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OZZY. In Memoriam.

LAS TINIEBLAS SE ILUMINARON

Por Carlos Zaldívar

 

Ante el altar de la noche eterna, invocamos el nombre sagrado de OZZY, Príncipe de las Tinieblas, voz del abismo y heraldo inmortal del metal profano”.

 

MI INFANCIA CON BLACK SABBATH

En 1972, a mis seis, casi siete años, mi mamá me compró una radio y pude sintonizar dos que tres estaciones de aquella época: La Pantera, Stereorey y otra que no recuerdo. Sonaban ya bandas de Rock y las identificaba como Kiss, Led Zeppelin y Black Sabbath entre otras.

Los acordes oscuros de “Black Sabbath”, los riffs de Tony Iommi el bajo de Geezer Butler, la batería de Bill Ward y la voz única de Ozzy Osbourne me cautivaron, pero no sabía sus nombres. Fue apenas para 1974 o 1975, que supe sus nombres y entonces identifiqué al enorme Ozzy, quien, junto a Tony, Geezer y Bill formaban lo que, para mí, es la banda más grande del planeta: Black Sabbath, los pioneros del heavy metal y mi verdadero amor (bueno hoy ya le ganó SWT). Comenzaban a gustarme rolas como “Paranoid”, “Iron Man”, “War Pigs” y “N.I.B.” y que hoy por hoy, se han convertido en el SOUNDTRACK de mi vida… una puta maldita vida poca madre.

Desde entonces, he crecido con BLACK SABBATH y otras bandas, se dice que somos “temporales”, y justo es la razón de tanta nostalgia, agradecimiento, emoción y luz en las tinieblas, en este día, en que OZZY ha fallecido. Y ha sucedido apenas diecisiete días de su último concierto, de su funeral en cuerpo presente y vivo, en un épico hecho histórico, en el BACK TO THE BEGINNING.

Y OZZY, cumplió.

OZZY, 1978


SUS ÁLBUMES

He vivido en tiempo y en forma, cada uno de sus álbumes de toda la vida, desde saber de su producción, esperar a que salga al mercado e ir a la tienda a comprarlo; un PLACER que muy pocos jóvenes de hoy, conocen. He vivido cada uno de ellos, en tiempo y forma:

ü  1980 – Blizzard of Oz

ü  1981 – Diary of a Madman

ü  1983 – Bark at the Moon

ü  1986 – The Ultimate Sin

ü  1988 – No Rest for The Wicked

ü  1991 – No More Tears

ü  1995 – Ozzmosis

ü  2001 – Down To Earth

ü  2005 – Undercover

ü  2007 – Black Rain

ü  2010 – Scream

ü  2020 – Ordinary Man

ü  2022 – Patient Number 9

ü  Y obvio, todas sus producciones en vivo; y por supuesto, también cada disco de BLACK SABBATH… en tiempo y forma.

BLIZZARD OF OZZ

jjh

OZZY EN MÉXICO

Asistí a estos conciertos de Ozzy en la Ciudad de México:

  • 28 de agosto,1995, Retirement Sucks.
  • 8 de abril, 2008, Black Rain.
  • 5 de mayo, 2018, No More Tours, en el Hell & Heaven Fest.
  • 26 de octubre, 2013, 13.
  • 16 de noviembre, 2016, The End.
  • Y por supuesto, obtuve mi boleto para el streaming mundial de BACK TO THE BEGINNING, el 5 de julio, 2025, que fue su propio funeral, épico, hecho en casa, como él quiso.
OZZY, finalmente en CDMX, 1995

El 5 de julio de 2025, vi el último concierto de Black Sabbath y Ozzy, Back to the Beginning, vía streaming desde casa. En Villa Park, Birmingham, la formación original (Ozzy, Tony Iommi, Geezer Butler, Bill Ward) se reunió por primera vez en 20 años. Bandas como Metallica, Guns N’ Roses, Tool y Slayer rindieron homenaje, junto a un supergrupo con Billy Corgan, Tom Morello y Slash. También estuvieron Jake E. Lee, Rudy Sarzo, K.K. Downing, y otras leyendas más. Ozzy, sentado en su trono por su Parkinson, cantó “War Pigs”, “N.I.B.”, “Iron Man” y “Paranoid” con Black Sabbath, y “I Don’t know”, “Mr. Crowley”, “Suicide Solution”, “Mama, I’m Coming Home” y “Crazy Train” en solitario. Las ganancias se donaron a Cure Parkinson’s y el Birmingham Children’s Hospital. Ozzy, un ser humano lleno de humildad, pasión por la música y amor por su familia.

