Roger Waters: The Wall 2010



Todo va a estar bien, solo sigan consumiendo
Roger Waters. The Wall Live 2010
Palacio de los Deportes, 18 de Diciembre. Ciudad de México.
Por Alejandro Corral

“…Él me puso una cinta con el nuevo disco en que estaba trabajando.
Había algunos grandes músicos en el álbum y, debido a que disfrutaba
mucho de la compañía de Roger, acabé acompañándolo al estudio
y trabajando en su disco. Nos la pasamos muy bien y, en un momento
dado, le dije bromeando: Deberías llevar eso de gira. Entonces
me preguntó si me iría con él y , puesto que se trataba de la excusa
perfecta para escapar de los problemas que tenía en casa, le dije que si”
Eric Clapton, tomado de su autobiografía
Hablando de “The Pros and Cons of Hitch Hiking”

A Christian y Manuel. Sin su invitación, este escrito no existiría


Harto conocida es la historia de Waters entre 1967 y 1983, como miembro de la legendaria banda Pink Floyd (aunque de manera oficial su salida fue hasta 1985). Entre esos años se editaron 12 álbumes de estudio, uno en vivo y 5 compilatorios que influenciaron de manera definitiva a toda una generación de músicos y adolescentes rebeldes, para horror de las clases más conservadoras inglesas. Sin embargo, después de 1983, Roger, es recordado más por sus pleitos legales con los ahora ex-miembros de la banda, que por su trabajo de solista. La espectacular lucha de egos entre Waters, Gilmour y Mason fue de proporciones épicas por los derechos de explotación de la discografía, nombre del grupo e incluso imágenes creadas durante esos 16 años de convivencia. Los medios, e incluso los seguidores, satanizaron a Waters y de alguna manera vieron con agrado los dos esfuerzos posteriores, lanzados al mercado bajo el nombre en disputa (“A Momentary Lapse of Reason” [1987] y “The Division Bell” [1994]). Cierto es que ambas propuestas alcanzaban algunos momentos interesantes en lo musical y daban testimonio de la extraordinaria manufactura alcanzada por el trío Gilmour/Mason/Wright, sin embargo lo más cercano a un verdadero concepto pinkfloydiano lo logró de manera absoluta Roger Waters ante una indiferencia casi total de los medios, industria y público en general.
En 1984, el soberbio “The Pros and Cons of Hitch Hiking” apenas llegó al número 13 en el chart británico y un 31 en el de Estados Unidos, a pesar de contar con músicos de la talla de David Sanborn (saxofón) y del legendario Eric Clapton en las guitarras. La gira fue un fracaso (a pesar de que el mismo Clapton era parte de la banda de apoyo) y muchos promotores esperaban un nuevo disco de Pink Floyd, no uno de Roger Waters. Un verdadero álbum conceptual que seguía la línea alcanzada por “The Wall”, es ahora poco recordado. Para 1987 “Radio K.A.O.S.”, tal vez lo mejor de sus años en solitario, tuvo peor suerte y casi cuesta la quiebra al artista, en contraposición del álbum lanzado por sus ex-compañeros ese mismo año, vendiendo millones de copias.
Un ligero resurgimiento lo toma por sorpresa en 1990 donde monta un gran espectáculo antes unas 250,000 personas para conmemorar la caída del muro de Berlín y juntar toda una pléyade de músicos, heterogéneos en estilo, capturado en el álbum doble “The Wall Live in Berlin”. Para 1992 alcanza su punto más alto en lo comercial con el interesante “Amused to Death”, donde la mayoría de las guitarras fueron hechas por el maestro Jeff Beck y entre los colaboradores encontramos a varios miembros de Toto, como Jeff Porcaro y Steve Lukather. Un momento brillante se logra en la pieza “Perfect Sense” donde la bella P.P. Arnold alcanza una soberbia catarsis al interpretar las líneas donde un mono evoluciona hasta hacerse comandante del un submarino nuclear. El disco, también doble, “In The Flesh” (2000) recrea la gira de promoción, acompañada de algunos éxitos logrados en los años de Pink Floyd, incluyendo las únicas interpretaciones en vivo registradas (por miembro alguno del grupo) de temas del álbum “The Final Cut” (1983).
Estos tres discos de estudio vienen a ser el legado de un artista preocupado no solo en las formas musicales, sino en las posturas, en lo visual y en lo artístico, sin que esto signifique que lo primero se vea rebasado por algo de lo segundo, por el contrario, en lo estrictamente musical, Waters demuestra que es capaz de lograr pasajes de belleza inusual, así como las paranoias más extremas, pasando por todos los estados de ánimo imaginables. Todavía podemos irnos más allá del rock y escuchar su composición última, de corte clásico, en la ópera “Ca Ira” y preguntarnos, ¿es Pink Floyd Roger Waters? O ¿Roger Waters es Pink Floyd? A estas alturas esto tal vez sea irrelevante, pero hace unos años la moneda estuvo otra vez en el aire cuando nos trajo “The Dark Side of the Moon Live” y nos regaló una de las noches más memorables en tierras mexicanas. Ahora con “The Wall Live” promete superarlo. Veremos si lo logra.

The Wall

Es necesario hablar de la obra en cuestión para entenderla. Según testimonios de Waters/Gilmour/Mason/Wright había dos propuestas al momento de concebir el álbum, la primera es la que conocemos como tal y la segunda evolucionó hasta convertirse en “The Pros and Cons of Hitch Hiking” (tal vez de ahí algunas similitudes entre ambas).
La primera explora el relato personalísimo del bajista, exagerado a base de una serie de alucinaciones contando la historia de “Pink” (interpretado de manera magistral por Bob Geldof en la película de Alan Parker). En palabras del mismo Gilmour, este proyecto fue pensado desde su inicio para ser una trilogía narrativa temática, es decir, un álbum, una película y un espectáculo en vivo. La columna vertebral sería, por obvias razones, el disco doble, de donde partiría la historia inicial, o en otras palabras, todo se iniciaría con la música. Luego entonces, es imposible separar una parte de las otras, todas deben verse como un conjunto. El clímax debe ser el espectáculo en vivo donde conviven las tres partes como una unidad.
Esta producción (el álbum) significó un parte aguas en la historia de la banda. Al terminar la grabación, Richard Wright se separa del grupo y aunque se reincorpora para la ambiciosa gira de promoción lo hace como músico asalariado, no como parte de la agrupación. Gilmour tuvo un rompimiento irreversible con Waters por la casi nula participación en el diseño y estructuración del proyecto. Esto se acentuó de manera más evidente para el álbum “the final cut” donde el guitarrista no tuvo participación alguna como compositor y solo se escucha su voz en un solo tema. Para colmo, este disco se presenta como una idea original de Roger Waters y dedicada su padre. Este esfuerzo, significó el último de la banda y estaba destinado a servir como “soundtrack” de la película “The Wall”, sin embargo, con la guerra de las Malvinas en marcha, el concepto se cambió de manera radical y solo algunas canciones fueron usadas para la cinta.
Volviendo a 1980, con el álbum doble en el mercado y la película en pláticas avanzadas, se trabajó en la puesta en escena del concepto. Desde un inicio se habló con Gerald Scarfe para animar gran parte de la historia. Él mismo cuenta la enorme dificultad de aterrizar ideas y plasmarlas en dibujos. Reunió un equipo creativo y cual sería su decepción al revisar los bosquejos, enterándose que muchos personajes y animaciones estaban hechos a la manera de Disney, empresa que prácticamente monopolizaba la creación de dibujos animados para cine. Scarfe tuvo entonces que utilizar todo su ingenio para llegar a secuencias tan siniestras y majestuosas como las flores en un rito de amor mortal, las águilas convirtiéndose en aviones de guerra, los martillos marchando de manera ordenada, parodiando al ejército nazi y la extraordinaria secuencia del juicio, con jueces gusanos y mujeres ponzoñosas. Todas esas ideas fueron incluidas por Alan Parker en la cinta.
La gira, debido a lo ambicioso y oneroso del proyecto, solo pudo llevarse a cuatro ciudades: Los Ángeles, Nueva York, Londres y Dortmund (Alemania), entre Febrero de 1980 y Junio de 1981. Treinta y un conciertos, fue todo lo que el mundo pudo presenciar. Según evidencias videográficas, algunas publicaciones en diarios y sobre todo gracias a la edición conmemorativa de veinte aniversario, llevada al mercado con el nombre de Is There Anybody Out There? The Wall Live 1980–81, toda la parafernalia, títeres gigantescos, pantallas e imágenes en las bardas eran parte del show. Waters intenta, ahora con esta gira, aprovechar al máximo la tecnología existente para al fin presentar lo que tenía en mente en esos días.
Finalmente, la película, estrenada en 1982 y presentada en festivales tan selectos como Cannes, no tiene la concepción inicial de la que habla Gilmour al principio de esta sección. Según el mismo Parker, él no fue la primera opción para dirigir la cinta y se pensó en el animador Scarfe para hacerlo. Waters sería el protagonista y de hecho se haría un “soundtrack” nuevo e independiente (todo lo platicado de “the final cut”). Al final, Parker, un fanático irredento del grupo, fue persuadido por la disquera EMI para tomar el proyecto, trabajó con Scarfe para el uso de las animaciones y fue el que convenció a Bob Geldof de aceptar el papel de Pink. La secuencia donde Geldof se rasura las cejas, pezones y pecho, está inspirada en un evento similar realizado por Syd Barrett años antes y referido por Waters al actor. De hecho se cuenta, que Geldof llegó a conocer a Barrett antes de entrar a los estudios de filmación y se inspiró en él para sacar adelante su personaje. Durante la premier en Cannes, Parker cuenta que Steven Spielberg estaba a cinco filas de él y le escuchó decir, al terminar la presentación:
“What the fuck was that? (¿Que chingados fue eso?)” A lo que el director de “Fama” y “Las Cenizas de Ángela” respondió en una entrevista posterior, refiriéndose a esa anécdota: ¿Que chingados fue eso? Es algo que nunca se había visto, una rara y confusa fusión de secuencias en vivo, animaciones y cargas surrealistas>
Por primera vez veremos la real integración de estos tres elementos: álbum, película y presentación en vivo. Estaremos haciendo historia.


