¡YES! - Mexico 2002


¡YES!

La noche de Wakeman

Por Carlos Zaldívar

Una noche conmovedora invocada por los mejores teclados que pudiera tener un sacerdote antes de oficiar misa. Apenas habían pasado cinco rolas y el reloj marcaba una hora del progresivo más puro de antaño. El auditorio nacional se vestía de gala para recibir a uno de los grupos consagrados dentro de este género: YES, desde el Reino Unido.

Era casi imposible estar inertes e inactivo en cada interpretación, así que rompimos el paradigma de esperar al final y nos lanzábamos con ovaciones y aplausos en cualquier momento. Bien merecido lo tienen. Y es que en su primera visita, en 1998, faltó principalmente Wakeman y en la segunda, con The Ladder Tour, pues pasaron desapercibidos. Alguien faltaba.

Hoy, podemos asegurar que es la primera visita de YES a México, y es que con su alineación original y perfecta, encuadran los elementos necesarios para procrear música bajo un clímax de erotismo en cuerdas y sintetizadores. Anderson, White, Squire, Howe y Wakeman vuelven a las andadas como los progresistas pródigos. Al verlos, parece ser cierto: La vida inicia a los cincuenta. Aquel muchacho de cabello largo y delgado, hoy es un “sir” de las cuerdas, fundador de GTR, con escaso cabello y unas arrugas demás: Steve Howe. Y qué decir de Chris Squire y Rick Wakeman. Una historia que inició hace treinta y tres años.

En la temporal y larga vida de solista de Wakeman, recordamos a un joven entusiasta, vigoroso y lleno de carisma; hoy, otro “sir” aún más entusiasta, vigoroso y con más carisma. Esa energía que se inyectan entre sí reluce en cada acorde, en cada nota y las palabras evangélicas de Jon. Tras varios teclados, se encuentra uno de los mejores músicos que ha tenido una trayectoria musical larga: Rick, quien en momentos pareciera invocar a una guerra entre dioses, entre cuerdas y teclados, entre genios... entre hermanos. En lo personal, él fue quien se llevó la noche. Fue su noche, con más energía y suplicando el perdón por no estar anteriormente. Esta noche, a su regreso con YES, es inmortalizado por los fans, quienes lo ovacionamos de pie por más de tres minutos.

Hubo un intermedio de quince minutos, ¿para qué? Posiblemente para refrescar las ideas y generar más pureza en los instrumentos, para tomar aire, viento y algo de éxtasis, para continuar el viaje hasta donde lo permita la imaginación. Kaleidoscopios de fondo visual, colores, formas, efectos, y al final, un análisis musical sobre esos cinco genios del progresivo en el escenario.

Fueron suficientes las canciones, como Magnification, Close To The Edge, Heart Of The Sunrise, Long Distance Runaround, Six Wives, Ancient, Clap, Birthday, Starship Trooper, y Awaken, entre otras... y para el segundo encore y cierre con broche de oro puro y macizo: Roundabout.

Salimos incrédulos y se comentó que pasáramos a las taquillas a dar un dinero extra, porque, al filo de estas líneas aún nos sentimos endeudados por semejante tesoro musical. Prometieron regresar, y esperamos que sea pronto.

YES no morirá, el progresivo los mantendrá vivos y junto con sus fans celebraremos la inmortalidad. Volvimos a nacer después de este visionario concierto.

De todos modos... el cielo puede esperar.

Diciembre 8 del 2002

Peter Gabriel - Mexico, Nov 2002


Peter Gabriel

So?

Por Carlos Zaldívar

De la extravagancia al minimalismo. Solo bajo unas luces tenues. Frente a los teclados. Una majestuosa interpretación para alimentar el alma y el espíritu. Líder de The Garden Wall en 1965, de The New Annon en 1968 y excitante estratega musical de Genesis... elementos progresivos que marcarían una época con Gabriel. Muy joven, liderando el mundo del progresivo y evitando la comercialización a toda costa de las generaciones, llegó 27 años después de abandonar a sus colegas Collins, Banks, Hackett y Rutherford principalmente, a esta ciudad de la esperanza. Hoy, un hombre maduro, quien en 1975 abandonara el proyecto Genesis llevándose consigo toda la creatividad, virtuosismo, carisma e innovación; nos ofrece un recital con lo mejor de sus creaciones. Nos ofrece música para el alma, espíritu, cuerpo, vida e intelecto. Una música elitista, para digerir lentamente, y comprender los mensajes.