Julio 5, OZZY en BACK TO THE BEGINNING


ADIÓS A OZZY

Hoy, apenas felicité por la mañana a mi hijo Ricky, que cumple años, y lleno de sonrisas, le mandé abrazos… y horas más tarde, de este 22 de julio de 2025, la noticia de la muerte de Ozzy a los 76 años fue devastadora. Su familia confirmó su fallecimiento, rodeado de amor, tras años luchando contra el Parkinson y complicaciones de una caída en 2019. Su último concierto fue su despedida perfecta, un acto de amor a sus fans; fue, un funeral épico. Lo logro el cabrón, vencer al Parkinson momentáneamente y lograr sentarse en el Trono en forma de murciélago y ofrecer una última misa negra en vida, junto a sus otros tres amigos y compañeros de vida, en Villa Park. Fue un evento sublime, de esos que nunca se volverán a repetir en vida por alguien más. Fueron cuarenta y cinco mil almas en pena, presentes en el estadio, y fuimos poco más de seis millones de otras almas que lo gozamos en streaming. Su gran mujer, Sharon y Morello se encargaron de organizar el propio funeral de Ozzy, justo como él lo deseó, decir adiós haciendo lo que más le gustó en vida: subirse al escenario y convertirse en el Príncipe de las Tinieblas, ofreciendo un ritual tan sagrado envidiado por millones de ángeles en el cielo.

Sí señor, el personaje de OZZY, el hombre de las Tinieblas ha terminado su misión en la Tierra y en este momento, inicia la historia de la LEYENDA.

OZZY, 1986


AGRADECIMIENTO ETERNO

Ozzy, gracias por tu voz, tu carisma, tu autenticidad, tu British Way of Life, tus excesos, tus memorias, tus ironías y sarcasmos; gracias, en verdad, eres TÚ uno de los protagonistas importantes en el Soundtrack de mi puta vida.

Gracias por “Paranoid”, “Crazy Train”, “You Can’t Kill Rock and Roll”, “Bark At The Moon”, “Mr. Crowley”, “N.I.B.” y cada grito de “God Bless You All!”. A Tony, Geezer y Bill, gracias por crear el heavy metal. Como docente y melómano, seguiré compartiendo su legado desde mi trinchera académica, hasta evangelizar a cada joven que tome clase conmigo.

Desde lo más profundo de mi alma renovada, exclamo:

¡Hasta siempre, Príncipe de las Tinieblas!

 

Gracias, OZZY.

Su epitafio:

 

Aquí yacen los ecos del grito eterno,

donde el Príncipe de las Tinieblas alzó su voz.

OZZY OSBOURNE, fuego y sombra,

profeta del caos, alma del metal,

enemigo de las palomas y murciélagos.

Su canto no muere, sólo duerme en la penumbra.

Una imagen que dice mil palabras.


Palabras dedicadas a mis hijos, Carlos, Ricky & Regina, y por supuesto a SWT.


Carlos Zaldívar


OZZY

FUNERAL ÉPICO

Por Carlos Zaldívar


"Te largas, Ozzy, pero dejas la marca de tus dientes en la garganta de la noche. Los roedores, los bastardos y los perdidos seguirán bebiendo a tu salud en la oscuridad."



No es fácil soltar las palabras en estos momentos, tras el teclado lleno de lágrimas, de pasar los dedos, por dónde hace unos momentos descansaba el vaso con Bourbon en las rocas, no es fácil.

Y no es para menos, la banda de la vida, de mi vida, BLACK SABBATH despedía a una enorme leyenda, y es que hoy fue la última vez que pisaría un escenario en grandioso “Príncipe de las Tinieblas”, Mr. John “OZZY” Osbourne.

Un sublime momento, épico, como el simular tu propio funeral, antes de tu muerte, en dónde todos los headbangers que asistieron al estadio Villa Park en Birmingham y los otros millones de headbangers que lo disfrutamos por streaming, vimos cerrarse el telón por última vez.

Ni Iommi, ni Ward, ni Butler y mucho menos Ozzy, pensaban en el futuro en aquel 1968, cuándo cuatro jóvenes imberbes sin rumbo, con poco trabajo, desubicados y discriminados por la sociedad, apenas y tenían unos instrumentos musicales y… muchas ganas de hacer música. Y su humilde banda se llamaba “Polka Tulk Blues Band”.

Y entonces, la historia comenzó.




Y por si fuera poco uno de ellos, fue arrestado y encarcelado; dónde justo ahí, se tatuó los nudillos izquierdos con una aguja, al estilo callejero y otro, se “rebanó” los dedos de su mano derecha.