La Crónica

¿Cómo comenzar a contar una de las mejores experiencias musicales en la vida de un mortal? Tomando prestado al cubano Silvio Rodríguez: ¿Qué debiera decir? ¿Qué fronteras debo respetar? Tanto por contar y pocas palabras para expresarlo. Bastaría con resumirlo en una: inolvidable. Pero tratemos de hacer un ejercicio de la memoria, una reconstrucción de hechos aislados, tratando de juntar las piezas y hacer un todo; juntar cada ladrillo, construir esa pared y hacerla pedazos.
El palacio de los deportes, con su viejo y opaco domo de cobre recibiría a unas 18,000 personas en medio del tradicional mercado de mercancías legales e ilegales alusivas al solista y al grupo que lo vio nacer. Precios de reventa exorbitantes, sobrepasando en algunos casos la barrera ideológica de los 5,000 pesos por boleto, decenas de revendedores y la grata compañía de dos amigos con sus respectivas familias. La cita estaba anunciada a las 21:00 horas y justo a esa hora comenzó el espectáculo, pero no con el tradicional formato de apagar las luces y recibir al grupo o artista en cuestión. Lo primero fue escuchar en el sonido ambiental distintas voces: Bob Dylan interpretando “Like a Rolling Stone” y “Masters of War”, John Lennon con “Imagine” y “Mother”, Los Beatles con “Let it Be”, entre otras. El escenario lucía espectacular con un muro a medio construir, instrumentos musicales por doquier y una gran pantalla circular al fondo. Un vagabundo comenzó a recorrer la parte baja del recinto, con un carrito de supermercado y un gran letrero en castellano: “NECESITO DINERO PARA TRAGOS Y PUTAS”. Se acercaba a la gente, le tomaban fotos, sonreía y tal vez pocos notaron que en su carrito llevaba un muñeco, réplica de pink caricaturizado. Recomendaciones de no tomar fotografías con flash, ignoradas por completo. Media hora de incertidumbre y el falso indigente terminó su éxodo arrojando el muñeco al escenario, al mundo, a la locura que desataba un simple hecho aislado. El sonido de una trompeta y sin más, se apagaron las luces y fortísimos se escucharon los primeros acordes de “in the flesh?” casi en sincronía con explosiones bien planeadas por todo el escenario y la media pared comenzó a reflejar imágenes. Cada ladrillo sería una pantalla individual. Una introducción extendida y cuando aparece Waters las ovaciones subieron de tono y emotividad. Vestido de negro, se dirigió al público muy sonriente; de un maniquí improvisado tomó unos lentes oscuros y una gabardina negra, en la manga derecha un brazalete con el símbolo de los tenebrosos martillos marchantes encontrados. Los músicos se instalaron en sus posiciones y unos pseudo soldados/seguidores/fascistas ondeaban unas negras banderas con el mismo símbolo de los martillos. Entonces, ¿qué piensas? ¿Asistirás al show? ¿A sentir esa cálida sensación de confusión? ¿Dime, estás escapando cariño, no es lo que esperabas ver? Así comenzó la paranoia y en el clímax de la interpretación, un avión a escala, réplica de un bombardero nazi, se desplazó de lo más alto del techo hacia el escenario y se estrelló en medio de los aplausos de la concurrencia. El soldado Eric Fletcher Waters ha muerto y el primer gran trauma del alter ego del bajista comenzaba la historia. Esa orfandad paterna sigue una línea muy delgada para “the thin ice” y se vuelve un grito de reclamo en “another brick in the wall (part I)”. Papá voló atravesando el océano, dejando solo un recuerdo, una instantánea en el álbum familiar; papi, ¿qué otra cosa has dejado para mi? Y esa foto se muestra, enorme, en la circular pantalla: blanco y negro, el padre de familia, atuendo militar, la madre sonriente, sosteniendo a sus dos hijos, Roger es apenas un bebé, sin saber que ese momento lo marcaría para siempre; hasta los genios deben tener sus ritos de iniciación, sus episodios de dolor profundo. Familias felices no hacen buenas historias, afirmaba Dostoievski, tampoco álbumes conceptuales de esa envergadura. El rostro del padre desaparecido en acción, con datos generales de su muerte, se convierte en un ladrillo en la pared, el primero, le siguen otros personajes, también caídos en acciones de guerra. La melodía concluye y la gran barda, al menos lo que está construido hasta ese momento, se llena de caras, nombres, detalles. Emiliano Zapata, Salvador Allende, Ghandi, son algunos de los tantos personajes recordados.
Los coros, con voces homogéneas, son responsabilidad de los hermanos Kip y Pat, así como de su primo Mark; los tres de apellido Lennon, como una feliz coincidencia. A ese trío se le conoce como Venice, cuando Mike, otro Lennon, se les une. También un tal Robbie Wycoff hace las voces que David Gilmour dejó grabadas para la posteridad y su guitarra, lo más extrañado de la noche, era plagiada por el talentoso Dave Kilminster, quien ya había demostrado sus habilidades en la gira de “The Dark Side of The Moon” años antes. Dos músicos para llenar los zapatos de uno solo, del hijo pródigo que a finales de los 60’s se incorporó a Pink Floyd para ayudar y a la postre sustituir a Syd Barret.
“The happiest days of our lives” trajo a escena al profesor psicópata que avergüenza a los niños con tremendos golpes y comentarios irónicos. Una enorme marioneta inflable, con luces en los ojos se movía con su gesto amenazador y cuando se escucharon las primeras estrofas de “another brick in the wall (part II)”, el público respondió con una gran ovación. El segundo gran trauma, la escuela, los profesores. No necesitamos educación, no necesitamos que controlen nuestras ideas, no más sarcasmo en las clases, ¡hey profesores, dejen a los niños en paz! Al final solo somos un ladrillo en la pared. Imágenes de los infantes entrando a la máquina terrorífica y transformados en embutidos. En la imaginación del pequeño, una gran revuelta, un salón de clases destruido, la reprimenda al malvado profesor. ¡Déjenos en paz! Pero nunca los dejaron. Una veintena de niños (que alcancé a entender que pertenecían a un reformatorio de la Ciudad de México) subieron con Waters; reclamaron, maldijeron a la marioneta, le gritaron, le gesticularon y al fin la hicieron desparecer.
Otro ser caricaturizado, de hule e imponente comenzó a molestar, era la madre, que al fondo del escenario y al ritmo de las deliciosas guitarras acústicas, lanzaba tremendas miradas en forma de haces de luz al espectador. Madre, ¿Están tratando de romperme los huevos? ¿Debo postularme para presidente? ¿Debo confiar en el gobierno? Y como respuesta a ésta última pregunta, en un costado de la barda, a la que poco a poco se le agregaban nuevos ladrillos, apareció un enorme: “Ni madres wey” y en el otro “No fucking way”. Waters comentaría después de su concierto en la ciudad de Bergen, Noruega, en Abril de 2007, que al interpretar esta canción y mandar el mismo mensaje, había miradas de incredulidad por todos lados. “Allá si confían en su gobierno, no lo podía creer” afirmó el desconcertado bajista. En el palacio de los deportes fue una de las ovaciones más sonoras y aplaudidas. “Aquí no confiamos en el nuestro” le hubiera contestado, de haberme preguntado, pero no fue necesario. Por supuesto que madre ayudará a construir esa pared, a convertir tus pesadillas en realidad, en trasmitirte todos sus miedos, en escoger a tus novias; madre siempre estará contigo. Otra vez la añoranza a Gilmour, a Mason en la batería, al recién fallecido Wright en los teclados, a Pink Floyd en su totalidad; esos fantasmas estaban omnipresentes con cada nota interpretada.
Cuando llegó “goodbye blue sky” se logró uno de los mejores momentos, una sincronía única entre letra, sonido e imagen. Mira mami, hay aviones en el cielo ¿Los alcanzas a ver, atemorizantes? ¿Alcanzas a ver las bombas que caen? Y se proyectaron las aterradoras imágenes de águilas imperiales convertidas en modernos bombarderos que vomitaban mortíferos proyectiles, de esas que han matado a millones de personas, la mayoría inocentes civiles. Del vientre de los aeroplanos se precipitaban centenares de cruces cristianas, medias lunas islámicas, estrellas de David, símbolos comunistas, signos de pesos (más bien dólares), logotipos de Shell y Mercedes Benz. Maquinarias letales, asesinas, despiadadas, peligrosísimas, radicales, para quien lo quiera entender.
Para “empty spaces” comenzó la transición del niño al adolescente, al rock star, al ser ensimismado. Otra pieza, no incluida en el álbum pero rescatada en la película (“what shall we do know?”) propone una introspección del personaje, en forma de preguntas al parecer sin sentido y algunas de ellas dirigidas a los miembros del grupo, en tensión constante por esas fechas. ¿Debemos comprar una nueva guitarra, un auto más potente; debemos trabajar hasta altas horas de la noche, debemos estar peleando siempre? ¿Arrojar bombas, destruir hogares, dormir de vez en cuando, tratar a gente como nuestras mascotas? En las pantallas una escena dramática, real, de una patrulla norteamericana en Irak haciendo un alto a civiles y pidiendo que dejen las armas, los interpelados no entienden y se acercan cada vez más a nosotros, como si fuésemos esos soldados amenazadores. Son acribillados sin piedad y sus armas eran unas inofensivas sombrillas utilizadas para cubrirse del sol. La última frase de la canción cae como un balde de agua fría, nuestras espaldas contra la pared.
Para el tema de “young lust”, pink comienza a interesarse en las féminas y sus encantos, se enamora, se casa y se retrae aún más. Esos mensajes grabados en cada surco de su afectado cerebro no lo dejan ser feliz. Necesita una muchacha, una mujer sucia, un remanso de paz que nunca llegaría. En la casi completa barda de ladrillos blancos, mujeres bailando sensual y sexualmente, desnudas, perfectas. Cuando llegamos a “one of my turns”, recordamos a esa muchacha, a esa grupie en la cinta de Parker, exclamando emocionada sobre el tamaño del departamento, de las fabulosas guitarras, ¿estás bien? Y la respuesta fue la destrucción del inmueble, el acto de aventar la televisión por la ventana. En esa escena, Bob Geldof articula las únicas palabras en la película que no formaron parte de las letras del disco: “¡Take that fuckers!” Nuestro personaje está desecho, al borde del suicido y en su momento más negro se acuerda de su mujer, de esa adúltera que se acostó con otros cuando él la llamaba desde los Estados Unidos. “Don’t leave now” se escuchó como un llanto, con una tristeza casi sobrenatural, inhumana. Otra marioneta, monstruosa, como si Dalí la hubiera diseñado en uno de sus momentos de mayor lucidez surrealista, apareció ante nosotros, imponente, descomunal. La imagen es la esposa, la mujer que aterroriza al vilipendiado personaje. Verde, con los labios cual fuego encendido y las partes íntimas descubiertas, amenazadoras. Ya se había visto en una escena, con anterioridad, la conocida imagen de dos flores en un rito de amor, sexo y muerte, tomadas de las animaciones que Gerald Scarfe hizo para la película y se vieron redondeadas por esta bizarra marioneta. No me dejes, no me digas que es el final del camino, recuerda las flores que te mandé, te necesito. Un mensaje de amor suplicante, hueco, vacío.
El personaje está por completo abstraído en sus alucinaciones cuando se escucha la tercera y última parte de “another brick on the wall”. La pared, inmensa, está casi terminada. No necesito brazos a mi alrededor, no necesito drogas que me calmen, he visto lo escrito en la pared, no necesito nada, en absoluto. En el ambiente se entrelaza la segunda pieza jamás incluida en el álbum original, pero de igual forma rescatada para el show en vivo y la multipremiada cinta de Alan Parker, “last few bricks”, y la pared está terminada, concluida en su totalidad, a excepción de un ladrillo, el del centro donde Waters se asoma e interpreta la desgarradora “goodbye cruel world”. Pink nos explica que se encierra en su pared, en su metafórica guarida y no hay nada que podamos hacer o decir para hacerlo cambiar de parecer. Podría tratarse de una nota suicida, pero no lo es. La música se detiene, el héroe (o antihéroe), hecho añicos, pone la última y definitiva pieza. Se encienden las luces y comienza un receso de 15 minutos durante los cuales se reflejan las imágenes de los hombres y mujeres muertos en acciones violentas, de guerra, de guerrilla o en casos como el nuestro, en batallas absurdas que vamos ganando con una cifra cruel de más de treinta mil “daños colaterales” en poco más de cuatro años. Personajes desconocidos (la mayoría) por nosotros, pero que dejan el anonimato al leer su historia. Waters agradece haber mandado las imágenes y los textos a través de su página en Internet. “Siempre los recordaremos”, fue lo último que se leyó antes de retomar los hilos conductores de la historia, contada de tal manera, que Kafka hubiera palidecido de envidia genuina.