En 1989 funda Real World, para mantener al arte de la música alejada de la comercialización, apoyando a bandas nuevas, alimentando a un público sediento de arte e intelecto; para disfrutar del placer de “hacer” música.

Demasiados meses de reflexión y descanso para traernos este nuevo complejo musical titulado “UP”, con colaboraciones de Nusrat Fateh Ali Khan y de Youssou ´n Dour. Pasó más de una década para que el mundo presenciara el nacimiento de UP.

Realmente un gran espectáculo audio visual, toda una majestuosa actuación de Gabriel, quien encerrado en una esfera inflable nos incitaba con “Growing Up” a explotar las ideas en nuestros cuerpos, ideas que chocaron, brincaron y que generaron nuevos sentimientos. El atractivo visual: Melanie Gabriel, toda una dama en los coros.

Inconforme con los reality shows (que promueven el idiotismo y afectan al intelecto y al alma) nos trae The Barry Williams Show. Aquí, Gabriel toma el mando de una cámara para filmar a su público. Con esta rola, lanza duramente críticas a los shows, tanto así que fue censurada en el Reino Unido (aunque no se crea).

Las canciones las presentó con una breve introducción en un español claro, donde destacaron Secret World, Sledgehammer, The Barry Williams Show, Red Rain, My Head Sounds Like That, Animal Nation, Solsbury Hill, y finalmente In Your Eyes, entre otras.

Emociones y sentimientos pasaron lista por más de 10,000 almas que abarrotamos el auditorio, pensamos, recordamos, volvimos a vivir, gritamos, aplaudimos, nos emocionamos y ovacionamos de una manera extraordinaria al británico en escena, quien así nos mantuvo durante más de dos horas.

También cabe destacar la presencia de Tony Levin, bajista que acompaña hoy a Gabriel y quien viniera con King Crimson a esta ciudad, además de pasar lista en el line-up de Paul Simon. Excelentes músicos para un excelente compositor, intérprete y genio creativo de los altibajos del progresivo mundial.

Al finalizar el segundo encore, pedíamos uno más, no queríamos que terminara y mucho menor irnos del recinto. Pero así sucedió. Alegres, satisfechos y aún con sed corporal y del alma de más música. Música mundial.

Su discografía como solista: Car de 1977, Scratch de 1978, Melt de 1980, Security 1982, So de 1986, Passion de 1989, Us de 1992 y UP del 2002. Obvio, haciendo escala con sus greatest hits y una obra maestra titulada OVO.

Mientras a esperar su retorno y a seguir de cerca la carrera musical de Melanie.

Noviembre 5 del 2002.

Rush - Octubre 2002


R U S H

EL PRISMA CANADIENSE

Por Carlos Zaldívar

En la mitad de la década de los setenta, inicié el vuelo. Un vuelo en una noche interminable. Un vuelo por el progresivo. Reinaba un azul nocturno, profundo y la inquietante mirada del búho frente a la mía: Fly By Night estaba en mis manos. Un concepto creativo, innovador y genial, tanto musical, artística e imaginativamente. El país de la hoja de maple, había enviado a sus emisarios del progresivo a recorrer el mundo.

Los teclados y guitarra de Geddy, el bajo de Alex y las percusiones de Neil, quienes iniciaron esta misión evangélica de propagar el progresivo por el mundo, llegaron a México. Un sueño que lustros atrás, tuvimos los fans de ese prisma canadiense; en que algún día se dejaran “Rolar los Huesos” por estas tierras. Era casi imposible. Sólo soñábamos.

La separación temporal llegó y el análisis y la reconciliación de cada elemento de ese prisma, marcó la pauta para la continuación de tal misión. Sabíamos que después de recorrer los “Hemisferios” del planeta, pisarían suelo azteca. “Vapor Trails” daba “Señales” de un tour que al asomarse por las “Ventanas Poderosas” indicaban este destino.

Twain no lo hubiera escrito, ni Verne se lo hubiera imaginado: Treinta mil almas apostólicas del progresivo en el foro sol, los emisarios canadienses, los efectos audiovisuales, tres secadoras de lavandería... y el gran inicio con Tom Sawyer. El viaje apenas nacía, a una distancia de casi treinta años. El “Maestro” Neil Peart mostraba los comprobantes, constancias y sellos de ser el “mejor baterista del planeta”.