Una banda, sin futuro, pareciera.

Los escuché por primera vez en 1973/1974 que yo recuerde, con “Paranoid” por supuesto y de ahí, al día de hoy, me declaro fiel feligrés de esta majestuosa religión que es el METAL, una forma de vida, ahora.

Luego, me hice adicto a la canción, “N.I.B.”

N.I.B. The best song, ever.

Nunca, ellos cuatro, imaginaban que estaban acuñando un nuevo género musical (o puliendo, porque Coven ya andaba en esos menesteres) y acuñando lo que hoy es el “Doom Metal”, estaban escribiendo una historia, apenas el prólogo en aquel 1970 con su álbum homónimo; y hoy, sábado 5 de julio, escribieron el epílogo para su vocalista OZZY, en un festival de puro, total y absoluto metal, bajo el nombre de “Back to the Beginning”

Black Sabbath, subjetivamente la banda más grande del Universo, y; objetivamente, una de las más grandes, pues; y es que su legado es impresionante y será eterno. Han sido influencia para miles de bandas, para millones de headbangers, y lo será para muchas generaciones posteriores. Pasarán décadas después de esta despedida, y habrá gente, muy poca, que desempolve algún LP de Black Sabbath, como reliquia y le ponga PLAY a todo volumen.

Una excelsa banda, que ha visto nacer y morir a grandes leyendas, a enormes músicos y también, desaparecer a decenas de otras. Pero SABBATH, no es la excepción. Han pasado por un sinnúmero de pérdidas, de cambios, de peleas entre ellos y las familias, discusiones entre amigos, debates y juicios por el nombre y anécdotas más; pero, a fin de cuentas, hoy sábado, se volvieron a juntar de una manera tan emotiva aquellos cuatro jovenzuelos, convertidos ya en unos adultos y ya de la tercera edad.

Pero eso sí, OZZY, cantó sentado en una majestuosa silla, ad-hoc para el Príncipe de la Tinieblas, y sus tres amigos, aún enteros y tocando apenas cuatro canciones, con muchas ganas, poder y un éxtasis que provocó una explosión en mi alma, una implosión en mi cerebro y derrames en los lagrimales como nunca.



Y no es para menos, si la emoción y las lágrimas ya habían salido con aquel LIVE AID, con aquel tributo a MERCURY, con el LIVE 8, con los servicios fúnebres de DIO y de LEMMY… ahora sucedió con OZZY, IOMMI, WARD, BUTLER y algunos otros personajes leyenda.

Increíble que una banda ya legendaria pueda levantar almas al mismo tiempo, en todo el mundo, al unísono de empuñar los “cuernos de METAL”, porque es en símbolo de paz, libertad y mucha satisfacción.

Y toda esta gran historia con tan sólo 19 álbumes en su haber, algo que ninguna, pero ninguna banda de esas modernas, podrá siquiera llegarles a los talones.

Una estupenda historia que se ha edificado con mucho esfuerzo, talento y persistencia; y que han navegado contra corriente en muchas ocasiones, contra religiones, iglesias, sociedades de padres de familia, grupos pendejos de intolerancia y muchas “tías solteronas” por llamarles así. No ha sido fácil. Yo estuve en San Luis Potosí, bajo piedras, botellas y un desmadre cabrón con una batalla campal entre granaderos, policías municipales y fans que habían pernoctado fuera del estadio, y que venían del interior de la República. Y para rematar me secuestré a mi hermano Oscar, pequeño, para acompañarme esta gran aventura.

Pero luego pisaron suelo azteca, con el Dehumanizer Tour, en CDMX aquel 8 de noviembre de 1992 en  el Palacio de los Deportes, al cual asistí totalmente "desahuciado" (pero esa es otra historia). DIO fue el vocalista.

He visto como crecen, o… crecemos, ya casi durante estos casi cincuenta y dos años de ser fiel SABBATH FAN.

Los he visto bajo BLACK SABBATH, HEAVEN AND HELL y también como solistas.

Boleto de aquella gran experiencia, en S.L.P.


Son parte de la vida de muchos Metalheads, son ya una influencia en la vida de muchos nosotros; y justo por eso porto con orgullo el tatuaje en los nudillos izquierdos con cuatro letras que representan toda una era: “O-Z-Z-Y”.

En fin, musicalmente, llegó hoy.

¡Enorme foto!
Los cuatro jinetes del Apocalipsis, emergiendo de las Tinieblas.


Ozzy se despidió, sentado, aguantando y superando por unas horas al mal de Parkinson. El apoyo de sus amigos, de sus fieles fans y de Sharon, hicieron que lograra lo que parecía imposible: cantar cuatro canciones.

