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OZZY

FUNERAL ÉPICO

Por Carlos Zaldívar


"Te largas, Ozzy, pero dejas la marca de tus dientes en la garganta de la noche. Los roedores, los bastardos y los perdidos seguirán bebiendo a tu salud en la oscuridad."



No es fácil soltar las palabras en estos momentos, tras el teclado lleno de lágrimas, de pasar los dedos, por dónde hace unos momentos descansaba el vaso con Bourbon en las rocas, no es fácil.

Y no es para menos, la banda de la vida, de mi vida, BLACK SABBATH despedía a una enorme leyenda, y es que hoy fue la última vez que pisaría un escenario en grandioso “Príncipe de las Tinieblas”, Mr. John “OZZY” Osbourne.

Un sublime momento, épico, como el simular tu propio funeral, antes de tu muerte, en dónde todos los headbangers que asistieron al estadio Villa Park en Birmingham y los otros millones de headbangers que lo disfrutamos por streaming, vimos cerrarse el telón por última vez.

Ni Iommi, ni Ward, ni Butler y mucho menos Ozzy, pensaban en el futuro en aquel 1968, cuándo cuatro jóvenes imberbes sin rumbo, con poco trabajo, desubicados y discriminados por la sociedad, apenas y tenían unos instrumentos musicales y… muchas ganas de hacer música. Y su humilde banda se llamaba “Polka Tulk Blues Band”.

Y entonces, la historia comenzó.




Y por si fuera poco uno de ellos, fue arrestado y encarcelado; dónde justo ahí, se tatuó los nudillos izquierdos con una aguja, al estilo callejero y otro, se “rebanó” los dedos de su mano derecha.

Una banda, sin futuro, pareciera.

Los escuché por primera vez en 1973/1974 que yo recuerde, con “Paranoid” por supuesto y de ahí, al día de hoy, me declaro fiel feligrés de esta majestuosa religión que es el METAL, una forma de vida, ahora.

Luego, me hice adicto a la canción, “N.I.B.”

N.I.B. The best song, ever.

Nunca, ellos cuatro, imaginaban que estaban acuñando un nuevo género musical (o puliendo, porque Coven ya andaba en esos menesteres) y acuñando lo que hoy es el “Doom Metal”, estaban escribiendo una historia, apenas el prólogo en aquel 1970 con su álbum homónimo; y hoy, sábado 5 de julio, escribieron el epílogo para su vocalista OZZY, en un festival de puro, total y absoluto metal, bajo el nombre de “Back to the Beginning”

Black Sabbath, subjetivamente la banda más grande del Universo, y; objetivamente, una de las más grandes, pues; y es que su legado es impresionante y será eterno. Han sido influencia para miles de bandas, para millones de headbangers, y lo será para muchas generaciones posteriores. Pasarán décadas después de esta despedida, y habrá gente, muy poca, que desempolve algún LP de Black Sabbath, como reliquia y le ponga PLAY a todo volumen.

Una excelsa banda, que ha visto nacer y morir a grandes leyendas, a enormes músicos y también, desaparecer a decenas de otras. Pero SABBATH, no es la excepción. Han pasado por un sinnúmero de pérdidas, de cambios, de peleas entre ellos y las familias, discusiones entre amigos, debates y juicios por el nombre y anécdotas más; pero, a fin de cuentas, hoy sábado, se volvieron a juntar de una manera tan emotiva aquellos cuatro jovenzuelos, convertidos ya en unos adultos y ya de la tercera edad.

Pero eso sí, OZZY, cantó sentado en una majestuosa silla, ad-hoc para el Príncipe de la Tinieblas, y sus tres amigos, aún enteros y tocando apenas cuatro canciones, con muchas ganas, poder y un éxtasis que provocó una explosión en mi alma, una implosión en mi cerebro y derrames en los lagrimales como nunca.



Y no es para menos, si la emoción y las lágrimas ya habían salido con aquel LIVE AID, con aquel tributo a MERCURY, con el LIVE 8, con los servicios fúnebres de DIO y de LEMMY… ahora sucedió con OZZY, IOMMI, WARD, BUTLER y algunos otros personajes leyenda.

Increíble que una banda ya legendaria pueda levantar almas al mismo tiempo, en todo el mundo, al unísono de empuñar los “cuernos de METAL”, porque es en símbolo de paz, libertad y mucha satisfacción.

Y toda esta gran historia con tan sólo 19 álbumes en su haber, algo que ninguna, pero ninguna banda de esas modernas, podrá siquiera llegarles a los talones.

