How to Measure a Planet (Anneke: I love U)


HOW TO MEASURE A PLANET?

Una de las obras maestras de “The Gathering”

Por Carlos Zaldívar

Hace poco más de un lustro concluí y compartí, que hay (había) tres discos para disfrutar totalmente y poder recorrer muchos aspectos de nuestras vidas. Discos cuya música se centra en las emociones y sentidos para que podamos recorrer nuestros fracasos y volvernos a sentir felices por nuestros éxitos, satisfacciones y realizaciones.

Estos tres álbumes son: “Alchemy” de la banda de Mark Knopfler, Dire Straits; “Reunion” de Tony Iommi y discípulos, Black Sabbath y el “Pulse” del maestro Gilmour en Pink Floyd.

Este año, agrego otro más: el cuarto álbum.

Y es que al ver a The Gathering en video, rompió muchos esquemas y paradigmas ya formados con anterioridad, mismos que se establecieron en mi mente a partir del álbum “Downfall”. Fue un giro total al disfrutar el video de “A Sound Relief”, un cambio idiotizador, hasta llegar al punto de quedar infatuado por Anneke Van Giersbergen.

Pero eso no fue todo, en marzo de este año, otro cambio radical, otra ruptura de los anteriores paradigmas y esquemas que tenía sobre la banda de los hermanos Rutten. Y el exagerado cambio fue nada menos que presenciar el concierto que dieron en el Circo Volador.

Entonces retomé la colección completa de esta banda holandesa y redescubrí (por enésima vez) el álbum “How To Measure a Planet?”, pero por primera vez, lo escuché y disfruté desde otra perspectiva: con Van Giersbergen en mi mente, frente al micrófono y con esos movimientos sensuales, brazos largos, cabello poco rizado, tatuaje muy negro contrastando con esa piel blanca y bella. Es decir, desde ese momento, con este álbum que anonadado (o apendejado para explicarme mejor), estupefacto e inmediatamente volví a colocar el cd en el carrusel respectivo. Sentí la obligación de meditar nuevamente y experimentar esos sentimientos de nostalgia y experiencias vagas de momentos inolvidables.

Este maravilloso álbum consta de dos discos compactos, el primero con nueve canciones:

La primera “Frail (you might as well be me)” de 5:03 min. nos comienza a abrir puertas para toda una aventura espacial y emocional. La voz de Van Giersbergen, tan sensual, comenzando con las palabras, . Le sigue “Great Ocean Road” de 6:19 min. provocándonos imaginar algunos preparativos de un gran viaje al más allá. Inicia con efectos en los teclados y guitarra. La escucho y doy un trago más al “scotch”… comienzo a pensar… meditar, recordar y tratar de recordar lo olvidado. La tercera rola es “Rescue Me”, si no la mejor, de las mejores. Apenas dura 6:22 min. Y el deseo por volver a vivir se vuelve intenso: “Todo lo que quiero es estar donde tú estás”… Podría tratarse de una rola tranquila y lenta, pero la fuerza de las palabras es acompañada por un estruendoso duelo entre guitarras, teclado, batería y efectos a los 3:04 minutos, el éxtasis y el clímax son el producto de ese orgasmo mental y espiritual, volviendo al mar de la tranquilidad al minuto 4 con 39 segundos. ¡Vaya emoción! De hecho esta rola se incluye en la sesión 666 de Sultans of Swing que próximamente estará circulando… por nuestras venas.

Continuando con la cuarta rola “My Electricity” de apenas 3:32 min. y con una batería tranquila (con más scotch) invitándonos a irnos más atrás en el tiempo, pareciendo un viaje a una galaxia fuera de “nuestro” sistema solar. Siguiendo con 6:01 min. de “Liberty Bell” y pasando de soprano a mezzosoprano y viceversa, Van Giersbergen se mete de lleno a celebrar el éxito del lanzamiento de esa nave inter-mental viajando años luz dentro de nuestros recuerdos.

Continuamos con “Red Is A Slow Colour” de 6:26 min. Rola incluida también en el “A Sound Relief” y provocando imaginar un paseo por ese planeta de color rojizo. Ese mismo donde pudiéramos subirnos al “Pathfinder” y recorrer los escondites más remotos y sentir la emoción de experimentar sentimientos nuevos y al terminar el recorrido, pensar, buscar en nuestras neuronas, rastros de algo olvidado, y entonces, inicia “The Big Sleep” que durante 5:01 minutos nos relaja, transportándonos a nuestro lugar de origen: el alma.

“Marooned” hace su aparición recordando como primera instancia aquella rola instrumental de Pink Floyd, donde echamos a volar la imaginación… pero aquí Anneke canta y nos lleva a lugares más profundos. “Marooned” dura 5:55 minutos, tiempo perfecto para meditar con otro “scotch”, y después… la infatuante rola de “Travel”, deleitándonos y provocando más el deseo por Anneke durante 9:06 minutos, aunque el mensaje pueda estar enfocado a toda una odisea del transbordador espacial, la música de la tripulación y a todo lo que el creador haya elaborado. Música suave, llena de satisfacciones y deseos inspirada en el ambiente espacial, tal y como le da seguimiento la rola instrumental “South American Ghost Ride”, que es con la que se inicia el segundo cd de esta extraordinaria compilación.

No cabe duda que Van Giersbergen es una excelente compositora y los músicos un apoyo emocional para lograr la conformación de esta banda como una sola alma. Esta rola dura 4:25 minutos.

Las tres siguientes rolas son “Illuminating” de 5:41 minutos, “Locked Hawai” de 3:23 minutos y “Probably Built In The Fifties” de 7:26 minutos; mismas que contribuyen al éxtasis emocional, principalmente esta última, donde se puede localizar el inicio del clímax que iniciará con la siguiente canción.

Y es que el brillante que adorna esta compilación emerge de las mentes de Hugo Prinsen y Rene Rutten (seguramente inspirados por van Giersbergen, obvio) y nos traen una fantástica composición instrumental de larga duración, que en tan sólo 28:31 minutos nos dan tremenda revolcada emocional, un fuerte impacto sentimental y para rematar, el clímax de todo este viaje sobrenatural dentro de nuestra mente, conjuntado con un orgasmo del alma justo a minuto 8 cuando el clímax y el orgasmo están en su punto final, desvaneciéndose… y al minuto 9 aproximadamente inicia un receso en ese viaje al espacio sideral de nuestro cuerpo, para que al inicio del minuto 13 y mitad del 14 nos concentremos en un alunizaje eterno, porque los casi 14 minutos restantes sirven para concluir y sentir que: deseamos repetir la experiencia.

Arch Enemy (Angela: I dream about you!)


ARCH ENEMY

Ahora fue el turno para Angela Gossow, la mujer mala y nada sensual del metal, hablándonos con una voz dulce al sentido auditivo.

Por Carlos Zaldívar

“Poca madre”. “Muy cabrón”. Así de simple fueron los calificativos que comenté a la salida de este súper concierto en el Circo Volador. Ya tenía rato (desde Cradle of Filth en septiembre 2004) que no asistía a un evento de tal potencia, de tanto death y thrash metal, que parecía que estábamos dentro de un tsunami musical con un atractivo visual indiscutible.

En esta ocasión, el recinto de La Viga, se vistió de gala para recibir por primera vez a los suecos de Arch Enemy. Una banda cuyo primer álbum se remonta hacia 1999 y que llevó el título de “Black Earth”, cuando las vocales estaban a cargo de Johan Liiva.

Para su segundo álbum, “Stigmata” incluyen oficialmente al bajista y para el siguiente año editan “Burning Bridges” del cual se desprende la súper rola “The Immortal”.

Para ese momento, es una banda de metal muy buena. Sin noticias de algún viaje para Latinoamérica y mucho menos para México.

Pero para el año 2001, viene un cambio radical: los suecos solicitan los servicios de la alemana Angela Gossow, una extraordinaria belleza femenina sobre delgadas piernas y una larga cabellera rubia, para darle voz a su música.