Estas son unas humildes líneas, apenas para agradecer a BLACK SABBATH y a todos sus grandes músicos que han desfilado por su line-up, tanto placer, tantas emociones, tanta música y muchísimo gozo.

Y mientras IOMMI siga de pie, habrá BLACK SABBATH por muchos años.

Enorme momento: ver a Rhoads en la pantalla.

Enorme faltante:  que JUDAS PRIEST tocara hoy, pero la fecha se les encimó, pero se redimieron con el cover de WAR PIGS que lanzaron esta misma semana.

BLACK SABBATH por los siglos de los siglos.

OZZY, por siempre.

 

Y que HENRY, el ángel de la guarda, los cuide y los proteja.



Julio 5, 2025.


KREATOR... de nuevo


KREATOR
Las Hordas del Caos en México directo desde el país teutónico.
Por Carlos Zaldívar

La espera fue la mínima, pues no contaba con que el pasado 3 de octubre estaría pisando el sagrado suelo del Circo Volador. Con tres días de anticipación mis hijos me llevaron a escuchar el ya esperado concierto de la banda teutónica Kreator.
Este planeta vio nacer a Kreator cuando en 1982 en Essen, Alemania, Mille Petrozza formó Tyrant, y tiempo después cambiaron de nombre por Tormentor.
Para 1985 tuvieron el nombre final: KREATOR. Bajo esta nomenclatura han consolidado con mayor poder el Thrash Metal Teutónico y el poderío con el que navegan ha influenciado a centenares de bandas por el planeta.
En este año editan el primer álbum bajo el nombre de “Endless Pain” (aún tengo el cassette original) con 10 tracks, mismo que se reedita en el año 2 mil con 4 tracks más. Sobresalen las rolas “Endless Pain”, “Tormentor”, “Son Of Evil” y por supuesto el himno al odio “Flag Of Hate”.
Para el siguiente año lanzan al mercado “Pleasure To Kill” el cual marca más su huella dentro del Thrash.
“Terrible Certainty” llega al siguiente año y es un álbum que viene a romper paradigmas dentro de la escena del Thrash. Con rolas como “Awakening of the Gods” e “Impossible to Cure” dejaron plasmado recuerdos de cuando grababa en cassettes las recopilaciones de estos germanos.
Después vino un EP grandioso… (Aún conservo el acetato) bajo el nombre de “Out Of The Dark… Into The Light)” con excelentes rolitas para prender en ánimo thrashero.
Para el ’88 llega el cuarto álbum “Extreme Aggression” y logran meterse al Headbangers de MTV. Al siguiente año vino “Coma of Souls” y en este tour mundial se descolgaron por primera vez a esta caótica ciudad de México. ¡Y como faltar! Por supuesto que estuvimos ahí.
Espeluznante fue escuchar a “People Of The Lie” en vivo y todos los decibeles máximos en la ex Catedral del Metal Mexicano, en Tlalnepantla… Poca madre ese concierto.
¿Regresarían? Posiblemente.
Después de un lapso de dos años, regresan con un álbum experimental llamado “Renewal” al cual le siguieron problemas con la alineación original y tuvieron que pasar 3 largos años para lanzar “Cause Of Conflict” y al año siguiente “Outcast”.
“Endorama” llegó en el ’99 y luego toman un receso bien merecido de dos años para cargar energías y volver con más potencia. La edad de cada uno de ellos y el brutal crecimiento musical se reflejan cuando en el 2001 editan “Violent Revolution” que ha marcado un suceso mundial al reflejar una excelente calidad del metal teutón.
Realizan giras y editan el DVD “Live Kreation” donde la parte visual y la tecnología del nuevo siglo se reflejan en el grupo. ¿Quién se imaginaría esta impresionante calidad de poder del metal al final de los ochenta? Aunque es poca la ayuda, pues el verdadero poder está en cada instrumento y en los amplificadores, pero más allá, se encuentra en el cuerpo y alma de cada miembro liderado por Petrozza.
Para el 2005 y aún con más ganas y mayor “violencia metalera” llegan con “Enemy Of God”, una majestuosa obra que no puede faltar en la colección de un buen “headbanger”. De este álbum se desprenden “Enemy Of God”, “World Terrorist”, “The Ancient Plague” y tres Bonus tracks.
En lo personal “Enemy of God” es un reingreso a la fama del metal mundial, es un entorno del cual muchos grupos nuevos toman la influencia para aprender como verdaderos aprendices de tan sensibles maestros.
En 2006 nuevamente vienen a esta ciudad de gira mundial. Recopilaciones, giras y una vida muy atareada los llevan en 2008 a preparar “Hordes of Chaos” con el que aún más, revientan a máximo su popularidad en la escena musical.
Y es en este año que llegan a México el pasado mes de octubre para presentarse en la (ahora) Catedral del Metal Mexicano, el ya patrimonio cultural (declarado por la UNESCO) “Circo Volador”. Aquí es donde quedé estupefacto de ver de nuevo a aquellos “chavos” ochenteros quemando los instrumentos con tanto poder que mis oídos reventaron por primera vez. Esos chavos, hoy convertidos en adultos muy maduros pero con la misma energía y espíritu juvenil de aquellos años.
¡Que conciertazo!
Verlos de nuevo después de más de quince años fue muy emocionante. Las reminiscencias de aquel concierto y el impacto emocional que recibí en pleno foro del Circo, fueron totalmente fulminantes. Mi alma quedó preñada desde que iniciaron con “Choir Of The Damned” hasta que llegó en encoré con “Tormentor”…
¡Qué puedo decir! Repito las palabras de mis hijos: “Que concierto tan poca madre, papá”
Y es que después de “Choir Of The Damned” llegaron “Hordes Of Chaos” para hacer honor al reciente álbum y con un sublime coro de los fanáticos que ahí presenciábamos llegamos a un éxtasis inexplicable.
Vino “Phobia”, una rola que por cierto, el súper grupazo de Death Brutal Metal abridor “Wrecker” hizo un cover muy bien merecido (de Wrecker escribiré en otro apartado bien merecido) y que no falta en su repertorio.