Una estupenda historia que se ha edificado con mucho esfuerzo, talento y persistencia; y que han navegado contra corriente en muchas ocasiones, contra religiones, iglesias, sociedades de padres de familia, grupos pendejos de intolerancia y muchas “tías solteronas” por llamarles así. No ha sido fácil. Yo estuve en San Luis Potosí, bajo piedras, botellas y un desmadre cabrón con una batalla campal entre granaderos, policías municipales y fans que habían pernoctado fuera del estadio, y que venían del interior de la República. Y para rematar me secuestré a mi hermano Oscar, pequeño, para acompañarme esta gran aventura.

Pero luego pisaron suelo azteca, con el Dehumanizer Tour, en CDMX aquel 8 de noviembre de 1992 en  el Palacio de los Deportes, al cual asistí totalmente "desahuciado" (pero esa es otra historia). DIO fue el vocalista.

He visto como crecen, o… crecemos, ya casi durante estos casi cincuenta y dos años de ser fiel SABBATH FAN.

Los he visto bajo BLACK SABBATH, HEAVEN AND HELL y también como solistas.

Boleto de aquella gran experiencia, en S.L.P.


Son parte de la vida de muchos Metalheads, son ya una influencia en la vida de muchos nosotros; y justo por eso porto con orgullo el tatuaje en los nudillos izquierdos con cuatro letras que representan toda una era: “O-Z-Z-Y”.

En fin, musicalmente, llegó hoy.

¡Enorme foto!
Los cuatro jinetes del Apocalipsis, emergiendo de las Tinieblas.


Ozzy se despidió, sentado, aguantando y superando por unas horas al mal de Parkinson. El apoyo de sus amigos, de sus fieles fans y de Sharon, hicieron que lograra lo que parecía imposible: cantar cuatro canciones.

Estas son unas humildes líneas, apenas para agradecer a BLACK SABBATH y a todos sus grandes músicos que han desfilado por su line-up, tanto placer, tantas emociones, tanta música y muchísimo gozo.

Y mientras IOMMI siga de pie, habrá BLACK SABBATH por muchos años.

Enorme momento: ver a Rhoads en la pantalla.

Enorme faltante:  que JUDAS PRIEST tocara hoy, pero la fecha se les encimó, pero se redimieron con el cover de WAR PIGS que lanzaron esta misma semana.

BLACK SABBATH por los siglos de los siglos.

OZZY, por siempre.

 

Y que HENRY, el ángel de la guarda, los cuide y los proteja.



Julio 5, 2025.


Book

Cover - 2013

Existen historias prohibidas de los conciertos, que no se cuentan.


Éste, es el momento.


Introducción


Existen emociones vivas e ilusiones que posiblemente nunca 

lleguen y otras que ya se hayan perdido o
 simplemente estén dormidas. Ambas pueden surgir en cualquier 
momento, por alguna otra persona; 
por alguien inesperado... por alguna situación que provoque algún
 impacto emocional.

Y de pronto, recordamos aquellas anécdotas que estaban bajo los

 escombros del corazón y otros en
 las reminiscencias del alma.
Éstas, son historias jamás contadas y que han dejado una marca
 imborrable en un momento musical;
 las cuales, han permeado hasta estas líneas para compartirlas,
 si no con muchas personas, por lo menos 
con mi propia sombra.

Seguramente habrá varios compradores y pocos lectores de este

 humilde trabajo, pero aquel que lea y 
que se vea reflejado en alguna anécdota, entrará en shock
 emocional y en ese momento habrá valorado 
mis palabras.

Incluyo a muchos actores en este compendio de memorias, 

muchos de ellos bajo su autorización y
 los otros, simplemente aparecen como referencia. A fin de 
cuentas, todos están presentes, tal y como 
pasaron los hecho. Ni más ni menos.

Cada boleto en mano indica un gran recuerdo, ahora cada 

uno de ellos está guardado en la respectiva 
"caja" o "empaque" del disco o película de la banda, como un
 trofeo por haber asistido. Pero faltan boletos.
Pocos conciertos carecen de fecha exacta, pues al final de la 
década de los ochenta aún no había grandes
 organizaciones para los mismos. Quienes organizaban otorgaban
 siempre un pequeño ticket, de esos al
 estilo "circo" que era recogido a la entrada, y el único comprobante
 era la playera negra... sin fecha.

En vísperas de cualquier concierto y en un lapso posterior, siempre

 han existido situaciones que de una 
u otra forma marcaron ese día musical. Entre amigos, conocidos o 
simplemente efemérides es que surgen 
estas fábulas.
Cada una con una especial dedicatoria, que el mismo lector sabrá
 quién o quiénes son los involucrados, y 
éstos se sabrán reconocidos.

Cada una de estas quimeras, en un cierto tiempo, momento, motivo 

y sentimiento, dieron origen a una 
historia, y ésta, a estas memorias.

Así que ni más que picar en el tema, espero disfruten, tanto como yo, 

estas patrañas fútiles de cualquier
Headbanger.

Éstas, son mis Memorias.