¡Hey tú!, Afuera en el frío, volviéndote solitario y viejo, ¿puedes sentirme? ¡Hey tú! No me ayudes a enterrar esta luz, no te des por vencido sin pelear. “Hey you”, tema excluido de la versión fílmica original, e interpretada en su totalidad detrás de la barda, que separaba al respetable de los artistas. Guitarras acústicas angustiantes y una voz que llamaba al desfallecido, al aniquilado. Lo quiere de vuelta en casa, pero la realidad es que la pared es muy alta y no puede salir de ella. ¡Hey! No me digas que no hay esperanza alguna; juntos prevalecemos, divididos caemos. Se abre un ladrillo, aparecen dos de los guitarristas al ritmo de “is there anybody out there?” y cuando llegamos a “nobody home” se abre una sección, justo enfrente nuestro donde se recrea ese cuarto de hotel. La televisión, la lámpara, el sillón y el personaje sentado viendo las imágenes con una indiferencia total. Tengo luz eléctrica, una segunda visión, sorprendentes poderes de observación; así es como sé, cuando trató de llegar a ti a través del teléfono, que no hay nadie en casa….Tengo el imprescindible permanente de Hendrix. Una referencia al maestro que tanto influyó la manera de interpretar la guitarra a Gilmour. La escena es sencilla, se nota a un Waters muy lejos de su personaje, está sonriendo, cuando debería estar sufriendo. Ese dolor a lo mejor ya fue superado, pero fue parte fundamental para la concepción del álbum. Eduardo Galeano, escritor Uruguayo, refiriéndose al futbolista Rivaldo, dijo que le parecía increíble verlo patear el balón y acertar 7 veces seguidas en el larguero del poste. “Solo alguien que ha sufrido lo indecible puede sublimar todo ese dolor en un gran talento”. Waters hace lo suyo al repetir esta obra, nota por nota, grito por grito, imagen por imagen, con una perfección difícil de explicar.
¿Alguien recuerda a Vera Lynn? ¿Recuerdan cómo decía “nos volveremos a ver algún día soleado”? Personaje icono durante la segunda guerra mundial, cantaba esta canción para alentar a las tropas inglesas a regresar a casa sanos y salvos. Para Waters, Vera no dijo la verdad. En la pantalla de la gran muralla blanca se proyectó una secuencia, en extremo conmovedora, de una niña en un salón de clases; desfigurada por el llanto, la emoción, la felicidad de encontrase con su papá, vestido de militar, regresando a casa; a ella, Vera si le había cumplido. El bajista nunca pudo vivir esa experiencia y de niño decía que manejaría un tractor al otro lado del océano para traer a su progenitor de vuelta. “Bring the boys back home” resultó ser una breve pero significativa pieza al rescatar, estilizado en un grafiti callejero, una frase de Dwight Eisenhower:
Y llegó uno de los momentos cumbre de la noche, aquel que define la soberbia sinergia existente por muchos años entre la dupla Waters/Gilmour, la comunicación entre el mundo exterior y pink, entre lo real y lo irreal. “Comfortably numb” encontró al primero al fondo de la pared, cantando las primeras estrofas, con esa voz suave, ajena al mundo, a la realidad y que poco a poco entraba en el subconsciente del, totalmente apabullado, muchacho. Luego el fantasma de Gilmour, dividido en un cantante, respondiendo el diálogo y un guitarrista respondiendo la melodía, ambos fantásticos, los dos en la parte alta del muro, como queriendo salir del mismo en cualquier momento. Tus labios se mueven pero no alcanzo a escuchar lo que me dicen. Cuando era niño tuve esa fiebre, mi cabeza se sentía como dos globos, ahora tengo la misma sensación. Estoy cómodamente ido, drogado. Nada se proyectó en ese momento, al menos nada que valga la pena mencionar, excepto el final que explotó en imágenes digitales la pared en miles de fragmentos. La música llenó cada espacio y nos emocionó. Somos casi veinte mil almas afortunadas de presenciar esta pesadilla moderna, como el Fausto de Goethe descendiendo a los infiernos. La pieza duró unos ocho minutos y el tiempo se detuvo, se encapsuló ante miles de mentes azoradas, impresionadas, estupefactas.
Si alguien recuerda la película, durante los últimos acordes, pink salía de su capullo, viscoso, y se transfiguraba en ese dictador neo-nazi/fascista de la primera pieza. En esta ocasión esa transformación brutal se da al unísono con el tema “the show must go on” (único que no aparece ni en el álbum doble original, ni en la película, pero si lo hace en la serie de conciertos de principios de los 80’s) y sirve de interesantísimo preámbulo al clímax de la noche, a lo más alucinado y a su vez lo mejor logrado. “In the flesh” nos regala íntegro el discurso del dictador a sus seguidores, representados en esta farsa por los miles de asistentes al coso de Añil. Les tengo malas noticias dulzuras, Pink no se sentía bien, se quedó en el hotel; en su lugar nos mando a nosotros para ver donde están en realidad. ¿Hay algún maricón en el teatro esta noche? ¡Pónganlo contra la pared! ¿Hay alguien alumbrado en los reflectores que no me agrade? ¡Pónganlo contra la pared! ¡Ese de allá parece judío, ese es negro! ¡Pónganlos contra la pared! ¡Por allá hay uno fumando un porro y ese tiene espinillas! Si por mí fuera, les dispararía a todos. Los músicos están del otro lado de la pared, visibles, vestidos de negro, con los brazaletes del símbolo de los martillos marchantes. En las pantallas, el mismo simbolismo. En un acto de locura extrema y como la expresión surrealista más pura (como diría André Breton), el dictador toma una metralleta en sus manos y nos dispara a todos, nos aniquila simbólicamente, nos odia. Un enorme cerdo negro, como dirigible dantesco y pusilánime, recorrió cada espacio aéreo del recinto. Fiel a su costumbre, Waters añadió una serie de frases en los costados y trasero del puerco, entre las que destacó: . Esos cerdos en el aire que se han vuelto un animal imprescindible en la simbología pinkfloydiana. Cuando llegó “run like hell” el corazón de los espectadores estaba latiendo a mil por hora. En una primera parte, algunas figuras y palabras se formaron en la pantalla blanca, parodiando la “i” minúscula del popular reproductor de formato mp3, iPod. Así vimos a Stalin con la frase “iBeleive”, a Hitler con “iPaint”, algunos pequeños con “iLearn”, todos simulando escuchar un artefacto de estos. Un cementerio con la palabra “iPay”. Luego una serie de animales, también tomados de la fauna pinkfloydiana e incluidos en el extraordinario “Animals” de 1977. Unos cerdos de traje con la leyenda “iLead”, los feroces perros alemanes con “iProtect”, los borregos con cuerpos humanos, “iFollow”, los mismos borregos simulando arrojar piedras o bombas, “iResist”, los mismos cerdos trajeados, “iProfit”; carnes en canal salidas del matadero “iLose”. Para la segunda parte, los imponentes martillos marchantes se apoderaron de la pared. ¡Hammer, hammer, hammer! Cientos de herramientas se veían marchar, ordenados, destruyendo todo a su paso. El sonido de las pisadas era aterrador y el sonido cuadrafónico daba un toque siniestro, con bocinas en cada rincón estratégico del gran domo de bronce. ¡Corre, corre, corre, corre, huye!
Para “waiting the worms” la gran barda se llenó de asquerosos y reptantes gusanos. Waters mencionó que el significado de los mismos se traduce en la incomunicación del ser humano, en la decadencia y en el simbolismo nazi de la muerte y la degradación paulatina. Es común ver y escuchar la palabra gusano a lo largo del disco, producido por Bob Ezrin, quien le dio este toque de espectacularidad adicional a la obra de Pink Floyd. ¿Quieres ver a Bretaña gobernar de nuevo, amigo mío? ¡Solo sigue a los gusanos! ¿Quieres ver a nuestros coloridos primos irse a casa? ¡Solo sigue los gusanos! Todo era confusión, bocas atónitas, ojos bien abiertos, sentidos agudizados al máximo, cuando llegó un alto literal con “stop”. Alto, quiero irme a casa, quitarme este uniforme y abandonar el show; pero estoy encerrado en esta celda y necesito saber si durante todo este tiempo, he sido culpable. Con este cuestionamiento, se reprodujo, cuadro por cuadro, la animación del juicio, salida de la pluma de Scarfe para la película y magistral se vio en la imponente pantalla/barda/pared frente a nosotros. Cada una de las pesadillas, traumas y alucinaciones, se interpolaron en las imágenes proyectadas y el sonido, perfecto, retumbó en cada tímpano del respetable. ¡Buenos días, su gusana excelencia! El prisionero frente a usted fue sorprendido con las manos en la masa, mostrando sentimientos de la naturaleza más humana, inaceptables. ¡Traigan al maestro! Y ese fue el detonador para la paranoia más exquisita, una pesadilla donde vemos al personaje, arrojado inicialmente por el falso indigente del principio, siendo maltratado de todas formas posibles por las mismas marionetas caricaturizadas, por cada recuerdo de su patética existencia. El juicio se prolonga por unos diez minutos y termina de manera brutal y contundente. La evidencia presentada ante esta corte es irrefutable, no hay necesidad que se retire el jurado. En todos mis años de juez, nunca había visto ni escuchado a alguien que se mereciera todo el peso de la ley. ¡La manera en que lo han hecho sufrir, su exquisita madre y esposa hacen que me den ganas de defecar! ¡Hey juez, cáguese en él! Mi amigo, usted a expuesto sus miedos más profundos y lo sentencio a exponerlos frente a todos, ¡Derriben la pared! Y ese grito en inglés se volvió una sola garganta ¡Tear down the wall, tear down the wall, tear down the wall! La enorme estructura explotó y se colapsó frente a nosotros, atónitos. La barda quedó semidestruida, tal como la vimos al principio de la farsa, pero con los ladrillos derribados en el piso.
Lo siguiente es difícil de explicar, sería como ir a un museo y ver una pintura, sabiendo de antemano que no debe moverse, ni gesticular. De la misma manera se proyectaron imágenes en los restos de pared y en la pantalla circular, como si fuesen pinturas callejeras. Con la misma sensación de inmutabilidad descrita, las imágenes cobran vida, hacen un gesto, desprendiéndose de unos audífonos, y nos agradecen, nos dicen adiós con una gran sonrisa en los labios, para después volver a la postura original. El efecto fue grandioso.
De un costado de la pared semidestruida, salieron los músicos responsables de esta locura musical, con instrumentos acústicos, desde un acordeón hasta un banjo. Waters dijo unas palabras, ondeó una bandera mexicana, presentó a sus músicos, interpretaron la pieza “outside the wall” y se despidió. Al día siguiente, según videos documentales, también interpretó una versión de las mañanitas al ritmo de “another brick in the wall”, para redondear una noche de por si redonda en todos aspectos. Tal vez esta ópera rock surrealista progresiva no tenga el mismo impacto social o emocional que en su presentación inicial durante la gira de 1980-81, pero a título personal, es algo de lo más grandioso que he podido presenciar y lo agradezco. Estoy listo, se ha derribado esa pared.

MAIDEN SLAVES en el Blue Factor



Abril 2 de 2011.
La primera presentación: el nacimiento de una nueva bestia, tributo a la gran dama de hierro.
Por Carlos Zaldívar

We are one of the last heavy metal bands.
Iron Maiden has always been unique.
Adrian Smith


¡Otra vez! Esperar a que una banda abridora tocara y que llegara mi banda favorita: Los Cerdos.
Eran más de las 11 de la noche, y como siempre, el ansia por ver tocar a la banda principal, provocaba la desesperación.
Como banda abridora estaba anunciada “Maiden Slaves”, tributo a la legendaria banda británica Iron Maiden. Así que pedía que subieran al escenario, tocaran unos 5 ó 10 minutos, cero aplausos y se fueran; para que, finalmente subieran al escenario “Los Cerdos”, banda tributo a Black Sabbath & Dio.