“Terrible Certainty” vino para prendernos aún más y que el slam reluciera bajo la luz tenebrosa del foro. Espectaculares lanzamientos kamikazes de los fans al escenario y de regreso. Siguieron “Betrayed” y “Voices of the Dead” que fueron como los preludios para unas palabras de Petrozza: “Some of you Believe in Religion” y unos que otros levantaron la mano.
“Some of you Believe in some God” y pocos levantaron la mano; y luego
“But Some of you Hate Religion and God” y de una manera sobre espectacular casi todos gritamos al unísono “¡Yesssssssssss!” y en este momento se descolgaron con “Enemy of God”.
Llegó “Destroy What Destroys You” y otras palabras de Petrozza para luego encarar a su fans con “Pleasure To Kill”. Una rola que ha dejado huella desde aquellos años ochenta y que seguirá por los siglos de los siglos… (breve inclinación)
Siguieron con “The Patriarch” y “Violent Revolution” para seguir con “Extreme Aggression” y “Coma Of Souls” que me hicieron recordar ese conciertazo de inicio de los noventa. La edad se lleva en el alma y se demuestra en el escenario, cada vez más jóvenes y con un alma eterna que el mismísimo diablo cuidará hasta sus propias entrañas. ¡Qué envidia!
Marco Minnemann fue un excelente sustituto en la bataca de Jürgen “Ventor” Reil, quien por causas de fuerza mayor no se pudo descolgar a esta ciudad.
Pero Marco se lució con un riquísimo solo de batería que nos dejó boquiabierto a todos los espectadores. Terminó y el grupo teutón siguió con “Warcurse” para despedirse y prometer otro regreso.
El encore estuvo a cargo de “Flag of Hate” y “Tormentor”. Rolas inolvidables que hoy son íconos del metal y que han girado en mi tornamesa cerebral desde entonces… y seguirán… por los siglos…

Una agraciada velada sabatina para festejar el cumpleaños de mi hijo Carlos y además un agradecimiento a mi hijo Ricky por el boleto.
Saludos a mis ex alumnos y amigos Daniel y Javier Zúñiga Varga.

Evergrey


EVERGREY

Cuando los muros caen…

Por Carlos Zaldívar

Simplemente… poca madre. Así, con estos sencillos adjetivos puedo describir el tan aclamado y esperado concierto de la banda de metal progresivo EVERGREY. Se había pospuesto desde finales del año pasado, y finalmente, este viernes veintisiete de enero, en punto de las nueve horas y treinta y cinco minutos arribaron Tom Englund y su banda. De hecho ese mismo día los pude ver cuando salían del recinto metalero de calzada La Viga, el “Circo Volador”… se veían entusiasmados y de haber llegado unos dos minutos antes, tendría en este momento algunos autógrafos.

El recinto, medio lleno, y con bastantes ánimos, recibió al grupo abridor de Agora; y aunque no llegué, comentan que bien valió la pena.

Iniciaron la primera rola con algunas fallas en el audio, pero apenas las arreglaron, despegaron y de ahí el alboroto jamás cesó.