Aterrizaron rolas que indiscutiblemente fueron toda una “Retrospectiva” progresista. “A New World Man”, “Red Alert” y otras del “Vapor Trails” como “Secret Thoughts” y “Ghost Rider”. Prosiguieron a este viaje mágico y coherente con la realidad, “YYZ”, “Closer to the Heart”, “Spirit of the Radio”, “Roll the Bones”, “Resist” y obviamente el majestuoso solo de batería del “Maestro”. En ese momento, ipsofacto, nuestros sentidos quedaron impactados y asombrados de las maniobras de Peart en esa batería giratoria que cobró vida. Alabanzas y gratitudes eran recíprocas en esa cátedra de percusiones. Nuestro cerebro almacenaba el hecho histórico.

Lee mostró su poco español con “Gracias, Gracias”, pero su potencial en las cuerdas y en los teclados sobrepasaba cualquier lenguaje nativo en el planeta; él habla un lenguaje universal, el que además de entenderlo... lo sentimos: RUSH vive en nosotros. Pero tres horas como partícipes en una misa progresiva, no fueron suficientes para escuchar y sentir a todo “Vapor” lo que Rush quiso ofrecernos. “Subdivisions” no apareció, pero tras semejante comunión, adquirimos limpieza y pureza. Después, sólo con “Different Stages”, “A Show of Hands”, “Signals” o cualquier otro álbum bajo la almohada podríamos conciliar el sueño. Yo, simplemente con “Fly by Night”. Esa noche del cinco de octubre fue inolvidable, porque también fueron conmigo Carlos y Rick, quienes a su corta edad, ya conocieron al “Mejor Baterista del Mundo”. Ahora... sólo les falta conocer a Dios, en persona.

Creedence Clearwater Revisited (May 2002)


CREEDENCE CLEARWATER REVISITED

El legado de John aún persiste... y se resiste a morir.

Por Carlos Zaldívar

Surgieron como The Blue Velvets hace ya casi cuarenta y tres años. John Fogerty lideraba la banda en la guitarra y lo acompañaban Doug Clifford en la batería y Stu Cook en los teclados. Era el inicio del gran sonido Bayou. Nacía una leyenda musical que perdura hasta nuestros días. Era el año de mil novecientos cincuenta y nueve. A finales de ese mismo año, se integra a la banda el hermano mayor de John, Tom; y el nombre de la banda se cambia a Tommy Fogerty & The Blue Velvets.

Los éxitos iniciaban con “Come On, Baby / Oh My Love” y “Yes You Did / Now You're Not Mine”. Para el año de mil novecientos sesenta y cuatro cambian el nombre a The Gollowogs, con el éxito que más destaca: “Brown Eyed Girl”. El nombre del grupo resulta muy impopular y para Diciembre de mil novecientos sesenta y siete nace: CREEDENCE CLEARWATER REVIVAL. A principio de mil novecientos sesenta y ocho, llegan a la cúspide con dos súper éxitos: “Suzie-Q” y “I Put A Spell On You/Walk On The Water” Para mil novecientos setenta y dos, CCR ya contaba con siete álbumes, y es en este año cuando concluye la era de Creedence Clearwater Revival. Después cada quien con carrera como solista y con su propia historia. Pero, Doug y Stu siguieron en pie de lucha por el nombre... y la música.

Platicar de esta historia y recordar aquellos años de los setenta, nos hace estremecer. Más aún cuando los “grandes músicos” llegaron a tierra azteca a inicios de mil novecientos noventa y nueve. Llegaron sin John y sin Tom (qepd). Eran CREEDENCE CLEARWATER REVISITED. El nuevo nombre que adquirieron Doug y Stu, después de una larga disputa con John, pero conservando el mismísimo sonido Bayou de hace cuarenta años.

Y que mejor regalo para este treinta de abril pasado. Los niños de aquellos gloriosos setenteros, abarrotamos el Auditorio Nacional para recibir por cuarta año consecutivo al Sonido Bayou, directo desde California: CREEDENCE CLEARWATER REVISITED. Esta vez acompañados de John Tristao sustituyendo al legendario John y no pidiéndole nada a la voz; Elliot Easton (Ex The Cars) en la guitarra y Steve Gunner en los teclados; y con rolas que incluyeron arreglos nuevos.