Esa figura tan sensual se pierde cuando la escuchamos cantar, al estilo de un fortísimo “bajo” (voz masculina), y entonces se transforma en esa mala mujer vestida de negro, sin sensibilidad, agresiva, fuerte y de potentes cuerdas vocales. ¡Oh, sí!

Cuando se apagaron por completo las luces en el recinto, y las poco más de dos mil almas thrasheras levantamos los cánticos y alabanzas para Arch Enemy, pensé en “Nemesis”, de mis mejores rolas y que esperara que se incluyera en el “encore”. Entonces comenté a mi compañero J. M. Zamora: – “Cuando aparezca “Nemesis” me persigno y me retiro – ¡Aja!... esta súper rola fue la encargada de abrir el repertorio cargado de puro, total y absoluto metal, o como dirían los de Arch: “Pure Fucking Metal”.

En fin, continuando con sus álbumes y con el debut de la alemana en las voces, el cambio de la imagen y con la aportación de mucho poder al thrash metal, surge “Anthems of Rebellion” en el 2003. Angela también contribuye en las composiciones. Para el siguiente año editan “Dead Eyes See No Future” que consta en varias re-ediciones de rolas anteriores y algunos covers como: “Symphony of “Destruction” de Megadeth, “Kill with Power” de Manowar, “Incarnated Solvent Abuse” de Carcass y el video de “We Will Rise”; además de unas rolas en vivo.

Y finalmente, su obra reciente, del año pasado (2005) bajó el nombre de “Doomsday Machine” que incluye además un DVD con el video “Nemesis” y las rolas en vivo de “Dead Eyes See No Future” y “Ravenous”… un extraordinario DVD que no debe faltar en las filas discográficas de cualquier headbanger.

De esta manera, ARCH ENEMY se conforma en la actualidad por Angela Gossow en las potentes vocales, Michael Ammot en la guitarra principal, Christopher Ammot en la guitarra secundaria, Sharlee D’Angelo en el bajo y Daniel Erlandsson en la batería.

Una sólida y perfecta alineación para la más compleja música: el Metal.

Haré un breve paréntesis para hacer mención que para Mike Ammot es su segunda visita, pues la primera (no sé si haya hecho otras, aunque sea de turista) la realizó por el año de 1991 con el grupo inglés CARCASS durante la gira del álbum “Necroticism – Descanting The Insalubrious”; tocando en el recinto de Tlalnepantla y la ahora ex catedral del metal mexicano, la Arena López Mateos. (¡Que recuerdos!).

Como ya lo había comentado, abrieron con “Nemesis” y el efecto del “slam” invadió todo el recinto, bastante fuerte y continuo… ¡Como olvidar aquellos slams en la López, con D.R.I., Acrophet, Rigor Mortis, Kreator, Morbid Angel, y muchos otros! Pero esta vez… estaba Angela con sus “enemigos” de ARCH.

Después de abrir con “Nemesis” siguieron con “Enemy Within” a la que le siguieron “Dead Eyes See No Future” y “My Apocalypse”… y al vibrar fuertemente todas mis entrañas, pensé en las centenas de decibeles que entraban por mi sentido auditivo, pareciera como si una implosión en mis neuronas se estuviera revolviendo con ese líquido rojo proveniente de mis oídos. El éxtasis de una música única que hace honor a su calificativo: Thrash.

De ahí siguieron con “The Immortal”, “I Am Legend / Out For Blood”, “Skeleton Dance”, y “Hybrids Of Steel”… y después de un lapso muy breve, Daniel Erlandsson tomó posesión del escenario con un majestuoso solo de percusiones acompañado de un juego de luces impresionante. Un solo súper bien ejecutado, del cual espero aprendan mucho mis jóvenes amigos bateristas. Erlandsson nos metió de lleno al escenario; nos convertimos parte de esas tarolas, bombos y platillos y vibramos al compás de ellos. Fueron baterías orgásmicas, cuyo estruendor me duró por los dos días siguientes…

Aplausos, gritos, slam y una real alabanza se llevó Erlandsson cuando el solo empezó a desvanecerse, y entonces, Angela y el resto de la banda aparecieron para continuar con “Taking Back My Soul”, “Bury Me An Angel” y “Dead Bury Their Dead”; y al terminar esta rola, fue el turno para Mike y Chris. Estos dos guitarristas realizaron un excelente performance con las cuerdas, que cuando fueron dueñas y señoras del escenario, los presentes simplemente quedamos atónitos y ensordecidos (por enésima vez) y el sentido fue como un estire de las venas, casi al punto de que la yugular explotara.

Y las manecillas seguían su recorrido. Sabía que el final estaba cerca y así rogaba al señor de las tinieblas para que se alargara más y más y más…

Luego llegó “Ravenous” y entonces vino la despedida… y obvio: el encore.

En estos momentos de despedida recordé los años de gloria de Wendy O’ Williams (q.e.p.d.), con los Plasmatics, quien fuera de las pioneras “mujeres malas” en la escena del “Rock”. Y seguramente, hoy que está a la derecha del padre, no está sentada, sino continuando con esa extravagancia y rudeza de cuerdas vocales, desnuda ante el micrófono y dando consejos a las “vocalistas” de hoy. No hay duda.

Seguramente si ROCK 101 siguiera con vida, todas estas féminas estarían en las filas del extraordinario programa: “Mujeres, coma, Rock & Roll”.

Pensando en esto, llegaron para terminar “Heart Of Darkness”, “Burning Angel” y la súper rola que prendió a las miles de almas dentro del sagrado recinto, “We Will Rise” y un adiós con “Bridge Of Destiny”.

Y esta noche del martes nueve, fue un evangelio más de los ya tantos prohibidos. Fue, la palabra del señor, acompañada de rudeza, ternura y una figura bella en el escenario.

A diferencia de los DVD’s, donde Angela se dirige a los fans entre rola y rola, con esa misma voz ruda y agresiva; aquí, con nosotros, se dirigió con su voz normal, sensual, dulce y agradeciendo a todos los presentes el haber asistido. Sin lugar a dudas ella quedó más impresionada por nuestra respuesta y no dudo que ya estén planeando su regreso.

Así que, ¡hasta la próxima, Angela!

carlos@zaldivar.org.mx

Mayo 2006.

Orquesta Sinfónica Nacional

ORQUESTA SINFÓNICA NACIONAL

Concierto Infantil: El siglo XIX y la ópera en México.

Por Carlos Zaldívar

Nuevamente el Palacio de Bellas Artes fue el magno recinto para el concierto del pasado 30 de abril. Poco después del mediodía la Orquesta Sinfónica Nacional y el director Luis Fernando Luna aparecieron en escena. Segundos después apareció Arturo López Castillo en el papel de “Bajo Buffo”, el narrador de esta extraordinaria ópera cómica.

Y desde esta aparición, Regina (mi hija) sintió agrado; posiblemente por su vestuario y peinado, la de un bufón.

El programa inició con “El Maestro de Capilla” (Il Maestro Di Capella) originalmente escrita en italiano, que provoca una grata impresión al público al ver en escena a un director de orquesta cantando. Realizada por Domenico Cimarosa en Italia, y con orquestación y arreglos en este año por Julio César Quintero y actualizada al español por Arturo López Castillo.

El Maestro De Capilla permite al público comprender de una manera sencilla y cómica la manera como trabaja un director de orquesta con los músicos. Es una forma de introducir al público a la ópera ligera con el fin de mostrarles que éste también es un entretenimiento que puede generar gran placer al oído y a la vista, tanto como el cine y, obviamente, el rock y el heavy metal. Insisto una vez más, la música clásica es el origen del metal, y para muestra hay miles de botones.

Continuamos con la “Marcha Zaragoza” compuesta por Aniceto Ortega; “Galopa México” de Angela Peralta y terminamos con “Sinfonía Vapor” de Melesio Morales, no dejando duda de que México es productor de excelentes músicos y compositores a nivel internacional.