AQUÍ SE COMPRA:



http://www.amazon.com/Memorias-Headbanger-historias-prohibidas-conciertos/dp/1492907448/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1382025708&sr=8-1&keywords=memorias+de+un+headbanger





Publication Date:
Oct 11 2013
ISBN/EAN13:
1492907448 / 9781492907442
Page Count:
108
Binding Type:
US Trade Paper
Trim Size:
8.5" x 11"
Language:
Spanish; Castilian
Color:
Black and White
Related Categories:
Music / General

Motörhead.



MOTÖRHEAD
Un Gran Orgasmo… para México.
Por Carlos Zaldívar
Hoy… mi siniestra alma se encuentra nuevamente en calma. Después de veinticinco largos años, el trío cabalgante en ese monstruo metálico, se descolgó del "bombardero" directamente en la populosa ciudad de México. Los sacerdotes y poetas de la religión del Metal hicieron presencia en el Templo del Hard Rock Live en punto de las diez horas nocturnas.
El representante de esta filosofía inglesa, Lemmy Kilmister (voz y bajo), lidera a una de las más grandes sectas de Headbangers en todo el planeta. Comparte este sacramento con Mikkey Dee (batería) y Phil Campbell (guitarra) quienes además, arremeten con todos los decibeles posibles para acompañar la exquisita y gruesa voz de Lemmy.
El elitismo estuvo presente en el recinto de Polanco de esta ciudad, llenado al máximo, aclamando el nombre de "Lemmy" y "Motörhead" decenas de veces.
La primera descarga fue con "Bomber" y a partir de aquí desconozco un momento de tranquilidad, tanto para el slam como para los headbangers aledaños.
El tiempo es imposible de detenerlo y aún recuerdo el inicio de Motörhead y la evolución de la banda. Ahora, Lemmy cuenta con más agresividad y potencia. Ha sido, y es, el maestro para muchos músicos y headbangers. Parece que la edad no tiene precio al escuchar su inmensa voz y su corpulencia erguida y maquiavélica. Y parecería que sí tiene precio al observar su escasa pero larga cabellera. Pero finalmente la misión de este monje, hijo bastardo (hijo de Zeus y de Euterpe) se centra en continuar el legado que él mismo inicio hace cinco lustros.
El evangelio fue largo, conteniendo las sagradas rolas de "I´m So Bad", "Civil War", Over Your Shoulder", "Sacrifice", "Born to Raise Hell", el cover de Las Pistolas Sexuales "God Save The Queen" y más. Mención honorífica y una breve inclinación (más bien, extensa) merecieron "Iron Fist", que nos recordó aquel inicio de la década de los ochenta y nos puso a examinar cautelosamente la neblina que ondea dentro de nuestros hemisferios cerebrales. Con este puñetazo de hierro todos los headbangers prendimos la mecha de nuestra alma, quien escapó por escasos momentos y contempló el nivel de sanidad o de locura de cada uno de nosotros. Bajó nuevamente y nos consagró al terminar "Iron Fist". Y no faltaba la lenta pero muy densa "Orgasmatron" que desde el inició provocó la posesión de nuestros cuerpos para que nuestro cerebro fuera penetrado por esa poderosa batería de Dee. Ahora "Orgasmatron" está más densa, y por ende su disfrute siempre estará acompañado por descargas metálicas. "Ace of Spades" hizo su aparición y el slam pisó el acelerador a fondo. Headbangers rodaron sobre cabezas y terminaron frente a los pies de Lemmy y Phil. Incluyeron la rola "Going to Mexico", que originalmente se llama "Going to Brazil", pero dadas las circunstancias y el increíble recibimiento por parte de nosotros, cambiaron el título y los coros. Mil gracias Lemmy. Finalmente para cerrar con broche, no sólo de oro, sino también de plutonio y uranio, ofrecieron un sermón que llevó por título "Overkill", una de las más grandes obras maestras de Motörhead.
Al finalizar la sagrada comunión, los decibeles todavía retumbaban en nuestros oídos. Las palabras saldrían sobrando y seguramente ni Zeus podría explicar el acontecimiento de su hijo.
Ahora sólo nos queda contemplar las manecillas del reloj, o los diminutos granos de arena del inmenso reloj que echó a andar Lemmy, al prometer su pronto retorno a esta gran urbe del Monstruo Metálico: MOTÖRHEAD.
Muy pocos conciertos han dejado huella en la última década, pero éste merece una medalla al mérito alcanzado.
Y así La Naturaleza impidió la transferencia de mi alma por el Ángel de las Tinieblas. Mi alma, aún no está lista.
Este corto homenaje a Motörhead está dedicado a dos futuros Headbangers, (si la misma Naturaleza no decide lo contrario), quienes apenas están programando sus decibeles espirituales: Carlos y Rick.
Mayo de 2000