RUSH 2026

RUSH, una cátedra de perfección.

Por Carlos Zaldívar

Cincuenta y tantos años bajo el Imperio de THE PROFESSOR

RUSH, 2026


2112 razones para arrodillarnos ante una mancuerna perfecta de guitarra y bajo; una aprendiz en las percusiones; y cubiertos por el manto colosal del mejor baterista del mundo.

“Nunca digas nunca” – dice un famoso refrán. Y es que en algún momento hubiéramos jurado que tanto April Wine, Triumph y RUSH, bandas canadienses, ya no volverían a tocar. Fueron, en su momento, las mejores agrupaciones de Canadá y de las mejores del mundo. Era el final.

RUSH, 1976


Y hoy, en pleno 2026, y en tan solo un mes, pude ver a las tres bandas en vivo, en un regreso inesperado, insólito y de un impacto emocional brutal.

RUSH, su final fue de inmediato con el fallecimiento de El Profesor, el mejor baterista del mundo, Neil Peart. Justo fue quien puso orden en el Power Trio, con su genialidad en la composición, arreglos y mente creativa en cada canción. Fue el revolucionario para que RUSH se convirtiera en una de las mejores bandas de “progresivo” del planeta.

RUSH apenas nacía hace cincuenta y dos años y luego de cuarenta y seis, la pregunta era, ¿quién tomaría el lugar de Peart? Absolutamente nadie, claro.

Nadie puede llenar esa enorme vacante tras las tarolas y platillos que dejó Peart, nadie.

No habría más RUSH, pensamos.

¿Y para qué traer a otro baterista de renombre, si iba a satisfacer a unos cuantos y a decepcionar a otros?

Pero la mente de Geddy fue más allá.

Y Alex, le hizo segunda.

En algún momento, alguien le presentó a Geddy a una extraordinaria maestra, compositora y baterista joven, de apenas 42 años de edad. Anika es su nombre, y junto con una banda de apoyo, “Nevell”, ha editado algunos álbumes.

El resto, estimados lectores, es historia.

Tour 2026

Entonces llegó el anuncio de la gira de los cincuenta y tantos años de RUSH, iniciando en este 2026 en la ciudad de Los Angeles, y por supuesto, haciendo escala en la Ciudad de México.

Boleto en mano y la espera comenzó, acompañada de espasmos diarios, acompañados de pequeños infartos cerebrales. Observaba el boleto, y sabía que llegaría el día en saldar aquel pendiente de “Subdivisions”, en aquel 2002, en el Foro Sol. Una espera agotadora pero gratificante, porque la meta estaba cada día más cerca.

Entonces, llegó el sábado 20 de junio, para emprender el viaje a la jungla de asfalto y arribar al recinto de Añil, en Iztacalco al oriente de la Ciudad de México,

El ritmo cardiaco se aceleraba al paso en que el Metro se acercaba al Palacio de los Deportes, como una sincronización entre Cronos y RUSH, deprisa, al ritmo de un marcapasos con turbo.

Y finalmente estaba en mi lugar, para que, en punto de las ocho horas con diez minutos de este sábado reciente, la noche se haya convertido en magia, en un Túnel del Tiempo, dónde Tony & Douglas, estaban ya en primera fila en este tremendo “50 SOMETHING TOUR”.

Anika Nilles 


En cuánto se apagaron las luces, mis entrañas comenzaron a querer escapar por cada poro de mi piel, misma que se erizaba de tanta emoción. Habían pasado casi veinticuatro años, y parecía que ayer los había visto en el recinto de al lado. Cronos nunca falla.

Y sonaron los acordes para “Xanadu”, y la mirada de quienes acudimos al llamado del Búho, estaba sobre la joven de 43 años ya. Éramos los testigos de este enorme tributo de THE PROFESSOR, de quién recibió humildemente la estafeta para darle continuidad con mucho honor, a la mejor banda de progresivo.

RUSH estaba en vivo, otra vez.

Maldito momento tan sublime, carajo.

Son de esos momentos en que jurarías que no te pasarían en la vida, que nunca se repetirían o que jamás los ibas a vivir.

Pero ahí estaba, frente a RUSH, e impactado de el perfecto performance que se aventaban.