Esto es lo que casi siempre, si no es que siempre, suceden en las tocadas. Ya tantos años de pasar por lo mismo que es como el cuento de nunca terminar. De hecho trato de evitar tocadas donde hay muchos grupos, ya con 3 son suficientes.
Pasar la mala organización que generalmente los bares aún no entienden y no apoyan a las bandas, porque las ven o las quieren ver como lucro para ellos mismos y el apoyo pasa a segundo término.
Las bandas abridoras, que generalmente forman parte del “rock desmadre” y que son apenas principiantes e inician la batalla por sobresalir. A muchas de ellas se les agradece el tiempo y el esfuerzo y lo único que les puedo decir es que sigan echándoles ganas y no paren hasta conseguir el objetivo que se planteen.

De “Maiden Slaves” pensé lo mismo.

Pero ya pasadas las 11:30 de la noche, o como dijeran Adrian Smith y Bruce Dickinson: - apenas “dos minutos para la medianoche” – subieron al escenario los integrantes de Maiden Slaves.
Los dos guitarristas, el bajista y baterista, y tras ellos una bella fémina vestida al estilo Dickinson con bermudas militares, botas, playerita y chaleco de mezclilla abierto, quien no subió y se quedó atrás del público.
De inmediato llegaron a mi mente las Iron Maidens, pero no. No debía dejarme llevar por la subjetividad y la belleza de ese personaje a quien sigilosamente seguí cuando caminaba paso a paso hasta llegar al escenario.

Arriba y con la primera rola, “Wasted Years”… quedé inmerso con la música, los instrumentos y con la mismísima banda. Todos estaban bien sincronizados, en el mismo canal y lo que llamó muchísimo la atención fue el sonido del “bajo”, tan clara y fuertemente que junto con las guitarras me sonaron a los mismísimos Murray, Smith, Harris y Gers.
A partir de esta rola, me metí de lleno en la objetividad y a la atención que merecía la banda. Debía calificar armonía, presencia en el escenario, música, voz, dominio de los instrumentos y sobre todo las ganas de estar ahí, y obvio, también la semejanza con las rola de Iron Maiden.

Bandas tributo a la banda británica original, hay muchas, y destaco básicamente a los Iron Kids y Iron What?
Cuando llegó la segunda rola, me pregunté si incluiría junto con las dos bandas anteriores a “Maiden Slaves”. No llegó la respuesta de inmediato, sabía que tenía que terminar.
Seguramente tocarían las rolas básicas como “The Number of the Beast”, “Wrathchild” o “Run to the Hills”, porque son las más comerciales y digamos, las facilitas.

¡OH, Diablo Mío! Me llevé la sorpresa de la vida, pues además de las rolas anteriores, se aventaron “The Phantom of the Opera” y “Rime of an Ancient Mariner” en sus versiones muy similares en cuanto a la música, a la Gran Dama.
Pam es la encargada de las vocales de grupo, con una voz tipo “contralto” aunque en ocasiones pudieran surgir tonos de “mezzosoprano dramática”, pero a fin de cuentas: ¡Que voz, caray!
Los encargados de las cuerdas principales están a cargo de Edu Bueno, aquel mismísimo cerdo del que ya he hablado, y de Polo; el bajo está a cargo de Ernie y las batacas a cargo de Sirmaster.

Lo importante de esta banda principiante, es que noté que efectivamente tuvieron que haber ensayado mucho tiempo, meses atrás. La música les fluye y se nota la pasión que descargan sobre los instrumentos. Insisto: los tres instrumentos de cuerdas están bien sincronizados y la cohesión entre sus dueños de igual manera.

Es una banda que promete mucho, tampoco quiero alabarlos desde su primera presentación pero SÍ reiterar que debemos apoyarlos, pues tienen el suficiente carisma, conocimientos, experiencias y sobre todo, ¡ganas! de sobresalir en la escena nacional como banda tributo, si así lo quieren.

Tampoco sé del objetivo como banda ni del de cada uno de sus integrantes, pero SÍ constato sus conocimientos musicales. Cuentan con todo para que “Maiden Slaves” sea una de las mejores bandas a nivel nacional e internacional, sólo, hay que hacerlo bien.

Tendrán el apoyo de sus fans, de nosotros y de otras bandas de renombre.

¿Cuál es la próxima presentación?
En cuanto me lo informen lo publicaré para que no se pierdan de una extraordinaria experiencia musical, porque después de que los hayan visto, van a querer más, y más.

Un abrazo fraternal a Pam y Ernie, quienes, al parecer lideran emocionalmente a la banda…
Polo, un gran saludo y felicitaciones por esos videos que has subido. ¡No ma…! Excelentes cuerdas en “Badiniere”. Insisto: Los Clásicos son los padres del Metal.
Sirmaster: buenos brazos con las baquetas, a darle duro, bro.
Mi querido Edu, ¿Qué más te puedo decir o alabar? Esas 8 cuerdas me dejaron buen sabor de mente y alma, hasta conseguir 3 orgasmos cerebrales continuos. ¡Un abrazo! Y sigue apoyando a los Maiden Slaves…

Nos vemos en el próximo toquín, y ¡ya vayan al norte!

LOS CERDOS en el Blue Factor


Banda Tributo a Black Sabbath & Dio.
Por Carlos Zaldívar

El hombre:
Un milímetro por encima del mono,
Cuando no, un centímetro por debajo del cerdo.


Sobre las bandas tributos, no había vuelto a hablar desde que Iron Maidens se presentó en aquel Hard Rock Live de esta Ciudad de México. Fue en septiembre de 2006. De hecho aquel artículo lo inicié con la frase: “Realmente no soy muy fan de los tributos…”.
Fui a ese concierto porque Aja Kim y Linda McDonald, a quienes contacté, me mandaron unos flyers junto con mi boleto de entrada.
¡Wow! Fue una tremenda tocada la que ofrecieron. Y desde entonces he sido testigo de muchos grupos tributos de las grandes bandas de Rock, de buena música.
He recorrido algunos bares / antros con bandas tributo y hay, tanto malísimas bandas como bandas de muy buen nivel, de primerísimo nivel: Los Cerdos es una de éstas.

En Las Vegas, según lo platica mi hermano celenita, Juan Manuel “Choks” Marruenda, quien vive y trabaja allá, en la última década, quienes llenan los bares, antros y salas de teatro, son las Bandas Tributo y que precisamente se quieren internacionalizar. Bandas tributo a Maiden, Journey, Def Leppard, Zeppelin, Scorpions, Metallica, etc.
Pues esta oleada de Bandas Tributo también existe aquí en la Ciudad de México. Obvio, que también allá como aquí que existen bandas tributo que apenas y se les acerca a la original y que más bien son para formar parte del “rock desmadre” del que ya he hablado en otras ocasiones.

Los Cerdos tienen ya más de doce meses en el “chiquero”. Este trío de “Buenos Corteses” salió del corral para deleitarnos con covers de la mejor banda de metal del planeta: Black Sabbath; y del mejor vocalista que haya existido en el género; Ronnie James Dio (breve inclinación).

De vista conocía al guitarrista, Edu Bueno, de algunos lares cercanos a nuestra colonia y en otras tocadas, y finalmente llegaron a mis oídos comentarios sobre “Los Cerdos”, y muy buenos, así que me puse como siguiente parada: Los Cerdos.
Por circunstancias de agenda u horarios preestablecidos, no pude asistir a las siguientes tocadas, pero no fue hasta el mes de Agosto de 2010, cuando pude juntar entre otros eventos, el conciertazo que se aventaron en el Red Pool junto con otras 2 bandas, también de tributo.

Así que, ¡prestos! Nos fuimos al bar en esa ocasión. Se presentaban Los Cerdos, Mönster Crüe, y Dynasty; bandas tributo a Sabbath, Mötley Crüe y Kiss respectivamente.
Al bar asistimos demasiadas personas que el lugar quedó abarrotado de fans de las bandas, de amigos que había invitado y de un sinnúmero de músicos.
Fue una noche extraordinaria, y al momento en que Los Cerdos abrieron el escenarios, todos nos juntamos hacia el frente, a punto de abrir el “slam”, que por obvias razones y espacio es casi imposible… y mucho menos armar un “wall of death”.
Los Cerdos, de inmediato llamaron mi atención, las rolas, la música, el vocalista… fue todo un viaje al recuerdo de los conciertos de Sabbath en el 92, con Ronnie en las Vocales.
Ahí, los escuché y los disfruté subjetivamente, pues de los primeros a los últimos decibeles, tuvieron mi atención, a la par que convivía con mis “metal headbangers brothers” que me acompañaban.
“¡Que Bandota!” – fue mi primera expresión al salir. Debo de verlos nuevamente para escribir sobre ellos.
Sabía perfectamente que si lo hacía en ese momento, la subjetividad me ganaría y entonces mis palabras se verían mermadas por los sentimientos.

Deseaba ya escucharlos nuevamente, pero pasaron sus presentaciones en el RockStore de Tlalnepantla; Kiss Lounge de Toluca y el Black Dog en Querétaro y tuvo que llegar el sábado 2 de abril para lanzarme, junto con mi hijo Rick, al Blue Factor ubicado a la entrada del Ajusco en el D.F.
La cita estaba marcada a las diez de la noche, pero fue hasta las once cuando ya me comenzaba a desesperar, sabía que abriría una banda tributo a Iron Maiden, y como regularmente pasa, son bandas desmadre que tocan precisamente eso: Rock Desmadre. Así que tras unas chelas, solo miraba el reloj, que muy lentamente avanzaba.
Afortunadamente entablé pláticas con el bajista de Los Cerdos, Fer; y con Jorge “Pipo” el baterista. El tiempo seguía transcurriendo.
Fue poco el quórum en el antro, y ya quería que iniciara la banda abridora, que tocaran 5 minutos, que se fueran y que llegaran Los Cerdos.

A las 11:35 en punto subieron al escenario los Maiden Slaves, y la sorpresa fue enorme. En este mismo blog, escribiré al respecto, porque “merecen” un apartado propio.

Finalmente, después de la primera hora del domingo tres de abril, subieron esos 3 cerdos músicos al escenario, tomando su instrumento musical y evocando a Dio con una introducción larga para Neon Knights.

¡Puta Madre! De ahí en adelante, todo el camino hasta llegar a “Crazy Train” del maestro Ozzy, pasamos por “Die Young”, que para mí fue de las mejores interpretaciones esa noche, junto con Holy Diver, del ahora inmortal Ronnie James Dio; también aparecieron “Paranoid”, “Heaven and Hell” y “Children of the Grave” entre otras.

Pero dejen contarles, mis queridos dos lectores, que ver a Edu tras las 8 cuerdas en una lira negra y bien amada; ver a Fer en el bajo tocándolo y disfrutándolo como se ese instrumento fuera una ninfómana insatisfecha y detrás de ellos, en las percusiones, el maestro de las batacas, Jorge “Pipo” Cortés, quien como siempre lo hemos platicado, este instrumento se debe tocar con el corazón y el alma, de lo contrario no habría música de calidad.

Estaba frente al escenario, disfrutando cada nota, decibel, letra, movimientos, pisadas y batacazos de este trío genial.
Son y serán rolas, las de Iommi, Butler, Ward, Dio y Osbourne entre otros, las mejores de todos los tiempos. Black Sabbath es la fuente del metal puro, único e irrepetible.
Y éstas mismas, interpretadas por Los Cerdos, las han hecho ya parte de un legado permanente, que perdurará por los siglos de los siglos.