Es una música excepcional, rolas en las que se baten los teclados y la batería, donde emergen las voces de Tom para fundirse con las guitarras. Cada quien sabe su función en este equipo y tal parece la convergencia de los instrumentos que la obra de arte que interpretan merece minutos de aplausos.

Un metal progresivo, acordes, voces y algunos solos del teclado son los que caracterizan a Evergrey.

Han tenido algunos cambios en su alineación, pero Tom Englund siempre ha encontrado ese punto de equilibrio entre sus miembros. Todos están en el mismo canal. Desde su primer álbum en 1998 “The Dark Discovery” hasta el reciente “A Night To Remember” han evolucionado sobre la misma línea: una obra maestra que mezcla las bases del metal, los orígenes del progresivo, las voces de ópera y personalidades de ROCK… ¿Acaso hay otro tipo de música?

Fue todo un majestuoso espectáculo de instrumentos y además todos nos emocionamos, la banda nos filmó, nos gritó, nos aplaudió, nos invitó a cantar, brincar y mantener la buena vibra en el recinto; nos agradeció por ser de los mejores públicos “more crazy in the whole world y al final nos regalaron baquetas, plumillas y sobre todo, la promesa de volver pronto.

Evergrey está integrado por Tom Englund en las voces y guitarra; Henrik Danhage en las guitarras; Michael Häkansson en el bajo; Rikard Zander en los teclados y Jonas Ekdahl en la batería y percusiones.

Finalizamos alrededor de las diez horas con cuarenta minutos, con algunas reminiscencias de los instrumentos en nuestros oídos… y con los recuerdos de haber escuchado “When The Walls Go Down” totalmente en vivo.

Headbangers Fest 2001

HeadBangers Fest 2001

La Bestia arriba a México. Apocalipsis según la Doncella de Hierro. Cap. 23. Vers. 18.

Por Carlos Zaldívar

Así como en las sagradas escrituras, Harris y Murray prometieron en aquel concierto de mil novecientos noventa y ocho que volverían a la gran selva de asfalto. La deuda se adquirió en los aquellos conciertos pasados donde faltó la dinámica voz de Bruce Dickinson. Hoy, la deuda ha sido saldada. El día nueve del primer mes del tercer milenio, en punto de las nueve cuarenta y cinco horas de la noche, hacen estruendor las guitarras, el bajo y la batería de IRON MAIDEN, quienes en el escenario interpretan “The Wicker Man”. La Bestia, Eddie, aparece a los costados del mismo, vigilándonos con esos rojizos ojos llenos de furia metalero.

Steve Harris, Dave Murray, Janick Gers y Adrian Smith provocaron euforia al recapitular con sus cuerdas toda una historia épica para continuar con “The Ghost of the Navigator” y “Brave New World” (rola que da nombre al álbum reciente y a su gira mundial); Nicko McBrain, por su parte, acompaña con estruendosos baquetazos de su poderoso instrumental en percusiones, bombos y tarolas; y obviamente en las vocales, aquel gran ausente quien fuera desterrado del mundo de Arrakis: Bruce Dickinson, el hijo pródigo de la bestia.

El frío estaba en creciente apogeo acompañado de una constante llovizna, que fueron los grandes acompañantes para un anoche apocalíptica, pues todos sabíamos que tarde o temprano arribaría “The Number of the Beast”… que es un número del hombre… su número, es: seiscientos sesenta y seis. “Wrathchild” apareció enseguida y la emoción de escuchar esta vieja rola prendió a la gran multitud que nos dimos cita en el Foro Sol de la Ciudad de México.

Dickinson sobresale con una cátedra sobre la evolución de las vocales en cada testimonio que la “Doncella de Hierro” ha dejado desde “Iron Maiden” hasta “Brave New World”. Ya son protagonistas en esta gran historia de la humanidad. Su legado es irrefutable, y Eddie, quien vivirá por los siglos de los siglos, será un testigo de toda una era musical dentro del Rock, del Heavy Metal.

“Iron Maiden” se incluye dentro del repertorio, para luego contemplar la llegada del “hombre que camina solo” a través de “Fear of the Dark”; toda una obra literaria interpretada en cuerdas de la dulce doncella. Ni las inclemencias del tiempo fueron suficientes para bajar el nivel de decibeles de la multitud y mucho menos de los integrantes de la gran banda inglesa.