Luego continuaron con “The Spirit of Radio”, “The Analog Kid” y “Freewill”; mientras Geddy tomaba el micrófono en instantes, para agradecer y para quedar sorprendido de la respuesta de los mexicanos.

Todos estábamos a la expectativa, porque los setlists los estaban alterando en cada concierto, para ser más versátiles. Y en cada uno, han sorprendido brutalmente. Lo que se admira, también, fue la capacidad y habilidad de Anika para aprender casi todo el repertorio de la banda, en tan sólo menos de un año. Imaginen, en el mismo momento, la ambigüedad de la vida; tanto la presión, como el goce de haber sido elegida como al baterista, y estar ensayando bajo una hermosa presión.

Fue un concierto, audiovisual, porque las imágenes y videos, fueron un golpe a nuestras emociones, y con justa razón, porque en su mayoría, proyectaron momentos diferentes en las que aparecía Neil, el famoso PROFESSOR.

Lágrimas inevitables y nostalgia de momentos, porque RUSH es de las pocas bandas que he seguido desde su nacimiento. Y ya son cincuenta años de ser fan de estos canadienses, desde la edición de aquel álbum homónimo de 1974; apenas yo iba en la primaria.

Y entonces, la cuenta se saldaba, porque sonaba ya “Subdivisions”. Uy, la emoción al máximo, sobre todo, recordando aquel “A Show of Hands”, de 1989.

Continuaron con un tributo a THE PROFESSOR, con “Bravado”, y siguieron “Leave That Thing Alone”, “The Trees”, “The Anarchist”, y la estupenda “Limelight”

THE PROFESSOR.


Durante todo este lapso, pasaron por mi mente, la gran mayoría de sus portadas de álbumes, tan claras como mi alma, tan perfectas como mi conciencia y tan exactas como mis sentimientos.

RUSH estaba haciendo estallar al Palacio en mil pedazos, de almas en goce y de mentes volando.

Y entonces, hicieron una breve pausa de poco más de veinte minutos, y mi mente, de hecho, contabilizó 21 minutos con 12 segundos. Bueno al menos eso registró mi cerebro en el “Countdown” del cronómetro en el escenario. Minutos que aproveché para sentarme, y meditar sobre lo que estaba sucediendo en ese momento, en este año; comparando, con lo que sucedió hace 24 años atrás. RUSH, una vez más, estaba frente a esta banda.

El cronómetro llegó a cero e inmediatamente se disparó hacia adelante, deteniéndose justo en el minuto 21 con 12 segundos, y con un video espectacular, se anunciaba la suite completa de “2112”. Algo inesperado y totalmente placentero. Completita, la suite.

Y se aventaron 2112, magistralmente, carajo.

Llegaron con la artillería pesada y se con todo el poder, y eso se notaba mejor en las percusiones. Maravillosos momentos, en vivo, al observar a Anika, y si no mal recuerdo, tengo muy bien grabados los tres momentos en que la vi sonreír, de una manera tan natural y perfecta, al unísono de sus muescas en un rostro que reflejaba pasión, entrega y mucho disfrute.

Y siguieron con grandes éxitos, “Animate”, “Closer to the Heart”, la maravillosa “A Passage to Bangkok”, y otro tributo a The Professor, bajo el nombre “Time Stand Still”. ¡Qué tremenda belleza de setlist!

Llegó la estupenda “YYZ” y le siguió otra de mis predilectas, todo un himno al progresivo, a la vida y a la música: “Distant Early Warning”, y para cerrar, llegarían “Red Barchetta” y “Witch Hunt”, para luego una breve pausa, y comenzar a proyectar a los personajes de South Park en la inmensa pantalla. Era otro momento excelso, porque sabíamos que era “Tom Sawyer”.

Anika se lució tremendamente en esta rola, y al final, la mirada entre Geddy, Alex y Anika, lo dijeron todo.

¡Batacazo! Y fin.

Ah, pero faltaba el encore y regresaron para la cereza del pastel con “By-Tor & The Snow Dog” y la estupenda “Working Man”

Y en este momento, asiduos lectores, mi alma quedó satisfecha, además de asegurar que aún hay RUSH para varios años más.

RUSH, parte importante del Soundtrack de mi vida, Geddy Alex, Neil y ahora Anika.

¡Qué tremendo pedazote de banda!

RUSH 2026


Y ahora, pues a esperar un nuevo álbum, ¿por qué no?

 

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