Hablar de Bandas Tributo, me enfocaré a dos puntos de vista únicamente, las que se dedican a realizar los covers e imitarlos a casi un 100%. De estas hay muchas y pocas son realmente buenas, para muestra hay muchos botones.
El tributo a Led Zeppelin por Great White es indiscutible uno de los mejores tributos a la banda. Disco completo este tributo hizo una copia casi fiel del Zeppelin original.
El otro tipo de Bandas Tributo son quienes realizan los covers de la banda, PONIENDO su toque original, aportando sus ideales y formatos muy personalizados a la banda original. Y este es el caso de “Los Cerdos”, quienes (y repito: es un punto de vista muy personal) han hecho de las rolas de Sabbath, Dio y Ozzy unas rolas muy, pero muy parecidas; con el TOQUE en las vocales muy peculiar, ya que la voz de “Pipo” está entre las agudezas de Ozzy y las maravillas graves de “Dio”. Las vocales de “Los Cerdos” ya se puede decir que son únicas, son parte de la esencia de Los Cerdos y son su ID para poder distinguirlas inmediatamente.
Las 8 cuerdas de Edu, retomando la esencia de Iommi, son de excelente interpretación; además no es fácil tomar y aceptar el compromiso de ejecutar “es estilo” del líder guitarrista zurdo de Sabbath: Tony Iommi. Mi querido Edu, tienes un compromiso que seguir y mantenerlo siempre en alto, porque hacer eso que tú haces, no cualquiera, y mucho menos interpretarlo con tanta pasión, gusto y felicidad arriba del escenario.
Interpretar a Iommi, es todo un reto. Ser testigo de que ese reto es satisfactorio no ha tenido madre, y mi hijo y yo hemos sido testigos.
Por otra parte, tomar el papel de “Geezer” Butler en el bajo, a mi opinión particular, Fer lo ha casi perfeccionado. Le ha puesto mucha más potencia, energía y muchísimo toque especial con el pulgar derecho en las 4 cuerdas, que además de tocarlas con placer, las insulta y las golpea… y éstas responden favorablemente.
Para muestra, pues todo el repertorio anterior. Con “Heaven and Hell” han sellado este tributo a la mejor banda del metal, y a ver, que alguien me contradiga. Pero Black Sabbath es simplemente Black Sabbath.
Dio ha pasado a la inmortalidad con un legado impactante. Dio es ya parte del legado musical, tanto así que será adorado por la futura Iglesia del Heavy Metal en el Reino Unido, y muchos fieles seguidores y apóstoles de esta “religión”, “espiritualidad” y “forma de vida” lo seguiremos constatando.
Porque “Los Cerdos” así lo quieren, seguir constatando la inmortalidad del legado de Sabbath, Dio y Ozzy, de toda es música que nos brinda tocada tras tocada.
“Nativity in Black” en sus dos volúmenes, son un comprobante del segundo tipo de bandas tributo, donde cada grupo ha puesto su “esencia” a cada rola de Sabbath.
¿Acaso, “Los Cerdos” aparecerán en un Nativity in Black 3?
Y si no, pues esperemos que estos marranos metaleros saquen alguna compilación de audio de este tributo.
De hecho, ya me regalaron un cd con los videos de algunas de sus presentaciones. E insisto: si no han visto a Los Cerdos en vivo… pues, ¡¿QUÉ CARAJOS ESPERAN PARA IR?!

Mis queridos hermanos, Edu, Fer y Pipo: me cae de madres que merecen toda la atención de tanto fanático exista de Sabbath en el planeta. Y para esto tienen que seguir haciendo lo que les gusta: puro, total y absoluto metal de Sabbath & Dio.
Sigan esparciendo el cisticerco y llevando el chiquero hasta los bares / antros más lejanos que puedan, lleven el evangelio de Iommi & Dio hasta aquellos lugares recónditos donde exista gente que necesite ser salvada de tanta “mierda” musical. Sean y vivan como ahora Dio manda. Siempre toquen lo que les plazca y nunca toquen para otros, pero eso sí: SIEMPRE compartan lo que toquen, porque así, siento yo, lo han hecho.

Les mando un fortísimo abrazo y mis mejores deseos musicales para ustedes. Sigan batiéndose en cada corral que visiten y no olviden saludarme en alguno de esos.

Otro abrazo a Rick, mi hijo y padawan del metal, quien me ha acompañado recientemente en estos menesteres de las bandas.

Pues bien, estimados lectores, sigan disfrutando de la buena música y que Dio los bendiga por los siglos de los siglos…

¡Plop!



¡Plop!


“Cuando el Filósofo señala al Cielo,
El Sabio observa al Universo,
Y el Tonto al dedo”


Llegó uno de los eventos Tecnológicos más importantes del país: El VIII Encuentro de GeneXus. Así que de parte de ARTech, recibí los promocionales para que los repartiera en diversas Instituciones educativas, como parte del proyecto académico para la herramienta de desarrollo.

El “promo” era un cartoncillo de apenas 20 cm x 50 cm aproximadamente.
En una institución, lo pegué con cinta adhesiva en la parte superior derecha del pizarrón del laboratorio de cómputo. Esto para generar “interés” en los profesores de informática que impartirían clases en los laboratorios.
El primer día lo pegué.

Al siguiente encontré el pizarrón sin la propaganda (pensé que lo habían robado), así que de inmediato puse otro.

Al siguiente día lo mismo (pensé que lo habían vuelto a robar), así que puse otro, pero esta vez con demasiada cinta, para evitar el robo o para que le invirtieran demasiado tiempo en llevárselo.

Éste promo duró hasta 2 días después del evento.

El primer lunes posterior al evento, me pidieron (o me llamaron la atención) del Departamento de Sistemas de la citada Institución que porque los profesores reportaron que EL PIZARRÓN NO LO PODÍAN USAR.

Si, ¡QUE EL PIZARRÓN NO LO PODÍAN USAR! Cuando el promo apenas ocupaba una décimo octava parte del pizarrón.

Así, es: ¡PLOP!, al estilo Condorito cuando en sus cómics se iba “pa’tras” cuando alguien decía o cometía algún barbaridad.

A Paty Chapoy se lo creo, pero a un departamento universitario...
¡¿?!

Tren Montealto en Las Catrinas



Los ferroviarios una vez más llenos de energía.
Por Carlos Zaldívar

Anoche fuimos testigos una vez más de la creatividad lírica y la calidad música de los ya bien conocidos integrantes de Tren Montealto: Cheyk, Erik, Edoardo y Berthold.
La cita fue en un bar en Lomas Verdes, donde abundaron los jóvenes entusiastas y amantes de la música. Aunque un bar fuera de lo común, estuvo lleno de algarabía por las 3 bandas a presentarse.
De hecho la primera banda no destacó mucho, y es que a los “ingenieros” de audio de Las Catrinas les fallaron los detalles importantes en la ecualización del audio.
Afortunadamente o desafortunadamente este hecho, provocó el punto a favor de Tren Montealto, pues la comparación de uno con el otro fue muy grande.
Los trenecillos se presentaron con una finura en el audio y en los micrófonos, que realzó que los integrantes siempre estuvieran sintonizados en el mismo canal, en la misma frecuencia rockera y en la misma sintonía del alma.
Nuevas rolas, composiciones, arreglos y eso sí: más energía y pasión por tocar buena música.
La vez anterior los vi en el Teatro Zaragoza al aire libre, en Atizapán, en los festejos del ya deteriorado Bicentenario. Un performance muy bueno y a un primerísimo nivel que deleitó a cuanto paseante iba por ahí.
De aquella vez a Las Catrinas, este jueves anterior hubo mucho más sinergia entre los cuatro integrantes.
Hubo mucho feeling y pasión en Cheyk y Erik. ¡Caray, que espectáculo!
Berthold y Edoardo no se quedaron atrás, de hecho algo donde ya había puesto mucha atención es en las letras (“No me puedes ver”, es una de las mejores rolas) y me sorprendió que Cheyk es el creador de las letras y todos son los autores de los arreglos y la música; y como grupo: Todos están inmersos en el proceso de creación de las rolas. Esto se llama “Cohesión Lírica” y me refiero e insisto nuevamente: Todos están sincronizados, en el mismo canal musical.
Componen, tocan, producen, ejecutan y dirigen su propia música. Queridos jóvenes trenecillos, NO dejen tocar lo que a USTEDES les satisfaga. Toquen para ustedes y sólo para ustedes y nosotros, el público, agradecemos infinitamente la invitación a escuchar y deleitarnos con lo que nos comparten.
Jamás escriban ni compongan lo que “otros” quieran, en caso concreto: no por unos pesos más, prostituyan su carrera con alguna de las dos televisoras o con productores que sólo los explotarán.
Tren Montealto nació para ser independiente, para compartir su excelente trabajo musical y espero que todo ese trabajo invertido se vea retribuido económicamente por lo mismo: POR SU TRABAJO.
Ahora a esperar ansiosos el segundo álbum con las nuevas rolas, composiciones y experiencias. Espero no tarden mucho.
¡Ah! Y a esperar ese final fantástico de los cuatro integrantes con la bataca, acto que no debe ser usual en todos los toquines, guárdenlo para ocasiones memorables.
Sigan cosechando éxitos y nos vemos en la próxima.
Atentamente, un simple mortal humilde amante de la buena música.

“Mírame” y “Ruido” me latieron un buen…

Saludos a todos…

VIII Encuentro GeneXus México, Centroamérica y el Caribe 2011.





Making Ideas Happen, Together.
El enfoque a los Smart Devices.
Por Carlos Zaldívar

Los Smart Devices invaden el planeta…
¿Y las “Smart Persons”?


Finalmente llegó el miércoles esperado de marzo para el evento o uno de los eventos más importantes en Tecnología.
Me abordaron en ipsofacto: -“¿Cómo viste el proceso de registro?”
En esta ocasión, fue muy rápido y ahora sí, la tecnología estuvo en su máximo apogeo. Y si para alguien le pareció lento, fue por la falta de memoria de su “password” para ingresar a recoger el gafete.

La bienvenida, los asistentes, el desayuno y el furor del evento hicieron de este inicio un deseoso día lleno de actividades. Y así sucedió.
En punto de las 9:15 subió Nicolás Jodal a platicarnos sobre lo que depara a GeneXus a corto y mediano plazo. Como siempre sus pláticas están llenas de anécdotas y de datos muy certeros. En esta ocasión sobresalió la explotación de la herramienta inteligente para producir aplicaciones en los dispositivos inteligentes.
“Si sangra, lo podemos matar” – Fueron las palabras del ya devaluado “Governator Schwarzenegger” en la película “Predator”. Vamos a “explotar” a esta herramienta. A ver, quien de ustedes, mis queridos dos lectores, puede dar un enfoque similar a alguna otra herramienta de desarrollo. Nicolás Jodal lo hizo.
También como lo comentó en su otra intervención, - ¿Cómo no se me ocurrió a mí lo del i-PAD?” – Y bueno, ¿Por qué a mí tampoco?
¿Tendrá algo similar la Ley de Moore en cuanto a las innovaciones tecnológicas?

Poco después de las 10:00 hrs cambiamos de sala y algunos fueron a escuchar a Laura Aguiar de GeneXus USA con la presentación de la herramienta XPM, otros fueron con Marcela Corbo al K2B Health y otros nos quedamos con Armin Bachmann y Rodrigo Zárate para escuchar el avance de GX X Evolution 1.
Hubo talleres sobre GeneXus, GXtest, GXflow y otro para desarrollar aplicaciones para Smart Devices.

