi, Lou Gramm y Alan Greenwood; para que en 1977 sacaran su álbum debut titulado simplemente “Foreigner” del que destacan los éxitos “Feels Like The First Time”, “Cold As Ice” y “Starrider”.

Para el siguiente año lanzan “Double Vision” de donde sobresalen “Hot Blooded” y obviamente la rola homónima; y así con todos sus álbumes, llenos de éxitos, recuerdos, melancolías y mucha felicidad. En casi todos ellos destaca Lou Gramm en las vocales y aseguro que Foreigner lo mando al estrellato y le dio carisma a su vida… la cual terminó a principios de esta década, aunque hoy todavía anda en giras no muy exitosas.

La banda sufrió (y a veces gozó) muchos cambios, de sexteto se convirtió en quinteto, cuarteto y hoy es nuevamente sexteto. Por sus filas también pasaron Rick Willis, Johnny Edwards (quien alguna vez suplió a Gramm en las vocales), Mark Schulman, Ron Wikso, Brian Tichy, Denny Carmassi y Bruce Turgon.

Para celebrar sus veinticinco años de carrera, Foreigner lanzó en el año 2002 un DVD con un concierto donde se aprecia a Lou Gramm con un sobrepeso notable, la voz atrofiada y los arreglos tratándose de adecuar a la época ochentera. Un buen DVD para coleccionistas y fans de las “buenas memorias”, pero con una gran falta de calidad musical e innovaciones.

Vinieron a México, no recuerdo bien si hace 4 ó casi 5 años, y se presentaron en un Auditorio Nacional medio vacío (o medio lleno) y Lou Gramm dejó mucho que desear… Iniciaba una etapa de decadencia para Foreigner. Por razones de viaje, no pude estar presente, pero la comunidad rockera de la ciudad es lo que comenta.

De hecho su último álbum fue lanzado en 1995 bajo el nombre de “Mr. Moonlight” y de ahí tuvieron que pasar cinco largos años para lanzar una Antología de nombre “Juke Box Heroes” de dos discos con 39 éxitos.

Hoy podría decir que no cuentan con nuevas producciones, pues han pasado más de 10 años de la última y de ahí han sido recopilaciones, antologías, conciertos y más recuerdos.

Pero Mick Jones, el gran jefe de estos “forasteros”, se dio a la tarea de “recargar” a Foreigner inyectándole sangre nueva y quedando con la siguiente alineación: Mick Jones en la guitarra, Jason Bonham (descendiente del Dios “Bonzo”, nacido de aquel “Maldito Zeppelín de Plomo”) en la batería, Jeff Jacobs en los teclados, Jeff Pilson en el bajo, Thom Gimbel en la guitarra, la flauta y el saxofón y en las vocales a un extraordinario “jovenzuelo” con mucho carisma (quien nos hizo olvidar por completo a Gramm), lleno de energía y con unas excelentes cuerdas vocales: Kelly Hansen.

Esto fue lo que constaté el pasado veintidós de marzo, en el ya clásico Teatro Metropolitan. A la hora marcada para iniciar el concierto, el recinto estaba a menos de la mitad de su capacidad, por lo que de mi lugar (hasta arriba en las últimas filas) comencé a bajar, esperando llegar a la primera fila del primer piso. Luego de varios acomodamientos muchos de nosotros logramos estar en la planta baja a tan sólo unas filas del escenario, es decir, en primerísimo fila, al pie del escenario.

Los guitarrazos de Mick y la bataca de Bonham se hicieron presentes y al ritmo de Double Vision inició la fiesta en punto de las nueve horas con doce minutos…. Y fue cuando Kelly (quien se dio el lujo de iniciar el concierto al estilo de Steve Marriot con un yeah, yeah, yeah), al ver algunos espacios vacíos, nos convocó a todos los asistentes a estar frente a ellos, y así sucedió. De pronto me sentí como en el Circo Volador, donde la capacidad es menor, y todos estamos parados frente al escenario, más comunicados con los músicos.

Esta vez estuve a tan sólo unos 3 ó 4 pasos del mismísimo escenario donde paseaban Jones, Hansen, Pilson y Gimbel.

Después de aceptar semejante invitación se aventaron “Cold As Ice” y fue muy motivador ver a Kelly brincar del escenario y pasearse por las butacas, ayudado de varios fanáticos y entonces nos dimos cuenta de la magnitud de la fiesta en la que estaríamos presentes. Toda una “fiesta pagana” para adorar a los Dioses del Rock & Roll.