Es muy gratificante disfrutar este tipo de música, pero insisto una vez más, es tan emocionante que debería haber slam, o por lo menos que pudiéramos pararnos a brincar y aplaudir sin lo sermones ni el “sshhhh” de las demás personas.

Este evento sirvió para enseñarle a Regina algunos datos sobre la Orquesta, como los músicos, los instrumentos y el director; de los cuales sobresalieron las percusiones, el violoncello y el violín. Pero más que todo lo anterior, hubo un personaje que más le gustó y quien me pareció fue la cereza del pastel: “La Rata del Palacio”, interpretada por Luz María Meza. Este personaje le dio el toque infantil al evento, pues de inmediato los niños presentes (y adultos también) la identificamos como la “Rata Vieja”, aquella que en la canción infantil, “…por no saber planchar, se quemó la cola…”

Esperando que este tipo de eventos sean continuos y que Regina continúe con la educación y sensibilización de ese sentido tan maravilloso: el auditivo.

Dokken (April 2006)


DOKKEN

Con apenas 24 años de existencia, los Dream Warriors pisaron por primera vez suelo azteca.

Por Carlos Zaldívar

Eran los inicios de la prepa y nos reuníamos para organizar pequeñas sesiones de puro, total y absoluto Rock & Roll; y realizar grabaciones de nuestros mejores LP’s y compilaciones de los mejores éxitos del mejor Hard Rock de aquella época. Manuel, Armando, Miguel y yo nos reuníamos en mi casa con un montón de cassettes (¿los recuerdan?) vírgenes de noventa minutos de marcas Pioneer o Sony (que eran los únicos con mecanismo de tornillos) para grabar esas compilaciones.

Fue sorprendente cuando nos prestaron el LP que contiene aquella rola de nombre “Breaking the Chains” de compositor Don Dokken en su segundo álbum: “Breaking the Chains” que además contiene “Paris is Burning”. Grabamos un cassette fabuloso.

No había conciertos y apenas se rumoraba que QUEEN estaría tocando en Puebla, pensábamos que era sólo eso, meros rumores.

¿Dokken en México? Imposible. Todos las bandas de Hard Rock y Metal estaban marcadas por los demonios – era lo que manifestaba la ignorancia de la iglesia, del gobierno y de muchos padres de familia (quienes sólo escuchaban a Pedro Vargas, José José y quienes decían que el Rock sólo era Johnny Laboriel y Enrique Guzmán); pero aún así continuamos soñando.

Más de dos décadas después, el 28 de abril pasado, en el recinto rockero de Campos Elíseos, el HARD ROCK LIVE, se presentó DOKKEN, con su inigualable líder teutón Don Dokken y su inseparable baterista y amigo Mick “Wild” Brown.

EL concierto estaba programado para las nueve de la noche, pero por causas que desconozco, inició a las diez con cuarenta y seis minutos. Esta tardanza me sirvió para seguir con las remembranzas de aquella época y comenzar el pronóstico para el repertorio; y además se incrementaban las ganas y el fervor de ver a una de mis bandas favoritas de la prepa… totalmente en vivo.

El Hard Rock se encontraba a tres cuartas partes de su capacitad total, casi todos de la misma generación… una generación de headbangers inigualable.

Por fin, aparecieron en escena Mick “Wild” Brown en la batería, Jon Levin en la guitarra y Barry Sparks en el bajo iniciando el estruendor de sus instrumentos para dar la bienvenida a Don Dokken, quien apareció desde el fondo del escenario enfundado en jeans claros y camisa blanca, con algunos kilos de más, cabellera larga y sin tanto glamour y maquillaje (lo que en los años ochenta le costó la clasificación de Glam-Metal) y con una voz muy madura y diferente… pero con mucho poder.

La euforia fue tal que desde las primeras rolas de “Unchain The Night”, “Into The Fire” y “Dream Warriors” no descansamos ni un segundo.

Desde estas rolas nos dimos cuenta que todo el repertorio sería de grandes éxitos y grandes remembranzas.

Y a la voz de Don Dokken: -“Ahora recordemos aquel año de 1982”- se lanzaron con el grandioso “Breaking The Chains”. ¡Que magnífico momento! Inigualable.

Don Dokken siempre se ha caracterizado de estar acompañado de músicos de renombre, y esta vez no fue la excepción. Algunos de ellos: George Lynch (también fundador de Dokken); Juan Croucier (Ratt); Jeff Pilson; Peter Baltes (Accept); John Norum; Billy White; Reb Beach; Mikkey Dee (Motörhead) y Barry Sparks (Malmsteen, MSG) entre otros.

Lo que cabe destacar de este magnífico concierto es la actitud de Don Dokken hacia nosotros: siempre humilde, modesto, alegre y sobre todo, sorprendido de ver y admirar un público como nosotros. Fue un concierto casi personalizado, donde Don recorrió a casi todos con la mirada, y en lo particular, cuando lo alababa y le daba las gracias, él me respondió con el pulgar alzado y me agradeció tal gesto. Fue increíble, como para presumir; que el vocalista de una de tus bandas favoritas, te haya mirado, saludado y dado las gracias por haber estado ahí, compartiendo sus éxitos.

El próximo mes de junio Don Dokken cumplirá 53 años, y al verlo en el escenario cantando y brincando como hace dos décadas, no pareciera reflejarlos, y estoy seguro que aún le falta más ROCK por compartir y seguramente vendrá nuevamente para festejar el aniversario 25 de DOKKEN, el de plata. ¡Ahí estaremos!

“Nunca recordamos días, siempre momentos” es una frase que refleja mucha certidumbre, y como olvidar aquellos en la preparatoria donde regresábamos una y otra vez la cinta del cassette para escuchar “In My Dreams”, hasta que la cinta se echara a perder. Aprovechar el tercer receso, sacar la grabadora, colocar el cassette y escuchar las rolas de DOKKEN, era una rutina que ansiábamos.

Dokken es la primera vez que viene a nuestro país, primero en esta ciudad y posteriormente continuar en Monterrey y terminar en Chihuahua.

Fue extraordinario ver el asombro de Don Dokken por nuestra actitud. ¿Acaso pensó que no conoceríamos sus rolas? ¿Pensó que sería un concierto de rutina? Al final constató lo contrario y les aseguro que su opinión la compartirá con muchas otras bandas y nos recomendará.

El repertorio consistió en “Into The Fire”, “Dream Warriors”, “Paris is Burning”, “Alone Again”, “The Hunter”, “Just Got Lucky”, “Kiss of Death”, “Too High To Fly” y “Tooth And Nail” entre muchas otras, y para cerrar con broche de oro (con el más fino metal) “Sunless Days”, “In My Dreams” y “When Heaven Comes Down”.

Todos quedamos con un exquisito sabor en el alma y queríamos más, y les aseguro que Dokken también, pero sabíamos que era el final.

“In My Dreams” marcó el inició de una nueva espera para su siguiente visita.

Como excelentes melómanos y rockeros estuvimos ahí, mi primo Hugo y un servidor; y dedico este humilde texto al gran ausente (y ahora ex Dream Warrior), mi amigo Jorge, con quien compartí muchos momentos y sesiones con las rolas de Dokken y quien me regaló hace dos cumpleaños el “The Long Way Home” donde sobresalen “Sunless Days” y “Good Bye My Friend” y quien seguramente después de leer estas líneas estará arrepentido y sufrirá varias décadas por no haber asistido. Espero que para Saxon no suceda lo mismo.

¡Que el Hard Rock los bendiga!

Epica (March 2006)


EPICA

La cultura maya desde Holanda

Por Carlos Zaldívar

“Desde los diez años canto.

A los quince años me regalaron un cd de Nightwish, y

entonces comencé a estudiar canto clásico.

Formé parte de un coro durante un par de meses,

después...