En punto de las ocho horas con cuarenta y cinco minutos de la noche, los legendarios del CREEDENCE, arremetieron con “BORN ON THE BAYOU”. Un gran deleite para nuestros sentidos. La vibración iniciaba el recorrido por nuestras venas. Los éxitos fueron continuos y los agradecimientos por parte de Cook también. Siguieron “GREEN RIVER”, “LODI”, “COMMOTION”, “WHO´LL STOP THE RAIN” y la grandiosa y larga “SUZIE-Q” donde Elliot mostró su virtuosismo en la guitarra.

“Thanks for keeping alive this Sound...” fueron las palabras de Cook, “Gracias Mexico City!”. Y continuaron con “HEY TONIGHT”, “LONG AS I CAN SEE THE LIGHT”, “DOWN ON THE CORNER”, “MIDNIGHT SPECIAL”, “HAVE YOU EVER SEEN THE RAIN?”, “BAD MOON RISING” y otras.

Creo que mejor que “Recordar es Vivir”, es “VOLVER A VIVIR”; y fue lo que nos pasó ese día en el Auditorio de Paseo de la Reforma. Los Sultans of Swing, presentes y admirando a esos dinosaurios inmortales de la música. Esperaba ansioso a “RUN THROUGH THE JUNGLE”. Sabía que la tocarían en su versión más larga.

Hicieron varios encores y se dieron el lujo de cumplir cada salida con cada rola que el público pedía. “MOLINA” gritaban unos y “COTTON FIELDS” otros. Yo... esperaba a que “Corrieran por la Jungla”. Finalmente nos deleitaron con “RUN THROUGH THE JUNGLE”. Se despidieron y pedíamos más. Salió Cook y después de exclamar: “What a Hell, One More Song!”, se arrancaron con el final del concierto: “MOLINA”.

También se escucharon “PROUD MARY” (que no podía faltar), “FORTUNATE SON” y “UP AROUND THE BEND”. La ovación fue larga y muy emotiva. Posiblemente de este gran recital se edite un CD de la Banda en Vivo. Esperaremos. “El Sonido Bayou y el espíritu de Tom” siempre estarán presentes, aún cuando se extrañe a John.

Mil Gracias a Angélica Olvera por compartir estos momentos musicales e inolvidables con nosotros, y más aún por invitar a sus hijos a disfrutar de un concierto especial de generaciones antañas.

Mayo 2002.

Educación en la Informatica.

EDUCACIÓN EN INFORMÁTICA O INFORMÁTICA EN EDUCACIÓN

Por Carlos Zaldívar

La Educación en México es deficiente, y lo ha sido desde décadas atrás. El sistema educativo mexicano consiste únicamente en “informar” y no en “formar” a millones de niños y jóvenes, quienes serán la base productiva de nuestro país.

El crecimiento y avance en temas educativos han sido lentos e insuficientes para nuestras necesidades. Intereses ajenos a la Educación han sobresalido en contra de ésta, frenándola y rezagándola; cuando debe ser el principal problema a solucionar en México. La Educación es la sub causa de muchas problemáticas que aquejan al país; y es donde debemos atacar en primer orden. Optimizando esta cuestión resolveríamos otras más; por ejemplo: contar con seguridad pública eficiente, incrementar la cultura cívica, mejorar la moral de cada ciudadano, cuidar el medio ambiente, combatir la corrupción, desarrollar actividades culturales y deportivas de buena calidad, tener servicios públicos dignos de un ser humano; pero ante todo, tener un nivel cultural, intelectual y de razonamiento óptimo de todos los ciudadanos. Dejar de ser un “Pueblo Ignorante y Fanático”.

Hoy, las estadísticas son desastrosas e indican que en casi 90% de las escuelas públicas los alumnos no entienden lo que leen. A esto le agrego, que durante mis cátedras, he observado también que los alumnos saben hacer operaciones aritméticas básicas, pero no entienden las transacciones de una miscelánea o un pequeño negocio; desconocen la estructura y el razonamiento de un impuesto y/o un descuento. La lectura de comprensión es casi nula.

A principios de los ochenta, la enseñanza de la computación toma un auge tremendo. Y al día de hoy, sigue en eso: en la simple enseñanza de apretar teclas. El papel de la computación es simple: informar al usuario de procedimientos e instrucciones. ¿Dónde queda la enseñanza y la formación de la cultura y el intelecto necesarios para un ser humano? Centenas de escuelas que se dedican a lucrar con un negocio tan noble como la computación. ¿Dónde queda la informática?

