Showing posts with label los cerdos. Show all posts
Showing posts with label los cerdos. Show all posts

DEBISTE ESTAR AQUÍ

Del esparcimiento del estiércol porcino al cierre de chiquero.

Carlos Zaldívar

 

Aquel trío que inició en el otrora Bull Pool de ciudad Satélite en aquel 2010, ahora se convirtió en un septeto.

Inolvidables momentos y tocadas en aquel antro de lujo al norte de la ciudad, y luego el chiquero se mudó a Valle Dorado.

Aquel trío que iniciaba este enorme tributo a Black Sabbath principalmente, le pegaba con fuerza al METAL; así que, comenzó a ganarse a los fans de Sabbath. Ya con el tiempo extendió su repertorio de Sabbath & Friends, extendiendo los setlist a rolas de Dio, Ozzy Osbourne, Deep Purple y Rainbow, entre otros, y hasta a Iron Maiden.

 

Desde el primer día, y hasta el último, he sido de los fans que casi nunca ha faltado a sus presentaciones, en CDMX, EDOMEX y en QRO., siempre siguiendo, además de la banda, pues a los amigos, a esos brothers para compartir algunos tragos, buenas experiencias y claro, acompañados de una buena dosis de rolas de Black Sabbath.

 

Los CERDOS y amigos, es más que eso; pues, somos una familia.

 

De hecho, en este blog, ya he escrito varias veces sobre esta banda, pero ahora, con el corazón en la mano y lágrimas de felicidad y agradecimiento, escribo esta despedida para el ahora, septeto, de Los Cerdos.

 

Finalmente llegó el sábado 8 de julio, ya marcado en el calendario, como “la última cerdeada y nos vamos”, porque sería el evento, en el Film Club Café, de Naucalpan, el destinado para que Edu, Fer & amigos, se sentaran en el escenario y nos ofrecieran el último recital con enormes rolas.


El escenario en el Film Club Café


 

Previo a este momento, en la sala de proyecciones disfrutamos en pantalla grande dos de los más memorables conciertos de la banda tributo en cuestión; el primero, fue el concierto con Tim “Ripper” Owens en el KISS Lounge, ubicado sobre la carretera MEX – Toluca y el otro fue el concierto acústico en el Club 27 Live, en Arboledas.

 

Ambas grabaciones fueron plasmadas en un Blu-Ray Disc, producido por la banda y como obsequio para sus fans. ¡Muchas gracias por mi copia!

 

Y en punto de las 7:20 pm, inició el evento, con Edu al frente de la sala y anunciando la orden del día; y justo en ese momento, la piel se me erizó, porque sabía perfectamente que sería ya la última vez… con Los Cerdos.


Edu Bueno, iniciando el evento.


 

Volteé a mi alrededor y constaté: Estamos, justo, los que teníamos que estar.

 

Además de aquellos dos eventos, también se puso sobre la mesa, el evento con Paul Di’Anno, espectacular, y del cual tengo mis grandes autógrafos.

Los eventos en Querétaro, indiscutiblemente, de los mejores.

 

Al terminas las dos proyecciones, procedimos a la entrega de los Blu-Ray Discs y de las respectivas playeras que compramos. La fanaticada del chiquero se estaba armando, para el cierre del chiquero.

 

Y entonces, Edu con micrófono en mano, comenzó a contar el inicio de la historia, un poco antes de junio de 2010; y cómo él y Fer, se juntaron con el “Pipo” y comenzó esta gran aventura.

 

Buen momento en el que agradecieron al excelente baterista Jorge “Pipo” Cortés, porque fue fundamental su participación para el éxito del grupo. ¡Muchas gracias, Pipo!

 

Segundos después, suben al escenario, Fer (bajo), Carolo (guitarra) y Julio (batería) para que al unísono de “Children of the Sea”, la piel se erizara y comenzara el último evangelio según San Edu Bueno y San Fer Bueno.

 

¡Ceeeerdos!


Fer, Julio, Edu y Carolo


 

Un fabuloso detalle fue que, a todas las rolas, le metieron nuevos arreglos, y les quedaron, vaya…  ¡Magníficos!

Muchas intros de las mismas, eran irreconocibles, hasta algunos segundos después en que ya las notas y las líricas las asociábamos a las originales. Grandes interpretaciones, carajo.




 

Fueron muchas anécdotas que contaron entre rola y rola, varias y además, se quedaron pendientes, sobre el chiquero, una centena más; y si agregamos las mías, en esos conciertos, uf, serían mil más.

 

Luego llegó la majestuosa “Mob Rules”, con una intro muy diferente e irreconocible. La voz de Carolo, quedó perfecta en esta interpretación.

 

Era el “Tour de Olor a Muerte”, como lo bautizaron Los Cerdos, a aquellas primeras presentaciones en ciudades cercanas a la zona metropolitana: Querétaro, San Luis Potosí, Celaya, Irapuato, y otras.