EPICA había nacido.”

Simone Simons

El pasado viernes treinta y uno de marzo, EPICA visitó por segunda vez la Ciudad de México. En la primera ocasión visitó el Hard Rock Live, dejando muy buen sabor en el alma de aquellos asistentes, aunque con un solo álbum, en el encore repitieron canciones, sucediendo lo mismo en el Salón Mónaco de Cuautitlán Izcalli. No estuve presente en aquella ocasión, pero ya con los álbumes que mi amigo Salvador Badui me había regalado, ya me sentía “fan” de Epica.

Es una agrupación muy nueva, nacida en los Países Bajos por el año 2002. Su primer álbum llevó por título “The Phantom Agony” del cual todas rolas se convierten en éxitos rotundos, pero en lo personal “Cry For The Moon” destaca como un himno al Metal y una sobredosis de adrenalina para el corazón.

Mark Jansen, guitarrista fundador de la banda After Forever, realizó un proyecto al lado de Ad Sluijter, guitarrista y profesor de matemáticas, y quien también había participado en unos conciertos junto con After Forever. Después se dieron cuenta de la química que provocaron juntos y entonces nació EPICA.

Así, al álbum exitoso le sucedieron sencillos como “The Phantom Agony”, “Feint” y “Cry For The Moon” y más tarde, en septiembre de 2004 editaron un DVD bajo el nombre de “We Will Take You With Us” el cual contiene sesiones en estudio totalmente acústicas, videos y mucho material que no debería faltar en cualquier colección de música “clásica”.

Y es que siendo un grupo reciente, formado por jóvenes, quienes oscilan los 24 años, logran destacar su formación profesional como músicos y dejan constatar sus influencias musicales, tanto de los clásicos como del metal, desde Rachmaninov, Wagner, Carl Orff, y Hans Zimmer, pasando por Ennio Morricone, Andrea Bocelli y Tori Amos hasta llegar a Nightwish y DreamTheater. Por esta razón críticos europeos afirman que sus composiciones están llenas de un “Poder Wagneriano” y para muestra basta las introducciones a sus álbumes: Adyta ‘The Never Ending Embrace’ para “The Phantom Agony” y Huban K’u “A New Age Dawn” (en maya: “El Origen Del Universo”) para “Consign To Oblivion”.

Para abril de 2005, lanzan su segundo álbum oficial “Consign To Oblivion” donde también, todas las rolas son éxitos rotundos, y en lo personal destaca “The Last Crusade”. A este álbum le sigue el sencillo “Solitary Ground” y para septiembre del mismo año se edita su reciente álbum “The Score” al que le sigue el sencillo “Quietus”.

Y finalmente en el último día del tercer mes del año 2006, pisan por primera vez la catedral del metal, el recinto “Circo Volador”, en este segundo tour por México.

Pero mis estimados lectores (los mismos 2 de siempre) esto no es todo. ¿Dónde está la magia de EPICA?, ¿Quién le da el poder, entusiasmo y espectáculo visual a la banda?

La respuesta cabe en tan sólo un nombre: Simone Simons. Una extraordinaria mujer de apenas 21 años de edad, pero con bastante experiencia como mezzo-soprano y ahora ya como vocalista de una banda de metal gótico, o más bien, de metal espiritual. Simons y Jansen fueron quienes iniciaron un viaje por la Cultura Maya, y los resultados han sido plasmados en su segundo álbum, donde se refleja su madurez musical como equipo.

El día del concierto, al arribo al Circo Volador, surgió la misma pregunta: - ¿Quedaría perplejo ante tal monumento y escultura femenina, al igual que sucedió con Tarja? – No.

Simplemente son incomparables. Pero totalmente seguro que Simone está siguiendo de cerca las huellas que va plasmando Tarja en el mundo de las vocales en este género tan maravilloso del metal.

En el escenario Simone vistió pantalones negros y una playera larga con tirantes al hombro, luciendo una esplendorosa espalda, que junto con un escote muy sensual, era cubierta por la larga y radiante cabellera rubia. Los ventiladores y la iluminación lograban darle efectos, por momentos psicodélicos, a esos cabellos largos, que viajaban de tonos rojizos, a azules, amarillos y verdes; y también revoloteaban sobre su rostro tan fino, joven y con algo de inocencia (de juventud). Todo un show visual que acompañó a los guitarrazos de Jansen y Sluijter.

El clímax fue disfrutar de Simone cantar únicamente acompañada de los teclados. Escuchar el juego de sus cuerdas vocales y sentirlas dentro de nuestras venas, o al menos, eso sentíamos en nuestro sistema circulatorio. Verla y obvio... soñar con ella.

El Psicólogo Mark Jansen en la guitarra, El Profesor Ad Sluijter en la guitarra, el Maestro en Comunicación Jaroen Simons en la batería, el egresado del Conservatorio Coen Janssen en los teclados y el Maestro en Ciencias Comerciales Yves Huts en el bajo, son quienes acompañan a la bellísima, exuberante y carismática mezzo-soprano Simone Simons.

Mientras esperamos la tercera visita de Epica a tierras aztecas, gozaremos del video “Cry For The Moon” una y otra, y otra, y otra vez... hasta que nuestros oídos lloren sangre.

¿Y que más puedo decir? Después de estos recientes conciertos de inicio de año, The Rolling Stones, The Gathering, DreamTheater, Foreigner y Epica.... ya es imposible dudar de la existencia de Dios.

carlos@zaldivar.org.mx

Marzo 2006.

Foreigner (March 2006)


FOREIGNER

Ni los hermanos Wachowsky hubieran recargado de una manera tan vigorosa a este sexteto de “forasteros”.

Por Carlos Zaldívar

Cómo olvidar aquellos años de la secundaria donde mi compañero de banca, José Manuel, y un servidor, entonábamos por horas la rola de “JUKE BOX HERO”. Era el año de 1981 cuando salió al mercado el formidable álbum titulado “4”; y era la segunda rola del lado “A” la que merecía tan consistente repetición en horas de clase.

También de ese LP se desprenden grandes éxitos como “Night Life”, “Break It Up”, “Girl On The Moon”, “Waiting For A Girl Like You” para cuando estuviéramos en el momento meloso de regalar cassettes a nuestras amigas (y a veces amores platónicos); y el súper hit “Urgent”, del cual esperábamos ansiosos ver el video en el programa “20/20” del canal 5 por las tardes.

Hoy, después de casi 25 años tuve la grandiosa oportunidad de disfrutarlos en vivo y volver a recordar esa época maravillosa.

Esta banda se fundó en 1976 por los británicos Mick Jones e Ian McDonald, quienes reclutaron a otros cuatro miembros: el británico Dennis Elliot (excelente baterista) y los norteamericanos Ed Gagliardi, Lou Gramm y Alan Greenwood; para que en 1977 sacaran su álbum debut titulado simplemente “Foreigner” del que destacan los éxitos “Feels Like The First Time”, “Cold As Ice” y “Starrider”.

Para el siguiente año lanzan “Double Vision” de donde sobresalen “Hot Blooded” y obviamente la rola homónima; y así con todos sus álbumes, llenos de éxitos, recuerdos, melancolías y mucha felicidad. En casi todos ellos destaca Lou Gramm en las vocales y aseguro que Foreigner lo mando al estrellato y le dio carisma a su vida… la cual terminó a principios de esta década, aunque hoy todavía anda en giras no muy exitosas.

La banda sufrió (y a veces gozó) muchos cambios, de sexteto se convirtió en quinteto, cuarteto y hoy es nuevamente sexteto. Por sus filas también pasaron Rick Willis, Johnny Edwards (quien alguna vez suplió a Gramm en las vocales), Mark Schulman, Ron Wikso, Brian Tichy, Denny Carmassi y Bruce Turgon.