A mediados de los ochenta, pocas instituciones (privadas) implantan la enseñanza de la informática como tal. Enseñar computación acompañada de áreas afines y/o materias interdisciplinarias se convierte en un valor agregado de la institución y en una necesidad de la sociedad. “Formar” al alumno en Informática, con capacidad de desarrollar su cultura e intelecto en otras áreas, desarrollar su sentido común e incrementar su capacidad de razonamiento.

La enseñanza de la “Informática” inició con el manejo de paquetería básica y la aplicación de software, en materias como Matemáticas, Geografía, Física, Química, Psicología, Literatura, Historia, Educación Física, Lógica, Ética y otras más. Siempre con el objetivo general de “formar” al joven en un área bastante amplia, desarrollando y explotando sus habilidades como persona.

Hoy, a inicios del nuevo milenio, el aprendizaje de la informática tiende al desarrollo e implantación de sistemas. La gran mayoría de jóvenes ya conoce y domina la paquetería comercial, cuya enseñanza tiende hacia la obsolescencia. La tendencia actual en la Enseñanza de la Informática, principalmente a partir del nivel Preparatoria, es la explotación de los sistemas de información para la obtención de resultados inmediatos, exactos, seguros y confiables. He visto y comprobado que esta inclinación va encaminada hacia el aprendizaje de la programación y dominio de las Bases de Datos; herramienta que controla el mundo de la información en nuestra vida diaria. La Informática es una poderosa herramienta indispensable en la Educación.

Esta idiosincrasia debe continuar e ir siempre acompañada del “aprendizaje-aprendizaje” de valores y cultura, entre maestro y alumno. Esa debe ser nuestra labor como maestros y guías en la Informática. Ser humanos en cualquier materia y no encerrarnos en sólo “informar” al alumno. Los maestros también tenemos que aprender mucho de nuestros alumnos. Debemos ser Constructivistas.

comentarios: carlos@zaldivar.org.mx

Diciembre 2001.

Eric Clapton - Octubre 2001


FROM HEAVEN, "SLOWHAND" IN MEXICO CITY

By Carlos Zaldívar

Finally the date was on. The legend arrived to the biggest city of the world: Mexico City. It has been a long run since the first time I heard the guitar of an english man from Ripley, England: Eric Clapton.

A man who has suffered some circumstances not so well, from life; even though he would not change it. Clapton, 56, is an important part of the whole music history, in blues and rock & roll. His fans, us, have converted him in an almighty human being. Is this possible? Well, for many of us, he is a God, a kind of supreme man. How can a person play the guitar as he does? You have to see him to believe.

October 19TH, 2001. The "Reptile Tour". His last tour? The clock was on twenty-one hour when the sacred precinct called "Foro Sol" turned the lights off, and the God of Chords appeared. Recognized by his humbleness and dressed in blue & white colors, played his first songs. Then "Tears in Heaven" started to fall. All our feelings were with the Daddy who lost the most precious gift form life: his son. Almost fifty thousands of fans were there, praying, singing and feeling the blues guitar of Clapton.

In the big screens, as usual, appeared the slogan that marked Clapton forever: "Clapton Is God". We all know that "Layla" and "Cocaine" were coming. Suddenly, Eric started with the first notes of the song dedicated to Patti Boyd: "Layla". We all, standing up, supported him with the lyrics. "Slowhand" was playing incredibly and with so much excitement his guitar that seemed to be his girlfriend. Both on stage, loving each other.

"Change the World", "Hoochie, Cuchie Man", "I Wanna Little Girl", "Badge", "My Fathers Eyes", "Over the Rainbow" and "Cocaine" were songs that completed this evangelical tour in blues & rock.

Clapton was grateful to the audience. In Spanish he said: "Gracias", while a big smile was printed in his face. This expressions were at the moment while playing "Sunshine Of Your Love", one of the best rock hits of him. ¡Yes! Clapton is God.

All of us, The Sultans of Swing, were thankful to him, for giving us an excellent night and no penitence forever.

It was the first time on Aztec soil, and Clapton proved the comments about the Mexican fans. He was touched.

"Forever Man" and "I Shot the Sheriff" never appeared, but still in our memories all the sacred lyrics of the Bible named E.C.