Otras conferencias y pláticas que por obvias razones no pude asistir (ojalá y pudiera dividirme y generar otros 3 hologramas de mi persona…) y me centré en las conferencias sobre los Smart Devices y posteriormente a la participación de la comunidad académica en el evento. El programa completo se encuentra en: http://mx.genexus.com/encuentro-2011/programa?es

Hablar de “Smart Devices” o “Dispositivos Inteligentes” requiere de mucho entendimiento. ¿Cómo es posible que una maquinita o un teléfono sean inteligentes?
La tecnología ha crecido exponencialmente en los últimos lustros. Y apenas en menos de una década fue la invasión de los Smart Boards, y vuelvo a la pregunta: ¿Dónde estuvieron los Smart Teachers?
En muchas ocasiones viví experiencias como las siguientes:
Cuando en alguna organización/colegio tenían Smart Boards arrumbados porque no hubo quien los “echara a andar”.
Cuando se tenían Smart Boards y los mismos empleados no sabían usarlo, o más bien, por el miedo de usarlos, no lo hacían.
Y cuando los tenían arrumbados simplemente porque ese inventario “estaba dentro del presupuesto” y se tuvieron que comprar para comprobarlo.
¿Quién generará a los “Smart Teachers”?
Pero también en otras ocasiones asistí a conferencias y clases donde el Smart Board y otros dispositivos fueron usados y aprovechados en un alto porcentaje.
¿Cuál es la diferencia entre una organización donde SÍ se usan y en otra donde no?
Alguna vez comentó Jon French, Director Ejecutivo de HTC: - “La creatividad y la innovación no están limitadas geográficamente, ni por cultura ni raza; simplemente es un don que el ser humano tiene” – Es algo que debemos explotar.

Ahora, en el reciente lustro la venta de Smart Phones se incrementaron en más de un 99% tan sólo en Europa y la caída te Teléfonos celulares convencionales se decremento en más de 33%.
Bien, vayamos al caso concreto de México y las estadísticas que he recopilado en los recientes 3 meses.
En Estados Unidos el mercado lo domina Apple, sobre RIM. Al parecer la interfase de un i-Phone es más amigable y personalizable que un BlackBerry. No es mucha la diferencia en porcentaje, tan sólo Apple tiene casi el 60% del mercado de Smart Phones.
Aquí en México seguimos viviendo en lo que se llama “brecha digital” y las cifras según la Sociedad de la Información y la OCDE es triste.
Posiblemente no lo notemos, porque vivimos de y para la Tecnología. Usamos los Smart Devices como parte de nuestra rutina diaria, pero… simplemente en los países desarrollados tan sólo poco más del 60% tiene acceso a Internet, mientras que en los otros países sólo un 10% tiene acceso, y a un precio alto.
My a pesar de esta brecha, de los poco más de 105 millones de mexicanos, somos poco más de 32 millones de internautas.
De estos 32 millones, ¿Cuántos tienen un “Smart Device”?
Como Smart Device podemos incluir a cualquier tipo de Gadget con conexión a Internet y que sea interactivo con el usuario. Más específicamente puede ser un i-POD, una tableta, un Smart Phone, una Laptop, Netbook u otro.
Por lo menos de todos los internautas, quienes son estudiantes, de 10, 8 traen un Smart Phone. (Estadística en estudiantes de escuelas particulares)
Pero aquí viene la parte interesante: De los mismos usuarios de un Smart Phone, ¿Cuántos tienen aplicaciones y explotan el dispositivo?
Pues de cada 10, tan sólo 2 de ellos.
Para poder USAR un Smart Device, es requisito indispensable contar con aplicaciones PRODUCTIVAS y que exista una interacción con resultados concretos.
Esas 8 “personas” no caen dentro de una “Smart Person”, simplemente utilizan el Smart Phone como un Teléfono Convencional y a lo mucho para “jugar”.

El otro paradigma es: “¿Utilizas las Redes Sociales?, o Ellas te Utilizan”. Tu Smart Device ¿Hace lo que tú quieres? o ¿Tú haces lo que el dispositivo quiere?
El resultado es el mismo: seguimos con un mínimo avance para salir de la brecha digital.

Regresando a los jóvenes internautas. De un grupo de 20 alumnos de preparatoria, por lo menos 15 de ellos tienen en sus bandejas de entrada un promedio de 12 MIL MENSAJES NUEVOS. ¡Leyeron bien mis queridos lectores! 12,000 CORREOS NUEVOS, de los cuales por lo menos el 98% son de las redes sociales.
¿En qué están inmersos para no leer esos mensajes?
Más aún, el número de seguidores y/o amigos en las redes sociales parece competencia, cuando esos 20 jóvenes tienen un promedio de 800 amigos.
¿Tienen interacción permanente con cada uno de ellos?
¿Cada cuándo se actualiza en las “actividades” de cada uno de ellos?
Muchas de las estadísticas anteriores son desconocidas por los profesionistas en Tecnologías, y sobre todo por los desarrolladores de software.
¿Para quién voy a desarrollar mis aplicaciones?

El papel de ARTech y GeneXus hoy es precisamente explotar también ese nicho.
En sus primeras versiones, GeneXus fue utilizado para la fabricación de ERP’s a nivel administrativo, para optimizar los recursos de organizaciones y para basar todo el funcionamiento de la misma en el “conocimiento”… en “Bases de Conocimiento”.
GeneXus ha evolucionado a la par de la Tecnología y siempre con innovaciones productivas y certeras.

Hace 7 años que involucré a estudiantes en la herramienta. De hecho GeneXus estaba entrando en pocas Universidades (la Anáhuac por mencionar alguna) en sus planes de estudio y para el desarrollo de aplicaciones propias y locales.
No fue óptimo el seguimiento que se le dio en aquellos años.
Hace 4 años insistí en el involucramiento de la herramienta Inteligente en los planes de estudio a nivel de preparatoria, enfocándonos con alumnos de Programación con el objetivo de proveerles de conocimientos y armas para enfrentar la misma materia en la Universidad.
No pasó a mayores esa iniciativa, pero SÍ lo lograron colegios como el Conalep, el Instituto Tecnológico de Tlalnepantla y algunos profesores del modelo I.P.N. lo apegaron a sus clases.
Hace 2 y 3 años nuevamente involucré a alumnos. Y sigo esperando…
Por parte de convenios académicos de ARTech, el programa se ha extendido hoy hasta la ESCOM (Escuela Superior de Cómputo) del I.P.N. y al Instituto Tecnológico de Chilpancingo. El número de organizaciones académicas sigue en crecimiento.
Es aquí PRECISAMENTE, en estos niveles académicos donde ARTech apoya y colabora con las Instituciones en FORMAR a las SMART PERSONS, que sean realmente Personas LISTAS e INTELIGENTES, porque estos jóvenes van a ser quien lideren la sociedad, no en un futuro, sino HOY mismo.
HOY estos jóvenes ya emprenden proyectos y otros desarrollan aplicaciones.

La gran novedad de este encuentro fue GeneXus X Evolution 1 y Evolution 2 para desarrollar aplicaciones para Smart Devices.
¡Fabulosa! La presentación de GENEXUS SMART DEVICES GENERATOS por Armin Bachmann quien nos demostró la sencillez, rapidez y efectividad de la herramienta para el desarrollo de aplicaciones. Constatamos la nobleza y amigabilidad de la interfase del Generador. Y como lo comenté a mis 3 alumnos asistentes: - “Tan sencillo, que hasta Paty Chapoy la puede hacer” – Y en verdad, es sencillo el desarrollo, porque, insisto: ya no se programa: SE DESCRIBE.

Éste es el verdadero nicho a explotar, por ARTech con GeneXus y por los que estamos involucrados en la parte académica y docente en las Instituciones.
Seguir trabajando para que algún día, y que no sea muy lejano, disminuir hasta desaparecer la brecha digital que tanto ha frenado al país.
Genera el efecto dominó con nuestros propios alumnos y que éstos vayan al campo de batalla laboral bien armados para desarrollar y al mismo tiempo para colaborar y ENSEÑAR lo que han aprendido. Que en un futuro esté atrás de un Smart Device, un Smart Person.
Que los dispositivos (que por cierto jamás pensarán ni serán inteligentes) sean explotados y usados a casi el 100% y no sean únicamente portados por “status social” y “presunción” para competir, porque no se trata de competir con el compañero de clase o de trabajo: se trata de COLABORAR y de usar las tecnologías como herramientas productivas y no para “idiotizar” y dar fe al término de “Generación Idiota” (Dumb Generation) como algunos autores han estereotipado a alumnos mexicanos.
Queremos formar buenos “Smart Students”, porque serán los líderes de esta sociedad y debemos provocar el cambio a que pertenecen a la Generación Einstein (Einstein Generation). Ambos términos han provocado muchos debates por la Red, y expandir estos párrafos sobre éstos, ya sería cansado.

Nos apoyamos en GeneXus porque ARTech cuenta con la infraestructura de apoyo académico y seguimiento en el proceso de formación de estos jóvenes.
Si alguno de mis dos lectores, no le interesa la Herramienta, simplemente porque no la conoce, pero conoce otra, pues que se aproveche. El objetivo debe ser el mismo.

Llegó la hora de la comida, y ¡todos al Hard Rock!

Regresamos puestos a las 15:00 horas con la esperanza de que nuestro talón fuera seleccionado para un premio. Ninguno.
Se presentaron a continuación los casos de éxito donde sobresalieron el de CONAFE y el de Grupo Salinas.
De hecho, mis queridos dos lectores, no explicaré mucho sobre éstos, ya que ustedes estuvieron presentes también.

Las tres personas que cerraron el evento hablaron tan atinadamente y fueron quienes nos pusieron a analizar la situación actual de la Tecnología y sus herramientas.

- ¿Y quién es ese? – Fue una pregunta que escuché por lo menos más de 4 veces cuando comentábamos sobre la presencia del “Chapulín” Díaz. Y no es para menos, cuando para muchos lo más importante en la semana fueron las verduras, bueno… en específico el chícharo, y chiquito.
Pues Luis Díaz es un piloto de renombre internacional, y su exposición se basó en un solo punto y que es un factor muy difícil de llevar a cabo en las organizaciones: TRABAJAR EN EQUIPO.
Al “Chapulín” debe reconocérsele el afán por lograr sus objetivos, una historia muy similar a la de Rudy, quien se aferró a jugar fútbol americano en la Universidad de Notre Dame.
Insistir y no quitar el dedo del renglón, hasta conseguir el objetivo, vencer obstáculos y sobre todo: APRENDER DE LOS FRACASOS.
Trabajar en equipo y colaborar con quienes tenemos a nuestro alcance. Olvidar la envidia y el egoísmo, como es lo “normal” en muchas organizaciones.
Y tocando este tema, unas extraordinarias plataformas académicas de colaboración son COLABORANET y SCHOLA, que por cierto, ésta última se desarrolló con GeneXus. (Perdón por el comercial).
Y para muestra bastó sólo un botón, experimentar con una dinámica para cambiar la llanta de un automóvil.
Por lo general una persona cambia una llanta entre 4 y 5 minutos de un auto convencional. Y si se hace en equipo el tiempo disminuye y si hace continuamente, pues el tiempo baja más.
Esto se llama, TRABAJO EN EQUIPO y BIEN EXPERIMENTADO.
En los Pits de una autopista de F1, el equipo de mecánicos cambia una llanta en un promedio de 10 segundos. ¡10 segundos!
Conseguir este tiempo fue una META, y de éstas debe estar llena nuestra vida personal, familiar y laboral.
Y si a la laboral le agregamos el ingrediente uruguayo de GeneXus, pues vamos por buen camino.
El “Chapulín” lo soñó y lo logró. Así que nosotros, ¡A soñar! Para lograrlo: Make our Ideas Happen!