Para celebrar sus veinticinco años de carrera, Foreigner lanzó en el año 2002 un DVD con un concierto donde se aprecia a Lou Gramm con un sobrepeso notable, la voz atrofiada y los arreglos tratándose de adecuar a la época ochentera. Un buen DVD para coleccionistas y fans de las “buenas memorias”, pero con una gran falta de calidad musical e innovaciones.

Vinieron a México, no recuerdo bien si hace 4 ó casi 5 años, y se presentaron en un Auditorio Nacional medio vacío (o medio lleno) y Lou Gramm dejó mucho que desear… Iniciaba una etapa de decadencia para Foreigner. Por razones de viaje, no pude estar presente, pero la comunidad rockera de la ciudad es lo que comenta.

De hecho su último álbum fue lanzado en 1995 bajo el nombre de “Mr. Moonlight” y de ahí tuvieron que pasar cinco largos años para lanzar una Antología de nombre “Juke Box Heroes” de dos discos con 39 éxitos.

Hoy podría decir que no cuentan con nuevas producciones, pues han pasado más de 10 años de la última y de ahí han sido recopilaciones, antologías, conciertos y más recuerdos.

Pero Mick Jones, el gran jefe de estos “forasteros”, se dio a la tarea de “recargar” a Foreigner inyectándole sangre nueva y quedando con la siguiente alineación: Mick Jones en la guitarra, Jason Bonham (descendiente del Dios “Bonzo”, nacido de aquel “Maldito Zeppelín de Plomo”) en la batería, Jeff Jacobs en los teclados, Jeff Pilson en el bajo, Thom Gimbel en la guitarra, la flauta y el saxofón y en las vocales a un extraordinario “jovenzuelo” con mucho carisma (quien nos hizo olvidar por completo a Gramm), lleno de energía y con unas excelentes cuerdas vocales: Kelly Hansen.

Esto fue lo que constaté el pasado veintidós de marzo, en el ya clásico Teatro Metropolitan. A la hora marcada para iniciar el concierto, el recinto estaba a menos de la mitad de su capacidad, por lo que de mi lugar (hasta arriba en las últimas filas) comencé a bajar, esperando llegar a la primera fila del primer piso. Luego de varios acomodamientos muchos de nosotros logramos estar en la planta baja a tan sólo unas filas del escenario, es decir, en primerísimo fila, al pie del escenario.

Los guitarrazos de Mick y la bataca de Bonham se hicieron presentes y al ritmo de Double Vision inició la fiesta en punto de las nueve horas con doce minutos…. Y fue cuando Kelly (quien se dio el lujo de iniciar el concierto al estilo de Steve Marriot con un yeah, yeah, yeah), al ver algunos espacios vacíos, nos convocó a todos los asistentes a estar frente a ellos, y así sucedió. De pronto me sentí como en el Circo Volador, donde la capacidad es menor, y todos estamos parados frente al escenario, más comunicados con los músicos.

Esta vez estuve a tan sólo unos 3 ó 4 pasos del mismísimo escenario donde paseaban Jones, Hansen, Pilson y Gimbel.

Después de aceptar semejante invitación se aventaron “Cold As Ice” y fue muy motivador ver a Kelly brincar del escenario y pasearse por las butacas, ayudado de varios fanáticos y entonces nos dimos cuenta de la magnitud de la fiesta en la que estaríamos presentes. Toda una “fiesta pagana” para adorar a los Dioses del Rock & Roll.

A la gran mayoría de las canciones les metieron nuevos arreglos, y para muestra bastan varios botones.

Se aventaron “Say You Will” en una versión totalmente acústica donde todos, absolutamente todos, cantamos al compás de la guitarra de Jones. Fue una rola muy placentera…

Además tengo que hacer mención que los primeros “batacazos” de Bonham correspondieron a “Rock & Roll”, pero duraron tan sólo unos segundos, que fueron suficientes para recordar, y jamás olvidar, de quién es su padre… honor a quien honor merece, y que siga descansando en paz, mi estimado John Bonham.

No faltaron los momentos melosos, y Kelly pudo constatar el porque acompaña a Foreigner como nuevo vocalista. Tiene gran carisma para interpretar cualquier rola que le pongan enfrente, y a la hora de entonar “Waiting For A Girl Like You” y “I Want To Know What Love Is” se apoderó del micrófono, empuño el corazón a la nostalgia y vivimos recuerdos extraordinarios. Todo un suceso melancólico donde pasaron gratos momentos de la preparatoria por mi mente.

¿A qué hora llegaría “Urgent”?

“I Don’t Want To Live Without You” fue la otra balada súper romántica que entró a la hora del encore… y ¡que sentimiento de Kelly! acompañado de la guitarra tan suave y sutil de Jones.

Otro momento majestuoso fue cuando el bajo de Pilson se empezó a escuchar por largos segundos, tras una breve introducción de Jones y de Bonham; entonces, supimos que vendría Juke Box Hero. Y así fue. Estuvimos en el máximo apogeo de la fiesta, cantando, brincando, gritando y aclamando a estos “forasteros” tan joviales y con mucha energía. Apreciamos los nuevos arreglos para esta rola que la alargaron y para hacerla más emotiva metieron en el último tercio de la misma, un fragmento de la inolvidable “Whola Lotta Love” de la banda legendaria “Led Zeppelin”; y de pronto regresaron a Juke Box, finalizando muy entusiasmados; y Kelly agradeciendo al público con un español bien fluido su asistencia, y también agradeciendo a sus compañeros músicos el haber permitido dejar que esté con ellos.

También se aventaron “Feels Like The First Time”, “Starrider”, “Dirty White Boy” (¿Algún parecido con Kelly Hansen?), “That Was Yesterday” y “Night Life” entre otras.

Parado frente al escenario, mientras Kelly nos hablaba y invitaba a cantar, pensé en el sax de “Urgent”: ¿Cómo sonaría?, ¿Sería otro sax “parecido” al álbum “4”?, ¿Se le irían los tonos como en las versiones en vivo?, O, ¿Qué nuevo arreglo traerían? O quizás ya lo traería grabado. La respuesta no tardó mucho.

Mick inició con su guitarra tan viva los acordes para “Urgent” y entonces el recinto se convirtió en una locura más… La disfrutamos, gozamos, y nuevamente los recuerdos se apasionaron de mi cuerpo y alma… Me trasladé con todos mis amigos de aquella época y a las fiestas que fuimos, llenas de buena música. Y la sorpresa mayor fue cuando Thom Gimbel hizo del saxofón una extensión de sus extremidades superiores y de su alma, principalmente. Este sax, mejoró cualquier versión anterior de todos los tiempos. Fue “tocado” el sax con una pasión exagerada que la misma versión en estudio le quedó corta. Fue el sax, la cereza del pastel. Fue Gimbel quien puso esa cereza y quien se mereció tremendos aplausos… y también fue el sax, el que nos hizo vibrar por dentro, porque todos sentimos nuestras venas a punto de reventar, porque sentimos que se alargaban, se enredaban unas con otras y así querían continuar, escuchando el sax de “Urgent” en la voz de Kelly Hansen.

Ya tan extasiados y llenos de furor, y siendo de esos conciertos que nunca queremos que acaben, llegó el encore. Y para rematar con enormes sentimientos de Rock & Roll, se aventaron un gran homenaje al padre de Jason, John “Bonzo” Bonham, y fue con el himno “Misty Mountan Hop”. ¡Maravilloso!

Y estimado lector, esto no fue todo. Ya para rematar (ahora si el final, final), y como un orgasmo mental múltiple, llegó la inesperada “Hot Blooded”.

¿Qué más podemos pedir a la vida, si no, más puro, total y absoluto Rock & Roll?

A partir de este momento fantástico, me considero un “forastero” más en este planeta. ¡Larga Vida al Rock & Roll!

carlos@zaldivar.org.mx

Marzo 2006.