One of the best moments came to my mind and remembered a very special fact of my life: My wedding. Because that day was incredible and magnificent, and that night was a "Wonderful Night". ¡Yes! "Wonderful Tonight" was the song when Clapton, while playing, looked at Heaven, through the dark night and prayed to the Lord for energy. He made Love to his guitar and became the hidden moon in a Romantic & "Wonderful Tonight".

Applauding and acclaiming to the Ex Yardbird and Ex Cream, Mr. Slowhand, wasn’t enough. The lighters and screams of all the fans were fantastic and the "partner in crime" of Clapton, Nathan East, was impressed too.

In this year the best concerts till these moments are Mark Knopfler, Mark Farner and Eric Clapton. ¿And then? Well, now We´ll wait for Roger Waters and hope that sometime to wait for Gary Moore, Alvin Lee, Rush or any others who are missing this extraordinary public.

This text is dedicated to my wife for making me all Nights a "Wonderful Nights".

October 22nd, 2001.


Poem: Soledad

SOLEDAD

Carlos Zaldívar

Despierto solo. El tiempo va deprisa y contemplo las manecillas. Sé que tengo que levantarme. No hay sol, tan sólo unas nubecillas grises y la esperanza de que no llueva.

Hay mucho silencio y no hay televisión con noticias para escuchar. El silencio agobia. Me levanto y enciendo el radio. Hay buena música.

Volteo y nadie está a mi lado, nadie hace ruido con la secadora. Ésta se encuentra en su cajón y lentamente se llena de polvo. No se utiliza.

Es tarde y sé que tengo que salir. Camino despacio hacia la avenida. Uno de tantos microbuses se encargará de llevarme a la estación del metro. Durante el camino observo que la gente lleva prisa, va corriendo. Otros, mientras tanto, se preparan para instalarse en la esquina y vender desayunos muy baratos y nada nutritivos.

Durante el viaje, prefiero cerrar los ojos, evitar la total apatía de los conductores vecinos. No existe convivencia entre vehículos ni transeúntes. Así es la ciudad. En los vagones del metro es igual. Camino lentamente, sé que ya se hizo tarde, y espero llegar pronto por el café mañanero.

Llego finalmente al trabajo. Frente a la computadora me siento como en otra dimensión. No sé que hacer ni como empezar porque no sé en donde me quedé. Empiezo a divagar y prefiero distraerme en el periódico con las recientes noticias de este planeta y de la porquería de ciudad en que vivo.

El reloj marca las diez horas de la mañana y no avanzo. ¿Qué motivante puedo obtener para avanzar?

Así pasa el tiempo y llega la hora de la comida. - ¿Sigues atrasado?- Me preguntan.

El zapatero, quien lleva algunas décadas en la misma esquina, parece no inmutarse ante las circunstancias que lo rodean. Sólo obtiene lo suficiente para sobrevivir.

El bolero de la contra esquina, igualmente. Camino y pienso: ¡Tan fácil que sería vivir así!

Más bien sería tan fácil que no valdría la pena vivirla. Si las cosas fueran fáciles…

Regreso sólo con la prisa y el ansia de que el reloj marque las dieciocho horas. Quiero salir rápido, llegar temprano a casa y dormir. Quiero apresurar el reloj. Ya falta poco.

Duermo tranquilo, o al menos eso pienso, y la cama sigue igual. Todo es material…. Sin esencia.

Entre sueños y pesadillas pienso en ti. Quiero detener el tiempo pero la alarma del reloj me despierta antes de que yo quiera. ¿Por qué otra vez?

¿Acaso no estaba acostumbrado a estar solo?

Y así han pasado estos últimos días. Me falta la persona que contribuye a la armonía de mi vida. Me falta eso precisamente: El motor de mis sentimientos… eso sí, aunque nos enojemos de vez en cuando, pero si no, pues que razón tendría seguir solo.

El futuro que nos depara lo estamos forjando. Sólo quiero y pido a nosotros mismos y a Dios que el Amor nunca nos falte, que la paciencia, la tolerancia y la buena convivencia siempre estén presentes.

Por que tan sencillamente es sentir: TE AMO. Y todo lo que conlleva este amor, como cariño, pasión, entrega y deseo.

Por siempre.

C. 101901.

MEXICO: Made in USA

MÉXICO: Made in USA

Achichincles o patio trasero.