Y llegó el primer keynote, de Nicolás Jodal quien nos abordó con algunas preguntas:
¿Qué hacíamos el 9 de septiembre de 2001? Pues yo salía de un check – up del hospital y en la recepción me detuve a observar la noticia por T.V. sobre el “ataque” de las torres gemelas. ¿O fue auto ataque?

Y, ¿Qué hacíamos el 23 de octubre de ese mismo año? N.P.I. No Poseo Información sobre ese día, y creo que nadie contestó. Pues ese día Steve Jobs es nombrado presidente interino de Apple y se anuncia el lanzamiento del i-POD.
Empezaron sus ventas un poco lentas, pero luego vendría su partner en software y aparece bajo el nombre de i-Tunes. Sus ventas se convierten exponenciales en comparación con la competencia. Y aquí retomo las palabras de hace 2 encuentros anteriores: Bien este suceso puede tomarse como “un cisne negro” en la tecnología.
Habló sobre el Amazon Kindle que revolucionó la forma de la “lectura digital” y de Google Nexus, que une funcionalidades del teléfono y las redes sociales para estar conectados “siempre”.

Y, ¿Qué hacíamos el 13 de julio de 2006? Tampoco recuerdo. Pero ese día se lanza el primer tweet con la nueva red social “Twitter”. Según yo, se lanzó un poco antes, en marzo, y de hecho ya festejaron sus primeros cinco años. Bueno, pocos meses de diferencia pero lo importante fue el inicio de una aplicación que hoy es una mina de oro al igual que facebook.

¿Qué hacíamos el 27 de enero de 2010? Mmmm, pues según mi agenda estaba yo en un curso de Microsoft. Y también en ese día se lanza el i-PAD, y me incluyo junto con ARTech en el escepticismo de ese aparato. – Pues no creo que se despliegue bien en el mercado, es un teléfono enorme – Pues bien, HOY quiero un i-PAD (Y una mochila…)

No paso por alto el dato de Kenia, país que tiene el mejor servicio a bajo costo de banda ancha para navegar. Parece que este es un buen paso para ir disminuyendo esa “brecha digital”. En México, Carlitos Slim presume de no aumentar sus precios por un año más, pero si de por sí están bastante altas, que bien pueden mantenerse fijos por otros 6 años.

¿Qué necesita el mundo? Aplicaciones basadas en datos, aplicaciones en web, Smart Devices y sobre todo (lo agrego yo), SMART PEOPLE.

Y llegó otro gurú de la informática, Breogán Gonda son el keynote final: La Tecnología en los siguientes 20 años.
Pensar en la tecnología de hace 20 años, compararla con la de hoy y sobre todo valorar lo que hoy tenemos. Hagamos un recuento, de cómo eran las bases de datos, su estructura, las aplicaciones que muchas veces no eran tan amigables como hoy en día, los procesos y las “formas” de “realizar registros”, etc.
ARTech automatiza todo, o casi todo.
Hace poco más de 20 años pagar con tarjeta de crédito el súper era odioso, porque estar atrás de la persona que paga, significaba esperar a que el cajero sacara el librito, buscara y luego verificara el límite de piso, y en otros casos llamar por teléfono…
Antes ir al banco, y hacer un retiro era llevar la libretita, sacar la pluma y escribir y plasmar el sello. El saldo se actualizaba al día siguiente.
Los bancos echaba a andar el sistema los lunes a las 4:00 horas, hoy siempre están funcionando.
Y bueno, como estos hay innumerables ejemplos. Los procesos en las empresas eran tardados y tediosos, aunque hoy hay pocas en que aún lo son.
GeneXus es la solución para la mayoría de estos procesos administrativos empresariales.
Breogán menciona que el usuario no necesita aprender a usar la tecnología, simplemente debe usarla bien. En lo personal es muy cierto, siempre y cuando el usuario tenga “sentido común” porque la gran mayoría de los Gadgets, Smart Devices y aplicaciones son intuitivas y demasiado fáciles de usar.
La tecnología se mueve constantemente a altas velocidades por lo que predecir lo que va a suceder en los siguientes 20 años o en los próximos 2 ó 5 es muy difícil, pero algo es muy cierto: EL CONOCIMIENTO y el poseer la INFORMACIÓN nos dará una gran ventaja.
Sobre éstos recaerán los objetivos tecnológicos y las aplicaciones serán de acuerdo a la movilidad y facilidad de transporte de los datos.

Hoy puedo salir sin mi cartera y sin mi reloj, pero salir sin mi SMART DEVICE es imposible. En un solo Gadget diminuto, puedo estar comunicado mediante correo, redes sociales, leer los periódicos, interactuar con otros usuarios, consultar el saldo en mi banco, pagar servicios, realizar transferencias, comprar tiempo aire y centenas de cosas más.
Todo en un lapso corto y sin trasladarme de un lugar a otro.
Hacer varias de estas cosas, hace 20 años me hubiera costado gasolina y mucho tiempo perdido.
Además de que hace 20 años no tenía el conocimiento de hoy.
¿Cómo hubiera sido nuestro tiempo en la preparatoria si tuviéramos la tecnología como hoy? La usaríamos o ella nos usaría. Pensaríamos igual o creceríamos sin sentido.

Aún sigo promoviendo el uso de la tecnología, y me cuesta trabajo que gente joven, y muy joven no puede con el peso de este compromiso. Mismos que la satanizan y prefieren ir al banco, formarse y obtener un papel con sello y firma físicos para sentir que SI realizaron la transacción.

¡Provoquemos el efecto dominó y promovamos el uso de la Tecnología!
Bien nos podemos auxiliar de muchas herramientas, y una de ellas, inteligente, es GeneXus.

Próximo paso, a actualizar mi Licencia Full Technology de GeneXus.

Un agradecimiento enorme para José Manuel Zamora quien colaboró en la redacción de los Keynotes.
Y un agradecimiento más para Elizabeth Zárate por proporcionarme los audios grabados de los mismos Keynotes.

A toda la comunidad GeneXus mi más sincero agradecimiento por compartir cada año estas experiencias.

A ARTech: Breogán, Nicolás, Gerardo, Anibal, Oscar, Maribel, Adriana y a todos, a todos por generar esa cohesión que se vive cada año.

Nos leemos en el IX.

THE DOORS & GRAND FUNK RAILROAD



Clásicos eternos en el Auditorio
Por Jesús García

Una vez más el Auditorio Nacional fue el escenario preciso para que The Doors hiciera acto de presencia en la Ciudad de México.

Una noche apresurada - otra vez un concierto entre semana- en la que alcancé a llegar cuando el gran grupo abridor, Grand Funk Railroad ya iba a la mitad de su presentación. Mark Farner no decepcionó y toco temas como American band, Locomotion, I'm your captain y la clásica Heartbreaker.

Un Auditorio lleno hasta el tope, con un público ansioso por volver a ver a la banda que en su momento lideró Jim Morrison, el Rey Lagarto. Ahora el grupo está formado por Ray Manzarek en los teclados, Robbie Krieger en la guitarra -quien tristemente por problemas de salud no se pudo presentar anoche-, el bajista Phil Chen, Ty Dennis en la batería y en la voz Bret Scallions, quien fue anunciado en un inicio pero en su lugar apareció Dave Brock, vocalista de la banda tributo a los Doors, Wild Child.

Se apagan las luces y comienza Carmina Burana de Carl Orff, canción que han usado para iniciar sus conciertos desde hace tiempo y que fue seguida por Roadhouse blues.

Público de todas las edades coreaba las canciones desde sus asientos. Desde jóvenes menores de 16 años hasta gente de ya más de 60 cantaban temas como Break on through, Strange Days, When the music's over, Peace frog, Whiskey bar, Five to one, Touch me.

La noche avanzaba y ya cerca de la media noche y después de que todo el lugar cantara emocionado el tema de Gloria, L.A. Woman fue la canción con la que Los Doors salieron del escenario para volver ante los aplausos del público mexicano.

Sonaron truenos en ambiente, en las pantallas se veían nubes entre relámpagos y comenzó Riders on the Storm, para después dar pie a la presentación de un invitado especial al escenario.

“Please welcome Alex Lora!”, dijo Ray Manzarek mientras el intérprete de Triste canción entró al escenario. El público enloqueció cuando Lora y Brock cantaron Light my fire, tema del primer disco de los Doors, que salió en 1967, un año antes de que el Tri iniciara su carrera musical. ¿Creen que se haya imaginado algún día Alex Lora compartir escenario con semejantes leyendas del rock?

Los Doors se fueron, pero el público aún quería más. DOORS! DOORS! DOORS! DOORS! DOORS! DOORS! se escuchaba por todo el auditorio para que al final regresaran nuevamente a tocar el último tema de la noche: Soul kitchen, canción con la que solían terminar sus presentaciones cuando Morrison se presentaba con ellos.

No es la primera vez que los Doors vienen a México, la primera fue en 1969 cuando, junto con Jim Morrison tocaron en el Forum de los Hermanos Castro, esperemos que no sea la última.
Robbie, recupérate pronto.
LARGA VIDA AL REY LAGARTO.

EL LAGO DE LOS CISNES.




Isleta del Lago Menor, Chapultepec
Por Carlos Zaldívar

Majestuosa presentación de la obra El Lago de Los Cisnes. Desde la llegada a la Isleta y al clamor de la oscuridad, el escenario se iluminó para que los caballos y todo el personal del reino se presentaran ante nosotros.
Un escenario natural, donde se llevó a cabo la historia del Príncipe Sigfrido y su amada doncella Odette.

Las bailarinas en su excelente interpretación de los cisnes, el príncipe, los amigos y el hechicero hicieron de este ballet que los asistentes quedáramos totalmente inmersos en la historia.

Fuimos, de hecho, un personaje más.
Odette, bailarina interpretada por Aurora Vázquez, con la elegancia de un cisne blanco y la calidez del amor y ternura por su príncipe, se veía muy desenvuelta por todo el escenario.
Odile, ese cisne negro, tan seductor y tentador, dejaba entrever ese sugestivo cuerpo del deseo, atrapándonos a quienes tomamos por un instante el personaje de Sigfrido.

Jacqueline fue la bellísima bailarina de interpretar al cisne negro, y quien además cumplió con su última presentación. Al final, sus compañeros la despidieron calurosamente y lo mejor fueron los minutos de aplausos de nosotros. ¡Magnífico Cisne Negro!

La majestuosidad de este tercer ballet se lo debemos al compositor ruso Pyotr Illyich Tchaikovsky quien la estrenó en el Teatro Bolshoi en Moscú en 1877, aunque me hubiera gustado deleitarme con la obra original que duraba casi 3 horas y la tragedia era el final.

Esta ocasión el final cambió, como en muchos otros teatros y el tiempo se acortó.
¿Otro escenario? Pudiera ser difícil suplir a esta Isleta, encarnada en el Bosque de Chapultepec, como escenario para el Lago de los Cisnes.

¿La música? ¡Increíble! De hecho fue quien nos impulsó en cada nota y decibel a penetrar en el papel de cada bailarina y bailarín. La obra de Tchaikovsky es vasta y además de primerísimo nivel ya que en lo personal es uno de los padres del Metal. Esta obra, de larga duración, plasma en cada parte las emociones y sentimientos los cuales fueron interpretados por “los cisnes” en escena.

Bailar, no cualquiera y hacerlo con sentimiento y vivir la obra, mucho menos.
La obra estuvo a cargo de la Compañía Nacional de Danza el Instituto Nacional de Bellas Artes, México.