The Gathering (Anneke: I still love you)


THE GATHERING
La evolución musical donde dios constata su existencia, a través de Anneke y los hermanos Rutten.
Por Carlos Zaldívar
Todo sucedió en el país de los molinos de viento. Ese que se encuentra en la parte baja de Europa y cuyo ambiente musical ha prosperado rápidamente, concretamente, en la ciudad de Oss. Aquí en esta ciudad holandesa, los hermanos Hans y René Rutten, junto con el vocalista Bart Smits decidieron formar una banda musical, a la que posteriormente se les unieron Hugo Prinsen, Jelmer Wiersma y Frank Boeijin. Curiosamente todos tenían gustos y adicciones musicales diferentes pero coincidían en el metal (como algunos que se hacen llamar “Sultans of Swing”) y entonces se dieron a la tarea de editar su demo en 1990, titulado “An Imaginary Symphony”. Su música parecía imitación de otras bandas, y realmente así sonaban. Si escuchamos sus primeros álbumes algunas rolas parecieran sonar a Morbid Angel, Death Angel, Acrophet, Death, Holy Terror y hasta Entombed. Pero no todo sería así. Para abril de 1991 editaban otro demo bajo el título de “Moonlight Archer” y esto causó que ya fueran requeridos como teloneros para bandas como Samael, Morbid Angel y Death, además de abrir para Deadhead e Invocator.
Entonces surge su primera obra musical, “Always” editada en 1992, y aquí deciden que la voz de Smits debería ser acompañada por una voz femenina, por lo que recurren a los servicios de Marike Groot, obteniendo una sensacional combinación de sonidos. Además la inclusión de teclados que no era muy común en una banda de metal, les daba un giro a un “metal más melódico y sensible”. Esta cuestión de los teclados para una banda de tal magnitud, creo yo, sólo se le perdonaba a Black Sabbath y a Deep Purple.
Para ese entonces se le calificaba a The Gathering como un grupo de doom metal o gothic metal…
Posteriormente los vocalistas ya no encontraban compatibilidad de caracteres entre ambos y decidieron separarse de The Gathering, así que los hermanos Rutten se dieron a la tarea de buscar nuevas vocales para la banda.
En 1993 lanzan “Almost a Dance” y como vocalista reclutan a Niels Duffhues y en la parte femenina a Martine Van Loon.
Finalmente, para el año de 1994, la magia llegó. Una mujer con una voz angelical y una personalidad que al escucharla se entonan los himnos celestiales y a opinión de ellos mismos, se formó una música atmosférica tan elevada y perfecta que hoy sigue subiendo al cielo… por esa escalera.
Desde entonces, muchos autores califican a The Gathering, como una banda de metal atmosférico, pero creo que va más allá, de atmosférico, melódico hasta un pop fuerte o un metal progresivo sensible o también un metal angelical y lleno de dulzura que bien se refleja en la piel de Van Giersbergen; o un metal audio visual… porque fue esta parte, la visual, que me motivó a maravillarme con el concierto que describiré más adelante.
Así, iniciaron las giras por la misma Holanda y se extendieron hasta Bélgica y Alemania, logrando tremendo éxito gracias a las composiciones de Van Giersbergen y a los arreglos de Hans, René, Frank y Hugo.
¿Qué influye en una banda para que tan rápidamente se gane la admiración y respeto de su público, en todos los sentidos? Porque hay una diferencia, donde me puede gustar mucho la música de una banda, pero no al grado de admirarlos y respetarlos.
¿Realmente será magia? ¿Anneke será ciertamente un ángel caído del cielo?
La respuesta está en los siguientes años y se refleja en sus álbumes.
Para 1997 lanzan “Nighttime Birds” y ahora el tour abarca casi toda Europa, incluyendo además a Francia e Italia entre muchos otros, y al finalizar esta gira, en 1998, Jelmer se retira de la banda para seguir su carrera solista.
Así, tras esta salida, la banda y la magia de Anneke vuelven a emerger y ahora incluyen nuevos instrumentos y técnicas, principalmente los efectos en la guitarra de René Rutten, que son realmente tan impresionantes como para dejar boquiabierto a cualquier “guitar master”. A finales de este año lanzan “How To Measure A Planet?”, un álbum doble, experimental y difícil de comprender; pero para ésto hay que estar en un máximo de tres sentidos y ¡por supuesto que lo entendimos!
La nueva era de The Gathering se estaba definiendo con un sonido excepcional, único y que revolucionó a los géneros del metal. Tanto así que ahora el tour abarcó a varias ciudades de los Estados Unidos de Norteamérica.
Con tan grande éxito y como fieles al metal, no dejaron vender ni su imagen ni su música, y mucho menos caer en la comercialización, así que fundaron su propia casa disquera “PSYCHONAUT RECORDS” y volvieron a editar sus primeros álbumes, incluyendo su primer álbum en vivo denominado “Superheat” en el año 2000. Y también para este año lanzan su reciente material que se incluye en una compilación de nombre “if_then_else” y con la gira de este álbum incluyen a México. ¡Pues claro que tenemos derecho al acceso al metal del primerísimo mundo!
Llega un merecido receso, sin olvidar que el compromiso de continuar el trabajo para el álbum que se proyectaba lanzar en el 2003, pero mientras y en curso de este receso lanzaron un mini CD que lleva por título “Black Light District” y que sirvió para festejar sus doce años y medio de trayectoria musical.
Un receso que dedicaron a sus vidas personales, a actualizarse, a crecer y madurar musicalmente. A acrecentar el intelecto y tener armas para componer con mejores bases, sentimientos y una alta calidad emocional (Basta con escuchar “Saturnine”).
Anneke Van Giersbergen da a luz a su primer hijo Finn a principios del año 2005, haciendo mención que de los casi cien conciertos que dieron en el tour del 2004, 48 de ellos fueron en el maravilloso estado del embarazo. Que goce de Finn, al escuchar a su madre desde el mejor auditorio con la mejor acústica que pueda existir en el planeta: “el vientre materno” (recuerdo a mi hija Regina, cuando en similar auditorio escuchaba a Alan Parson’s Project con su “Games People Play” y se emocionaba).
Esta vez, el diez de marzo, pisarían por tercera vez el ya tan prestigiado y reconocido por la UNESCO, recinto de La Viga, el “CIRCO VOLADOR”, para presentar su metal emocional, experimental, atmosférico y hermoso.
Ahí estuvimos, en un lleno total con bastante calor y en lo personal, con la incógnita de lo que sucedería en cuanto Anneke pisara el escenario. ¿Pasaría lo que en el caso de Tarja Turunen? ¿Me quedaría perplejo ante su persona? No lo sabía. Anneke no es muy fotogénica, y su belleza no podría ser tanta como la de Tarja (Nightwish) o de Simone (Epica) pero tiene mucho más personalidad que impone y sobre todo, con un vaivén tan sensual que produce al cantar que cualquiera caería a sus pies (el escenario me quedaba un poquito alto) y además una vestimenta que para cualquier otro estaría fuera de contexto. Esta noche, lució una playera sin mangas, sencilla, de color negro, al igual que unas bermudas y unas botas largas… y obvio sus tatuajes del color de la ropa. Dudo que se la imaginen como yo, así que tendrán que verla cuando se presenten próximamente en esta ciudad.
No quedé tan (pend…) perplejo como con Nightwish, pero definitivamente a Anneke la estuve admirando, respetando y siguiendo algunas de sus composiciones tan profundas. La admiré por su belleza, su persona, su obra musical, su interpretación y su “actuación” tan real en cada rola, que bien valieron las decenas de aplausos que le ofrecimos.
En cada rola se posesionaba del personaje, tanto que cuando interpretó “Saturnine”, estuvo a punto de llorar. En otras rolas brincaba de alegría, en otras tantas bailaba y a veces se paseaba como una doncella en el jardín de su reino y nos invitaba a saborear ese manjar tan exquisito que es este “metal precioso”. Sus sentimientos se reflejaban en su delicado rostro tan inocente y sutil, sostenido por esas extremidades bellas y curveadas al estilo de columnas griegas, llenas de arte y que guardan miles de secretos que en futuros álbumes nos lo compartirá.
Esa madurez y crecimiento emocional, sentimental e intelectual se pudieron observar en ese quinteto, en sus poesías, historia y experiencias representadas en canciones para el alma.
Anneke y los hermanos Rutten son acompañados por el tecladista Frank Boeijin y también por la no muy femenina y de rostro triste, Marjolein Kooijman, en el bajo, quien con estas características logró destacar aún más la presencia de la ya Señora Van Giersbergen; simplemente ¡Exuberante!
Al escribir estas líneas aún tengo los decibeles en mi ya deteriorado sentido auditivo de rolas como “Travel”, “Saturnine” y “Eléanor” entre otras… y cabe destacar el poderío que tiene el Circo Volador en cuanto a acústica y que se refleja en todo momento en las percusiones, y aún más cuando los expositores son de “Puro, Total y Absoluto… Metal”
Ahora, dentro de su discografía ya se encuentra “A Sound Relief” (octubre 2005), un DVD doble con un concierto semi acústico y excepcional que constata la calidad de The Gathering, que se llevó a cabo en el “Paradiso” de Ámsterdam; y viene acompañado de un set de entrevistas, reportajes de TV holandesa, TV italiana, algunos flashes donde recolectan las impresiones de otros conciertos del tour del año 2004 y algunos videos promocionales de los cuales destacan “The Big Sleep”, “Alone”, “Broken Glass”, Red Is A Slow Colour”, “Marooned” y “A Life All Mine”.
Este próximo mes de abril se lanza mundialmente el álbum “HOME”, la obra reciente de The Gathering, y mientras lo disfrutamos, continuaremos soñando placenteramente con Anneke Van Giersbergen… hasta que otro tour nos reúna nuevamente.
Marzo 2006