A la gran mayoría de las canciones les metieron nuevos arreglos, y para muestra bastan varios botones.

Se aventaron “Say You Will” en una versión totalmente acústica donde todos, absolutamente todos, cantamos al compás de la guitarra de Jones. Fue una rola muy placentera…

Además tengo que hacer mención que los primeros “batacazos” de Bonham correspondieron a “Rock & Roll”, pero duraron tan sólo unos segundos, que fueron suficientes para recordar, y jamás olvidar, de quién es su padre… honor a quien honor merece, y que siga descansando en paz, mi estimado John Bonham.

No faltaron los momentos melosos, y Kelly pudo constatar el porque acompaña a Foreigner como nuevo vocalista. Tiene gran carisma para interpretar cualquier rola que le pongan enfrente, y a la hora de entonar “Waiting For A Girl Like You” y “I Want To Know What Love Is” se apoderó del micrófono, empuño el corazón a la nostalgia y vivimos recuerdos extraordinarios. Todo un suceso melancólico donde pasaron gratos momentos de la preparatoria por mi mente.

¿A qué hora llegaría “Urgent”?

“I Don’t Want To Live Without You” fue la otra balada súper romántica que entró a la hora del encore… y ¡que sentimiento de Kelly! acompañado de la guitarra tan suave y sutil de Jones.

Otro momento majestuoso fue cuando el bajo de Pilson se empezó a escuchar por largos segundos, tras una breve introducción de Jones y de Bonham; entonces, supimos que vendría Juke Box Hero. Y así fue. Estuvimos en el máximo apogeo de la fiesta, cantando, brincando, gritando y aclamando a estos “forasteros” tan joviales y con mucha energía. Apreciamos los nuevos arreglos para esta rola que la alargaron y para hacerla más emotiva metieron en el último tercio de la misma, un fragmento de la inolvidable “Whola Lotta Love” de la banda legendaria “Led Zeppelin”; y de pronto regresaron a Juke Box, finalizando muy entusiasmados; y Kelly agradeciendo al público con un español bien fluido su asistencia, y también agradeciendo a sus compañeros músicos el haber permitido dejar que esté con ellos.

También se aventaron “Feels Like The First Time”, “Starrider”, “Dirty White Boy” (¿Algún parecido con Kelly Hansen?), “That Was Yesterday” y “Night Life” entre otras.

Parado frente al escenario, mientras Kelly nos hablaba y invitaba a cantar, pensé en el sax de “Urgent”: ¿Cómo sonaría?, ¿Sería otro sax “parecido” al álbum “4”?, ¿Se le irían los tonos como en las versiones en vivo?, O, ¿Qué nuevo arreglo traerían? O quizás ya lo traería grabado. La respuesta no tardó mucho.

Mick inició con su guitarra tan viva los acordes para “Urgent” y entonces el recinto se convirtió en una locura más… La disfrutamos, gozamos, y nuevamente los recuerdos se apasionaron de mi cuerpo y alma… Me trasladé con todos mis amigos de aquella época y a las fiestas que fuimos, llenas de buena música. Y la sorpresa mayor fue cuando Thom Gimbel hizo del saxofón una extensión de sus extremidades superiores y de su alma, principalmente. Este sax, mejoró cualquier versión anterior de todos los tiempos. Fue “tocado” el sax con una pasión exagerada que la misma versión en estudio le quedó corta. Fue el sax, la cereza del pastel. Fue Gimbel quien puso esa cereza y quien se mereció tremendos aplausos… y también fue el sax, el que nos hizo vibrar por dentro, porque todos sentimos nuestras venas a punto de reventar, porque sentimos que se alargaban, se enredaban unas con otras y así querían continuar, escuchando el sax de “Urgent” en la voz de Kelly Hansen.

Ya tan extasiados y llenos de furor, y siendo de esos conciertos que nunca queremos que acaben, llegó el encore. Y para rematar con enormes sentimientos de Rock & Roll, se aventaron un gran homenaje al padre de Jason, John “Bonzo” Bonham, y fue con el himno “Misty Mountan Hop”. ¡Maravilloso!

Y estimado lector, esto no fue todo. Ya para rematar (ahora si el final, final), y como un orgasmo mental múltiple, llegó la inesperada “Hot Blooded”.

¿Qué más podemos pedir a la vida, si no, más puro, total y absoluto Rock & Roll?

A partir de este momento fantástico, me considero un “forastero” más en este planeta. ¡Larga Vida al Rock & Roll!

carlos@zaldivar.org.mx

Marzo 2006.