Thumbs UP!

Dedicado a mi hija Regina Elizabeth, que ya sigue los pasos de una extraordinaria bailarina.

DEEP PURPLE EN CONCIERTO. Feb. 2011



Miércoles 23 de febrero 2011
Auditorio Nacional
México, D.F.
Por Jesús García Favila

Un miércoles de concierto puede ser divertido y no tanto cuando tienes que apurarte a salir del trabajo y llegar a tiempo a ver a una de las bandas más emblemáticas del Heavy Metal: Deep Purple.
La banda creada en Hertford, Inglaterra, en 1968 se presentó con su actual alineación: Ian Gillan vocalista, Steve Morse guitarra, Roger Glover bajo, Don Airey teclados y Ian Paice en la batería.
Después de muchos años de realizar giras por todo el mundo llegaron anoche a tierras aztecas, en donde tocaron para un Auditorio Nacional lleno hasta el tope de gente de diversas edades. Desde jóvenes menores de 12 años hasta señores que seguramente los escucharon en vivo cuando vinieron al Toreo de Cuatro Caminos al inicio de los ochenta.
Poder y fuerza con Highway Star, canción con la que iniciaron el concierto, comenzó una remembranza de todas sus épocas. Canciones de su último disco, Rapture of the deep, fueron acompañadas de clásicos como Perfect Strangers, Space Truckin, Lazy y Strange kind of woman (entre estas interpretaciones de repente de entre el público salió volando al escenario un brassier, ¿qué cosas no?).
Una parte digna de mencionar fue cuando When a blind man cries se escuchó, haciendo sentir un blues mágicamente interpretado por Steve Morse y que toda la audiencia aplaudió con todas sus fuerzas.
Smoke on the water , canción clásica de Deep Purple y de la música rock, fue con la que salieron del escenario antes del clásico “otra, otra, otra...”, regresando a tocar Hush y cerrando con un virtuoso solo de bajo por parte del maestro Roger Glover antes de darle el cierre a la noche con Black night.

The Arkitecht: Blue Factor Bar



La Zona Rosa de la Ciudad de México se cimbró a una escala Richter desconocida…
Por Carlos Zaldívar


“La música expresa lo que no puede escribirse y lo que no puede permanecer en silencio”.
Victor Hugo.


Una de las más grandes bandas mexicanas que pueden competir a nivel internacional en el ámbito del metal: The Arkitecht. Pero definamos a qué nivel de internacionalización, porque hay bandas del llamado “Rock Desmadre” que únicamente viajan por la República Mexicana, España o América del Sur y ya se dicen que son de primer nivel. ¡Basura!
Ese “Rock Desmadre” corresponde a que no cantan, ¡gritan!, y el ruido es estruendoso y obviamente carecen de armonía y arreglos. Simplemente son para hacer desmadre. La diferencia principal consiste en esa “creatividad intelectual”, “cultura musical e histórica”, cuando las composiciones, arreglos y producción de las canciones tienen un “nivel profundo”.
Hablar de este tipo de bandas originales y que sean “mexicanas”, pues son de contarse con los dedos de mis manos.
“Anima Tempo”, “Wrecker”, “Tren Montealto” (aunque no sea propiamente una banda de Metal), “GlassMind”, “Valdio” (con una mención especial por ser el One-Man-Band) y por supuesto “The Arkitecht” son apenas algunas de estas bandas. Sé que me faltan por mencionar, pero si lees estas líneas y falta una banda, házmelo saber.
De las otras, pues ni mencionarlas, pero no dudo, estimados dos lectores, que sepan a cuales me refiero.
También hay otro tipo de bandas, las de tributo, pero para ellas me referiré en otra ocasión.
The Arkitecht es el producto de una mente llena de creatividad, ingenio, intelecto musical y cultural, carisma y sobre todo: “un madral de ganas” de hacer bien las cosas.
Esta mente, que siendo joven, mi pronóstico es que llegará a ser de buena cosecha, como los vinos más caros del planeta. Es una mente que se está expandiendo, y no solo en México, sino en Europa. Tiene presencia en las principales ciudades del buen metal. (www.thearkitecht.com tiene tales referencias).
Una mente, con la cual no me atrevería a competir. En www.muzikreviews.com se cataloga a esta mente como “One – Man – Band) y en los países bajos, www.lordsofmetal.nl la catalogan como “un virus que debe asestar un golpe a Europa”.
En www.metal-observer.com catalogan a esa mente como “multi – instrumentalista” y piadosamente de “prog – metal”. Y así, por el estilo, en websites, fanzines y disqueras va creciendo exponencialmente el nombre de THE ARKITECHT.
Esta mente lleva por apelativo a Genaro Ochoa, cuando en realidad su verdadero nombre es “THE ARKITECHT”.

Cuando “Hyperstructure” vio la luz del mundo, cayó en mis manos tiempo después. Gocé el éxtasis desde “Blackout” hasta “Face Thief” y entonces lo que humildemente escribí ahora es insuficiente:
http://zaldivarcarlos.blogspot.com/2010/04/arkitecht.html.
Faltaba presenciarlos en vivo, pero desafortunadamente al poco tiempo, The Arkitecht estuvo en busca de un bajista.
¿Quién podrá tomar esa enorme responsabilidad de tal instrumente en una banda de semejante envergadura? Difícil pregunta.
Hoy, la respuesta está en ipso-facto: Mr. Armando “Bjorn Verccety” Thamez. Sin más ni más.
Ya hablaré del line – up de The Arkitecht más adelante.

Lo que vivimos el fin de semana anterior, fue el evento ansiado desde hace 2 meses… Ver a The Arkitecht en vivo. Ya todo está escrito sobre esta banda, ¿Qué más puedo escribir? Verlos en vivo, ¿Será igual o mejor que en el cd?

La cita fue en la noche en el Bar Blue Factor, ubicado en Hamburgo en la Zona Rosa. Un verdadero “antro” pero de esos baratos y sin gente. Comparado con la mayoría de los antros de alrededor, pues éste si recurre a la definición antigua de “antro, pero antro”…
Llegamos justo a la hora de la Conferencia de Prensa, y precisamente recapitulo la pregunta del Por qué las bandas mexicanas (muchas de ellas) no son longevas.
El Máster Genius Ochoa se refirió a este “síntoma” en gran parte por el sistema que se maneja en país con respecto a la cultura musical. No hay apoyos y los músicos deben tomar esa profesión como una segunda opción de trabajo, además de invertir de sus propios recursos para fomentar el gusto por su banda”. The Arkitecht es independiente.

Fin de la conferencia e inicio de felicitaciones y saludos… El show estaba por comenzar. La orden del día estaba distribuida en el orden siguiente:
Wolfskin, Defecto, The Arkitecht y Sanguínea.
De las otras tres bandas me reservo el derecho a opinar.

Y ya entrada la noche, y con cervezas en mano para celebrar la liturgia metalera, se lanzaron: Genaro, César, Armando, Rodrigo y Dante, al escenario… Para este momento, y casi a reventar el local, estábamos la mayoría de pie frente a los instrumentos, listos para rendir tributo a esa magna banda de Metal Progresivo.
Comencé a tomar fotos y a preparar el video, miraba a mis alrededores y la euforia era tanta, que pude pensar que hasta podría estar en el estadio de Kolkata en la India y los 150,000 fans de The Arkitecht alrededor mío. ¡Puta Madre! ¡Qué emoción!

“Through Broken Glass” nació de esos instrumentos y al primer decibel ya estaba Dante deleitándonos con su excelente voz, una voz “bien educada”. Mi querido Dante: Deja te digo que en las vocales estás muy cabrón… Esos cambios de guturales, graves y agudos, no a cualquiera se le dan… Unas cuerdas vocales de primer orden. Y la rola, sin palabras, a todos prendió desde el inicio, y las melenas de Armando y César adornaban las letras.
Le siguió otra obra maestra, ésta bajo el nombre de “Elation” (rola que tengo como fondo en este preciso momento en que escribo estas humildes palabras para mis 2 únicos lectores), y que es la continuación en el álbum de “Through Broken Glass”.
Apenas la segunda rola de la noche y el sentimiento del hervor sanguíneo burbujeando en las venas era continuo y desenfrenado… ¡Queríamos más y más metal!
En el álbum viene, por llamarle así, una segunda parte que consiste en una rola de larga duración bajo el nombre de “Face Thief”. Son 32:16 minutos exquisitos de un metal progresivo al puro y mismo estilo de The Arkitecht con influencias de, bueno… de ya se imaginarán las bandas cuando escuchen el álbum completo.
Esta rola no la interpretarían en vivo, en primera por la duración y en los conciertos generalmente prefieren rolas rápidas.
Terminaba “Elation” cuando Dante anunciaba: “Face Thief”. What the Hell? ¿Cómo va a ser posible esto?
Y que se arrancan con esta magna rola ante la cual mis reverencias al creador Genaro, se hacían presentes.
¿Face Thief? SÍ. Exactamente esa rola se la aventaron de proa a popa, cual vil Titanic de miles de toneladas, pero de puro, total y absoluto metal.
En esta rola se constató el bajo de mi brother Armando. ¡No mames Brother! Te diste el lujo de brindarnos toda una cátedra de cómo se le debe hacer el amor a esas cuerdas y soltar esos sonidos tan lujuriosos que le provocas.
Genaro: ¿Qué carajos más puedo decirte? Eres un semidiós en crecimiento, un genio también tras los teclados y tras la guitarra. Aún tengo grabados en mis pocos bytes de mi cerebro esas escenas donde se puede constatar tu disfrute al compartirnos esa música tan brillante con tus fieles seguidores.
Aparecieron “Hyperstructure” y “Blackout”… y la algarabía para que el recital fuera infinito, crecía con las palmas de las manos…
Estuve a tan solo unos pasos de César, el guitarrista principal. Mi estimado César, los videos que has subido están poca madre, pero ya en vivo y a todo color, en verdad quedé anonada… bueno, quedé “apendejado” ante el virtuosismo que manejas con las cuerdas. Verte revolotear cual jilguero en una jaula con un felino dentro, fue inexplicable. Ya la guitarra es una extensión de tu cuerpo y alma.
¡Ah!, pero eso no es todo. Al fondo, tras la bataca, se encuentra Rodrigo.
Alguna vez vi tocar, perdón, vi “madrear” a la bataca de una manera tan sublime que cada percusión flotaba en mi alma. En esa ocasión estaba Carlos Carbajal tras el instrumento. Al final le comenté: “Estás muy cabrón”. Es rarísimo ver a alguien así, que le pegue con “ganas” (escribí ganas para no escribir “huevos” pues se oye medio feo) a las percusiones.
Hoy, existe otro baterista diferente y ya soy su fan. Rodrigo Uribe: se ve como disfrutas al máximo casa segundo de plática erótica con tus instrumentos de tambores, bombos y platillos.

Y más aún, porque cuanto terminó la segunda banda de tocar y The Arkitecht pasó al escenario, tuvimos otro punto de comparación. Y de esa banda a la banda de Genaro se plasmó indiscutiblemente una diferencia musical a – bis – mal.

The Arkitecht, una banda bien cohesionada, siempre en el mismo canal y sobre todo, con ese carisma que espero JAMÁS PIERDAN.
Consérvense como una Banda Unida y luchen por esa Longevidad.

Genaro, César, Armando, Dante y Rodrigo: Hermanos, mis humildes reverencias ante ustedes.
El website www.myspace.com/thearkitecht también está disponible, al igual que www.facebook.com/thearkitecht.

Saludos, y que DIO los bendiga.

carlos@zaldivar.org.mx