Evergrey


EVERGREY

Cuando los muros caen…

Por Carlos Zaldívar

Simplemente… poca madre. Así, con estos sencillos adjetivos puedo describir el tan aclamado y esperado concierto de la banda de metal progresivo EVERGREY. Se había pospuesto desde finales del año pasado, y finalmente, este viernes veintisiete de enero, en punto de las nueve horas y treinta y cinco minutos arribaron Tom Englund y su banda. De hecho ese mismo día los pude ver cuando salían del recinto metalero de calzada La Viga, el “Circo Volador”… se veían entusiasmados y de haber llegado unos dos minutos antes, tendría en este momento algunos autógrafos.

El recinto, medio lleno, y con bastantes ánimos, recibió al grupo abridor de Agora; y aunque no llegué, comentan que bien valió la pena.

Iniciaron la primera rola con algunas fallas en el audio, pero apenas las arreglaron, despegaron y de ahí el alboroto jamás cesó.

Es una música excepcional, rolas en las que se baten los teclados y la batería, donde emergen las voces de Tom para fundirse con las guitarras. Cada quien sabe su función en este equipo y tal parece la convergencia de los instrumentos que la obra de arte que interpretan merece minutos de aplausos.

Un metal progresivo, acordes, voces y algunos solos del teclado son los que caracterizan a Evergrey.

Han tenido algunos cambios en su alineación, pero Tom Englund siempre ha encontrado ese punto de equilibrio entre sus miembros. Todos están en el mismo canal. Desde su primer álbum en 1998 “The Dark Discovery” hasta el reciente “A Night To Remember” han evolucionado sobre la misma línea: una obra maestra que mezcla las bases del metal, los orígenes del progresivo, las voces de ópera y personalidades de ROCK… ¿Acaso hay otro tipo de música?

Fue todo un majestuoso espectáculo de instrumentos y además todos nos emocionamos, la banda nos filmó, nos gritó, nos aplaudió, nos invitó a cantar, brincar y mantener la buena vibra en el recinto; nos agradeció por ser de los mejores públicos “more crazy in the whole world” y al final nos regalaron baquetas, plumillas y sobre todo, la promesa de volver pronto.

Evergrey está integrado por Tom Englund en las voces y guitarra; Henrik Danhage en las guitarras; Michael Häkansson en el bajo; Rikard Zander en los teclados y Jonas Ekdahl en la batería y percusiones.

Finalizamos alrededor de las diez horas con cuarenta minutos, con algunas reminiscencias de los instrumentos en nuestros oídos… y con los recuerdos de haber escuchado “When The Walls Go Down” totalmente en vivo.

Def Leppard (Nov 2005)


DEF LEPPARD

¡Quién dijo que para tocar una batería se requieren dos brazos!

Por Carlos Zaldívar

El gran recibimiento que tuvo “On Through The Night” fue grandioso. ¿Cómo unos jóvenes de más o menos nuestra edad podían tocar así? Lo mejor del rock del Reino Unido, de la ciudad de Sheffield, estaba representado en un LP que conseguimos de importación. En la secundaria siempre nos dábamos el tiempo y el lugar para hacer mini sesiones de puro, total y absoluto Rock.

Así que me alisté con mi Olivetti Lettera 25 (una máquina de escribir cuyas teclas debían ser golpeadas y no digitadas) y comencé a escribir la primera reseña de un grupo musical.

Sus inicios se remontan a 1977 cuando Joe Elliot (vocalista), Rick Savage (Bajista), Pete Willis (guitarrista) y Tony Kenning (baterista) se juntaron para formar Deaf Leopard, cantando covers de Thin Lizzy y David Bowie principalmente. Más tarde para que no hubiera confusión en la gramática y pronunciación del nombre se cambiaron a: DEF LEPPARD.

Para el siguiente año se agrega a la banda otro guitarrista, Steve Clark y para finales de este año Kenning es despedido y sustituido por Frank Noon (únicamente para grabar su primer EP titulado “Def Leppard EP”) y posteriormente contratan de forma permanente a Rick Allen. Así con esta alineación, lanzan en 1980 el disco que mencioné anteriormente: “ON THROUGH THE NIGHT” con rolas ya clásicas del rock como “Rock Brigade”, “Hello America” y “Sorrow Is A Woman”. Al siguiente año lanzan “HIGH ‘n’ DRY” y al final de la gira es cuando Pete Willis abandona la banda y es remplazado por Phil Collen y con esta alineación se considera a Def Leppard como muy sólida.

A inicios de la preparatoria la noticia llegó de sorpresa: “Algunos integrantes de Def Leppard arribarían a la Ciudad de México” y se estarían presentando en conferencia de prensa y firmando autógrafos en el “Gran Bazar” (hoy Wal Mart) del Toreo de Cuatro Caminos. Ese día nos dimos el lujo de “volarnos las clases” (algo bastante difícil en esa época y en esa escuela) y viajamos en aquellos camiones llamados “delfín” y “ballena”, que circulaban por el periférico, para darnos cita en la tienda ubicada en Lomas de Sotelo.

Llevaba una de mis playeras favoritas, la blanca con el triángulo rojo representando el ícono de Def Leppard. Había demasiado tráfico y era tanta la algarabía por verlos y poder tener un autógrafo de Joe Elliot, que el stress se fue apoderando de todos nosotros. La fila avanzaba lentamente y crecía a un ritmo exponencial. Las sirenas de las patrullas se escuchaban continuamente y los policías comenzaban a rodear la tienda y a poner orden en la unifila que poco a poco se multiplicaba.

La gente satanizaba ese tipo de encuentros, aunque toleraba peores y engorrosas filas para otros eventos. El rock siempre ha sido satanizado por este guadalupano pueblo. ¡En fin! Después de casi siete horas de espera, cansancio y “engentado” regresé triste y con las manos vacías a casa. Se veía lejana la posibilidad de que algún día hubiera una “tocada” de esta banda británica en México.