Tras unas palabras de Dickinson, las alabanzas a “Maiden” proclamaban las siguientes rolas. Y de pronto, Gers inicia con “The Evil That Men Do”. Y así, durante el transcurso de esta epopeya, y cerca de la medianoche, sale la Bestia del fondo del escenario. Eddie se aparece para simular una burla a Gers y sus cuerdas. La euforia aumente en impresionantes gritos de aclamación al cielo y al mismísimo infierno.

Con gigantes mantas de Eddie interpretando gráficamente las canciones, aparece nuevamente vestido de soldado y trayendo consigo la bandera del Reino Unido. En pose de guerra. Y en este momento es cuando “The Trooper” hace su aparición desde la trinchera y arremete con gran odio a cuan ruso se le ponga enfrente. Dickinson ondea las banderas ubicadas en cada costado, de lado a lado, como signo de victoria y agradecimiento a su fiel público bestial.

Un poco fuera de tiempo y mucho antes de que dieran las veintitrés horas con cincuenta y ocho minutos, aparece “Two Minutes to Midnight”. Otro gran clásico bestial donde la Doncella da la pauta para el encore. Más palabras de Dickinson y los integrantes se despiden para desaparecer momentáneamente del escenario. La multitud clama presencia de ese monstruo apocalíptico, e inician los coros grotescos para traerla de regreso. No tardó mucho. Poco antes de la medianoche las palabras del Apocalipsis, Capítulo 23, Versículo 18, se escuchan por doquier. Y luego, las guitarras de “The Number of the Beast” para complacernos con la que fuera la rola que ocupó el primer lugar en los charts ingleses de mil novecientos ochenta y tres. Y mucho mejor después, porque la Bestia asesina, nos deleitó con la escalofriante y dolorosa historia del preso a punto de subir al Cielo: “Hallowed by the Name”; rola con que pide clemencia y no deja de repetir “Santificado sea tu Nombre” y rogar la absolución total de sus pecados.

Hubo más rolas, pero pese al tiempo, también faltaron otras que ya son íconos dentro de los pentagramas de cualquier músico metalero. Rolas que han sido influencias para generaciones metaleras recientes. “Transilvania”, “Run to the Hills”, “Runnin’ Free”, “Prisoner”, “Seventh Son of a Seventh Son”, “The Flight of Icarus”, “Wasted Years”, “To Tame a Land”, “The Phantom of the Opera”, “The Rime of an Ancient Mariner”, “Sanctuary”, “Alexander the Great”, “Afraid to Shoot Strangers”, “Be Quick of Be Dead”, “Bring your Daughter to the Slaughter” y muchas más.

Lo que sí debo destacar es que la rola “The Clansman” que nació en voz de Blaze Bayley, fue interpretada por el ya vocalista oficial de Maiden, la mejoró y la superó en todos los aspectos audibles. No cabe duda que Dickinson es el maestro de las voces, pero siempre necesitará a la Bestia como su musa de inspiración, puesto que al lado de “Samson” no destacó.

Hubieran incluido también en el repertorio a “The Tears of the Dragon”, del álbum homónimo de Dickinson y que fue muy bien recibida en las listas europeas.

Durante los últimos minutos de la Doncella en escena, se alcanzó a distinguir un gigante robot con el rostro de Eddie, enorme, al que le estalló la cabeza partiéndola en dos. De ahí salió Eddie, en persona, de carne y hueso (o lo que restaba de estos).

En esta gira mundial, Eddie se presenta como Ed Hunter, dando continuidad a esa evolución genética.

Finalmente el Apocalipsis llegó. La Doncella de Hierro y Eddie se despidieron, dejándonos en excelentes estados alterados para iniciar con gran expectativa, la próxima gira. Mientras esperaremos al mes de noviembre del presente año para la adquisición del DVD de esta gira.

Este festival se denominó HeadBangers Fest 2001, y fue la consecuencia de la cancelación del famoso Ozz Fest en el año dos mil. Acompañaron a la Doncella de Hierro el vocalista Robert Halford, quien se hace llamar con su banda simplemente “HALFORD” y de “QUEENSRÿCHE”, liderada por Geoff Tate.

En punto de las siete horas de la noche, y como todo buen inglés, Rob Halford inició la hora del té con la rola “Resurrection” que da título a su reciente álbum. También es un excelente vocalista, sólo con un faltante: sus ex compañeros de JUDAS PRIEST. Y se notó bastante porque al interpretar la legendaria “Breaking the Law” las guitarras dejaron mucho que desear. Según Rob quiere dar oportunidad a nuevos valores en el ámbito del metal, al igual que lo hizo con “FIGHT”. Extrañamos a Tipton y a Downing. Tan sólo hace poco más de dieciséis años que admiré a Halford, con Judas Priest, en la gira de “Defenders of the Faith”, en el Irving Meadows de California, y pareciera que el tiempo no ha pasado por su voz. Pero sí en su físico. Muy bien por Rob Halford. Recomiendo que adquieran “Resurrection” en LP y no en CD. Este acetato supera al disco compacto en varios aspectos y mejor para este tipo de música.