Por Carlos Zaldívar

¿Por qué mencionar o afirmar que México u otros países son “achichincles” de los Estados Unidos? El serlo, significaría estar al servicio total de ellos. Pero veamos algunos aspectos de la historia:

Alemania, Japón, y en ciertos casos, Gran Bretaña e Italia fueron ayudados económicamente por E. U. Les fueron perdonados billones de dólares y ninguno de estos países ha pagado ni capital ni intereses (ni piensa pagar).

Cuando Francia estuvo a punto del colapso en 1956, E.U. los ayudó y lo único que consiguió fueron protestas en París.

En otros países cuando ocurren desastres naturales como los terremotos, los E.U. son los primeros en mandar ayuda. Pero pocos o casi nadie ha mandado ayuda a E.U. cuando les pasa esto.

Hablamos de tecnocracia Japonesa, pero compramos equipos electrónicos.

Hablamos de tecnocracia alemana, pero manejamos automóviles de lujo. Hablamos de tecnocracia Norteamericana pero llevamos a nuestros hijos a comer a McDonald’s, etc.

Cuando las vías férreas en Francia, Alemania e India se estaban quebrando por el uso, E.U. estuvo para reconstruirlas. Cuando lo mismo sucedió con las vías de Pennsylvania y la Central de Nueva Cork nadie estuvo para ayudar.

Se puede mencionar más de 500 veces en que los E.U. ha ayudado a otros países. Claro que México, nuestro país, está entre ellos y en muy repetidas ocasiones. ¿Pero alguien puede mencionar algún país que haya ayudado varias ocasiones a los E.U.?

Estamos hartos, (un servidor mexicano, un familiar norteamericano y varios canadienses) de que se critique a los E.U. sin fundamentos justificados.

Por la paz y la razón, todos debemos apoyar a los E.U.

La guerra no es la solución correcta, pero si el último camino cuando el diálogo se rompe y la tolerancia dejó de existir.

México ni otros países son “achichincles” de E.U. Hay que revisar la historia para criticar y saber más.

Carlos Zaldívar

Octubre 16, 2001.

Publicado en Reforma.

Judas Priest (Sep 2001)


JUDAS PRIEST

EL SACERDOCIO: LA MEJOR PROFESIÓN.

Carlos Zaldívar

Caminaba hacia el estacionamiento del Irvine Meadows. El fondo musical era interminable: Los coros de “…Defenders of the Faith…”.

La gira del mismo nombre estaba en apogeo. La gran espectacularidad representada por “The Metallian” (Monstruo de la portada) fue insólita. Un concierto grandioso el que ofrecieron, a pesar de rolas que nunca llegaron, como “Diamonds and Rust”. Estábamos en el confesionario de California recibiendo la absolución del Sacerdote Judas.

Catorce años después, Judas Priest llegó por vez primera a la gran selva de asfalto: El Distrito Federal. Aquél día, los ingleses compartieron el escenario con el metal de Megadeth. Fueron sus teloneros, pero al final se discutieron con el metal y sobrepasaron a la banda de Dave Mustaine, a pesar de que Rob Halford ya no venía a deleitarnos con su voz.

Esa vez, por cuestiones de tiempo, también faltaron algunas rolas imprescindibles. Dios quedó a debernos justicia.

En Enero del dos mil uno, arribó al escenario (en la gira HeadBangers Fest) Rob Halford y su banda. Su principal repertorio como solista fue ajeno a las rolas de Priest aunque sí nos deleitó con dos o tres canciones: “Breaking the Law” y “Electric Eye”. En ese concierto extrañamos a Tipton, Downing, Travis y Hill.

Hoy, en el ocaso del día diez del mes once, el Sacerdote llegó nuevamente al confesionario del Metropolitan. Esta vez vinieron a cumplir su penitencia pendiente: Hacer un recorrido exhaustivo de extraordinarias rolas metaleras desde que llegaron al mundo con “Rocka Rolla”.

Sin tanta espectacularidad y con gran madurez, abrieron con “Metal Gods”, y a partir de esos acordes continuaron con rolas de discos como “Sad Wings of Destiny”, “Hell Bent for Leather”, “Unleashed in the East”, “Screaming for Vengeance”, “PainKiller”, “Turbo” y obviamente “Demolition” principalmente. Esta gira que lleva el mismo nombre de su más reciente producción incluyó un excelente repertorio metalero de los años setenta y ochenta.

Sabíamos que llegarían rolas como “Breaking the Law” y “Electric Eye”, pero no pensamos que fuera tan grande el repertorio que escucharíamos la furia del metal con “You’ve got another thing coming” , “United” y “Diamonds and Rust” que tuvo una introducción acústica muy notable.