Para 1983 sale su tercer álbum y se llama PYROMANIA, con éxitos tan grandes que hoy se incluyen en su recopilación más reciente “ROCK OF AGES: THE DEFINITIE COLLECTION”. Después de la gira de PYROMANIA es cuando la mala suerte comienza para esta banda: Rick Allen sufre un percance en su automóvil y después de una cirugía fallida, pierde el brazo izquierdo.

Para 1985 Rick comienza a adiestrarse en una batería especial “de un solo brazo” con aquel famoso kit de marca “Simmons” y comprobaríamos que los milagros SÍ existen.

Durante el Monsters of Rock Europeo de ese año, contratan al baterista de Status Quo, Jeff Rich, para hacerse cargo de las tarolas, platillos, bombos y percusiones; mientras Rick seguía adaptándose a su nueva vida. Y para el Monsters of Rock del Castle Donnington, Rick regresa a la banda y todos se ganan a los fans de una forma impresionante. Y es que ver a Rick tocar la batería es impresionante… es de “quitarse el sombrero” y hacer “una larga inclinación”.

Al siguiente año ya estaba en la universidad y en algunas de nuestras mini sesiones rockeras comentábamos sobre la ausencia de un nuevo LP de Def Leppard, pues sólo escuchábamos los tres primeros álbumes y hasta dudábamos de su continuidad en la música. ¿Qué habría pasado con Rick Allen? ¿Acaso la banda se desintegraría? No teníamos la respuesta… pero seguíamos disfrutando de un excelente rock inglés.

Y a casi cuatro años de extrañar las grabaciones de estos ingleses, sale al mercado “HYSTERIA”.

El día del lanzamiento (agosto de 1987) estuvimos gozando de este LP importado en una sesión emergente (y también nos volamos algunas clases) e inmediatamente ubicamos los que serían lanzados como sencillos y que darían más frutos a esta religión del metal: WOMEN, POUR SOME SUGAR ON ME, ANIMAL, ROCKET, ARMAGEDDON, HYSTERIA y por supuesto LOVE BITES. Estas rolas provocaron la fabulosa cantidad de 16 millones de copias vendidas en todo el planeta (incluyendo la de Dios, obviamente).

Llegaron más giras y muchos meses de preparación para su próximo álbum. Y es para enero de 1991 cuando Steve Clark muere en su residencia de Londres. Por esto (y lo de Rick Allen) y por los tiempos tan largos entre álbumes y problemas para lanzarlos al mercado, es que se asocia el nombre de DEF LEPPARD con el adjetivo de “mala suerte”, o como los fans ingleses lo calificarían: “jinxed” o “cursed”. De hecho trabajaron por algún tiempo como cuarteto.

Para 1992 lanzan ADRENALIZED con Vivian Campbell (Dio & Whitesnake) como otro guitarrista (nadie podrá suplir a Steve Clark) y ésta es la alineación que sigue actualmente.

En 1993 lanzan el sencillo “Two Steps Behind” y para agosto lanzan el álbum RETRO ACTIVE con “rarezas” y “lados-B” en honor a la época de Leppard con Clarke.

Este mismo año se lanzan a la ciudad de México, y según supe fue un concierto que dejó mucho que desear, y no lo pude comprobar porque a pesar de que rogué mucho a los médicos que me dejaran salir al concierto, y que les prometí regresar al hospital… no me dejaron. Otros comentarios dijeron que estuvo más o menos, pero nadie me dio razón de Rick Allen.

Para 1995 lanzan un cd de hits denominado VAULT; en 1996 lanzan SLANG, un álbum bastante fresa y muy Light (poco apto para metaleros) donde sí destaca la balada “ALL I WANT IS EVERYTHING”; para el mes de abril del año 97, vienen a México (gira por toda Latinoamérica) y ¡por fin!… ahí estuve, en el Palacio de los Deportes. Fue un concierto bastante bueno, pensé que sería muy light y con éxitos del Slang, Hysteria y una que otra rola no tan rápida (pensando en Allen)… y ¡cuál fue mi sorpresa! que en ese recinto sagrado se aventaron la de ¡ROCK OF AGES! Ahí me di cuenta de lo grandioso que es Rick Allen a cargo de la batería con pedales acoplados al pie izquierdo y tocando rolas del segundo y tercer disco. ¡Fabuloso!

Aún así, me quedé con ganas de “Gods of War” y otras.

En 1999 regresan con EUPHORIA, después de casi cuatro años de sequía musical, aunque se dedicaron a sus vidas personales y a unas giras cortas.

A inicios del año 2000, continúan con proyectos personales, y tal parece que nos vendría otra época de extrañamiento metalero.

Y es hasta julio del 2002 que aparece el álbum “X”, un poco decepcionante y como en decaimiento emocional de la banda (opinión muy personal) y por primera vez en ese tour incluyen a países como Latvia, Lituania, y Rusia. El rock y el metal deben ser: PODER, y es en lo que empezaron a trabajar.

Esta situación llevó a lanzar en el 2004 el álbum recopilatorio (un VAULT actualizado) para complacer a los millones de fans. Se llama BEST OF DEF LEPPARD, mismo que me pareció extraordinario, pero lamentablemente no fue lanzado en América. Quienes contamos con la versión europea, podemos constatar que un regreso fortísimo y lleno de poder, como debe ser Def Leppard, estaba por llegar.

Y es en mayo de este año, 2005, cuando se lanza ROCK OF AGES – THE DEFINITE COLLECTION; en julio se presentaron en el festival “LIVE 8” ante un millón de personas y para el mes de noviembre, día 16, programan su retorno a la Ciudad de México… esta vez al recinto sagrado del Paseo de la Reforma: el Auditorio Nacional.

Ya casi todo mi presupuesto para conciertos me lo había gastado en el de Eagles, y como diría mi hermanito el “fino” en “-¡como gastas en pendejada y media!-”, pero nuevamente sucedió otro milagro… otro que hizo que este concierto fuera más fabuloso de lo que esperaba y que me dejara bastante satisfecho: Carlos, mi hijo, me regaló de cumpleaños el boleto para el concierto, incluyendo los souvenirs: playera, taza y vasos tequileros; así que otra vez: ¡Mil gracias!

Este concierto se caracterizó por el regreso a las raíces del metal británico. Todo el repertorio es refirió a los álbumes de Pyromania y al de Hysteria principalmente.

Es de aplaudirse y hacer reverencias ante la actuación de Rick Allen en la bataca, es muy reconocible el trabajo que ha hecho la empresa Whirlwind para el acondicionamiento de tan simple batería, porque lo que importa es que Rick tiene un gran brazo para tocarla y un enorme corazón que lo acompaña.

Hoy, Rick tiene un proyecto funcionando llamado “Raven Drum Foundation” donde los más favorecidos son los niños.

¡Genial! Ahora sí me dejó exageradamente satisfecho este concierto, pues se aventaron las mejores rolas de la mejor época, y aún mejoradas con la experiencia y la madurez que todos los integrantes han tenido. Podría decir que fueron mismas rolas en versiones diferentes y con un toque muy especial; que se reflejó en “Rock Of Ages”, “Photograph”, “Foolin’”, Let’s Get Rocked”, “Action”, “Make Love Like A Man”, “Promises”, “Rocket”, “Hysteria”, “Love Bites”, “Pour Some Sugar On Me”, Armageddon It” y por supuesto “Gods of War” entre muchas otras.

Eso sí, faltó otra súper rola: “Too Late For Love”, y es que desde dos semanas antes del concierto y a la fecha, es la canción que Regina, mi hija de poco más de dos años, me pide que ponga… la escucha, la disfruta, la corea y se ¡emociona!

Una banda extraordinaria, consistente, admirable y con un futuro muy prometedor.

Joe se despidió con las palabras: “Please don’t forget us, because we will never forget you”. De tal manera que esperemos que pronto se den otra escapada por esta ciudad.

Con este concierto se ha demostrado que la “INVASIÓN INGLESA” no ha cesado, y esperemos que nunca termine, porque queremos vivir por siempre en: “Histeria… total”.

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