Y los segundos teloneros fueron los de Queensrÿche, quienes en México seguirán siendo muy subterráneos y poco conocidos, a pesar de tantos éxitos a lo largo de veinte años. Les faltaron sus mejores canciones, principalmente del “Empire”, como “Silent Lucidity” y “Jet City Woman”, que yo esperaba que las tocaran. Pero al darse cuenta del poco apoyo del público decidieron por acortar su repertorio y salir bien librados. Son una excelente banda de los años ochenta. Con ellos, la mayoría de los asistentes aprovecharon para ir a comer alguna pizza bajo la lluvia, una hamburguesa fría o simplemente ir a desechar toda la cerveza ingerida antes y durante el evento.

“Metaleros” o “HeadBangers”, como siempre, unidos y solidarios en el Heavy Metal.

Este texto está dedicado a Carlos, quien ya estaba ansioso por estar frente al escenario y contemplar a la Dama de Hierro… y a Eddie.

Enero de 2001.

Metallica: Mayo de 1999.


THE GARAGE REMAINS THE SAME

Por Carlos Zaldívar

Una jauría formada por más de cincuenta y cinco mil hambrientos de rock, (de los cuales poco más de diez mil fuimos más afortunados) nos descolgamos hacia el frente del escenario. Pantera externaba sus primeros acordes con Domination. La utopía de OCESA de repartir volantes indicando que todos debían permanecer en sus sillas, sentados y evitar pararse sobre ellas, ¿En qué planeta podría ocurrir eso? Y mucho menos con grupos como Pantera y Metallica (a Monster Magnet lo descalificamos). No puede haber ser vivo en la Tierra que pueda presenciar un espectáculo de tales grupos, permanecer sentado y aplaudir al final de cada rola. Y mientras los "Cowboys From Hell" apoyaban el gran slam, fuimos removiendo los grandes estorbos, representados por sillas de colores (oro, rojo, amarillo y azul); todas hacia los lados y atrás; obviamente también las vallas que dividían a dichas zonas. La euforia y desenfreno corrompía a algunos para poder llegar lo más adelante que pudieran. Casualmente las parejas que estaban al frente fueron consumidas por el pavor, el miedo y la sorpresa del gran slam que invadía al Foro Sol. Algo nunca antes visto en un concierto masivo con tremendo aforo. Recuerdo la última vez que presenciamos algo similar fue en mil novecientos noventa y cuatro cuando Sepultura trajo lo mejor del metal brasileño al gimnasio Juan de la Barrera.

El ambiente generado por el gran slam a los pies de Phil Anselmo continuaron hasta que llegaron Hetfield, Hammet, Newsted y el grandioso Ulrich. Y la fiesta continuaba.

Es cierto, esa bestia, ese monstruo que estaba dormido, por fin despertó; y fue una llamada de atención para los organizadores de futuros conciertos de metal en el ámbito masivo. Un ambiente similar a lo que se puede vivir en el Irvine Meadows de California. Siempre debe existir el espacio para el gran slam. Debe ser como la Catedral del Metal Mexicano, en Tlalnepantla, pero con una diferencia de cincuenta y dos mil individuos enfocados en un espectáculo metalero.

Los que no quedamos satisfechos de Metallica hace 6 años, esperamos demasiado para escuchar, sentir y emocionarnos con "Master of Puppets", "The Four Horseman", "One", "Battery", y otras que faltaron en aquella serie de 5 conciertos en el Palacio de los Deportes.

Ahora el Foro Sol tiene nuevos bríos, se rompió un hito en la historia de los conciertos en México. Ahora los conciertos serán comparados "antes de Metallica" o "después de Metallica"; concierto cuyo ambiente difícilmente será superado por otros metaleros.

A la una de la mañana del sábado todo era desolación, tristeza y melancolía en el Foro Sol. Ahora sólo nos queda esperar su retorno a esta gran urbe de asfalto.

Pantera y Metallica son sólo un ejemplo de la bendición que les da cierta divinidad a los grandes de la música para deleitarnos con poesías de voces e instrumentos. La luna llena adornó esa noche, y ahora tranquilamente el Señor puede bajar y tomar mi alma totalmente corrompida después de este concierto; y dejarme una nueva para su iniciación y corrupción.

Carlos Zaldívar

Mayo 1999.