K.K. Downing, Glenn Tipton e Ian Hill demostraron por que son los Dioses de las Cuerdas; mientras que Scott Travis demostró su poderío con las baquetas frente a las tarolas y el bombo.

Hubo dos encores, y en el primero destaca el poderío de los decibeles de una motocicleta en pleno escenario. La rola, obviamente, fue “PainKiller”.

Judas Priest estaba cumpliendo con los deseos y el ímpetu de los headbangers capitalinos para escuchar esa religión que se denomina “Metal”. “Ripper” Owens, quien está a cargo de las vocales no tiene que pedirle demasiado a Halford, aunque si hay diferencia. Las rolas siguen siendo las mismas y serán eternas.

Los gritos de Priest, Priest, Priest…” obligaron a la banda a salir a un segundo encore, para cerrar con “Electric Eye”

Y por supuesto que no faltaron “One on One”, “Machine Man” y “Burn in Hell” del “Demolition”.

Hoy, la satisfacción del metal viaja por mis sentidos. Quedó demostrado por que el Sacerdocio es la mejor profesión, y para muestra: JUDAS PRIEST.

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Septiembre 2001.

Mark Farner: GRAND FUNK RAILROAD


GRAND FUNK RAILROAD

La Nostalgia de una Banda Americana en la esencia de MARK FARNER

Por Carlos Zaldívar

Viernes veintiuno y la lluvia aparecía lentamente. Eran las diecinueve horas y el recorrido de las manecillas del reloj parecía eterno. Faltaban dos horas. El tiempo pasó de prisa y tras los gritos y ovaciones para que iniciara el grandioso y elitista concierto de Mark Farner, se apagaron las luces. Todo inició a las veintiuna horas con veintisiete minutos.

En la mayoría de las sesiones de “Sultans of Swing” nos deleitamos con “Heartbreaker”, y en más de una ocasión soñamos con escucharla en vivo.

Por fin, la visita de Mark Farner se hacía oficial para el mes de Septiembre del 2001.

Tras los atentados del día once en Estados Unidos, su llegada se hizo dudable. La incertidumbre sobre una posible cancelación o pospuesta nos hacía los días más nerviosos. Esto no sucedió. Todo estaba listo.

Al ritmo de “Are you Ready” nos levantamos para dar una gran bienvenida al ya veterano vocalista y guitarrista de Grand Funk.

La esencia pura de Grand Funk Railroad, en vida, voz y guitarra, estaba frente a nosotros. Con vestimenta de los años setenta y con unos años encima, nos estremeció desde la primera hasta la última canción en el teatro Metropolitan de la gran ciudad.

Acompañado de un gran baterista, quien en cada rola descargaba todo su potencial rockero con las batacas, y un excelente bajista. Además de que Farner también es un espléndido tecladista. Y esto lo demostró al estremecer nuestras almas con “Mean Mistreater”, una exquisita balada con una potente batería intermedia.

Durante todo el recital rockero jamás nos sentamos, fue tanta la euforia por exclamar gratitud y venerar a un ídolo de una generación rebelde. Sin más ni más, nos invitó a deleitarnos y movernos al ritmo de un rock muy pegajoso como lo es “Bad Time”. Lo mismo sucedió con un gran clásico y muy covereado por decenas de grupos: La formidable “The Loco - Motion”. Que claridad en su voz. Como si fuese la audición de un veinteañero para un grupo majestuoso dentro del rock.

“Some Kind of Wonderful” también aparecerá dentro del repertorio de Farner. Ni él mismo creía la grandiosa respuesta del público que le rendía tributo a una gran leyenda. Por un momento se detuvo, nos miró y sonrió, agradeciendo el ímpetu de sus seguidores y su entrega total.

Fueron largos años para ver a un Grand Funk sin sus integrantes originales, pero con Farner, la esencia estuvo presente. Voz, guitarra y teclados.

Fue otra noche excelente donde se conjugaron los mejores ingredientes para que así lo fuera. La que faltó, por obvias razones, fue “We’re An American Band”.

Dedicado a mi esposa, quien estuvo ausente en este concierto, y me obsequió el 3CD de GFR: “Anthology”. Mil gracias.

Septiembre 24 del 2001.

Comentarios: carlos@zaldivar.org.mx