 

Se dejaron venir con una mega rolota, en donde la densidad y pesadez se dejaron sentir en todo el recinto del Film Club, y sonaba… “Black Sabbath”.

 

Y a falta de una escandalosa sirena, fuimos los fans quienes recibíamos a “War Pigs”.

Por cierto, el baterista es, por supuesto, en grande Julio Morán, que también ha tocado con Sangre Asteka, Moenia y Pepe Aguilar (Vaya curriculum).

 

¿Se imaginan a Paul Di’Anno haciendo su itacate con un par de rebanadas de pizza y guardándolas en su bolsa? Sí, claro. Porque así es él, y esa fue una de las tantas anécdotas que se contaron en el escenario.

 

Y llegó una de la Dama de Hierro: “Wrathchild” con unos arreglos fantásticos, para que luego se subiera un “cerdo” más a acompañar a la banda: Alejandro, el “Gomas” para interpretar una estupenda rola de Judas Priest: “Breaking the Law”, y vaya que nos prendimos con esta canción en el recinto. Alex, fue quien tuvo la gran fortuna de tocar con Los Cerdos para RIPPER, en aquel abril de 2016.

 

Luego, en el momento sublime de este recital, Edu platicó sobre su gran hermano, Fer, y su condición física. Y carajo, que estupenda actitud de Fer, porque sigue haciendo (dentro de lo que cabe) lo que le gusta y le satisface, y una prueba de esto, es que ahí estuvo, frente a nosotros. Y tras unas palabras de Edu, se dejaron venir con “Mama I’m Coming Home” y la piel, erizada y el corazón enternecido. El alma de Ozzy rondaba aquel ambiente.

 

Y ya que el señor Osbourne andaba rondando, Los Cerdos lo sabían, así que prestos, y se aventaron “Crazy Train”. Asombrosa versión.

 

Era ya tarde, de hecho ya eran los primeros minutos del domingo 9 de julio y el final estaba próximo, pero no era motivo para echarle más carbón a la fogata y aunque la extinción del chiquero aumentaba, el ímpetu estaba al máximo.

 

Y sonaron, “Holy Diver” de Ronnie James Dio y se juntó con “Smoke on the Water” de Deep Purple. Gran ambiente que se respiraba ya ante la nostalgia de la despedida.

Y fue cuando el baterista “pesado” y cantante de Los Cerdos subió al escenario, y la ovación no espero más: “Erick, Erick…” Y se reventaron con el par de rolas, en voz de Erick Villagómez, “Paranoid” y “Heaven and Hell”, en cuyos coros están grabados nuestras voces. De las mejores rolas de la banda más grande del planeta, porque los fans, nos metemos al 100% para “corear” con el corazón y el alma. Impresionantes voces en el Film Club, que retumbaron hasta el mismo paraíso y de ahí hasta el infierno, de ida y venida, miles de veces.




 

Y bueno, faltaba la cereza, una más para que el chiquero, quedara limpio.


Video grabado por Gisela Rodríguez
 

Cerramos con broche de oro, y digo “cerramos” porque me incluyo, ya que también cerré un ciclo y por eso el título de esta reseña: “Quisiera que estuvieras aquí, y no estuviste”. 

Y Edu, quien la dedicó a Gary Castañeda, su amigo y quien recientemente dejó de existir.

“Wish You Were Here” es una ostentosa composición de Pink Floyd, y que, con nostalgia y ternura, se la dedicaron al genio de Syd Barret, el amigo entrañable de por vida.

 

Sublime momento, en el que Leonel Barrera continúa en los teclados, finalizando Wish You Were here, y seguirse con “High Hopes”, mientras que Fer, se retira del escenario, bajando lentamente y en lo personal, con las lágrimas en las mejillas. Enorme momento, mi Fer… enorme, carajo.

 

Leo sigue tocando, y luego baja Julio. Muchas gracias.

 

Sigue sonando “High Hopes” y ahora baja Carolo, muchas gracias.

 

Y entonces, con voz cortada, Edu agradece y se despide. Al bajar, es un momento en dónde pasas en tan sólo 2 segundos, un sinnúmero de recuerdos de estos trece años, con este bro pelón, y al que estimo un madral. Edu baja, y se va. Me quedé mudo.

 

¡Enorme foto!



Y Leo sigue con la rola de Pink Floyd.

 

Minutos más, y termina. Y entonces ya no hay chiquero.

Quedan los recuerdos y enormes momentos que vivimos con esta banda.

Quedan miles de momentos pendientes y que ya llegarán.

Tenemos únicamente esta vida para disfrutarla, así que ahora, pues a hacer lo que más nos gusta, a compartir los momentos, a dejar que fluyan y a darle más al Rock & Metal, que nos satisface cada segundo que vivimos.

Los Cerdos, ¡por siempre!

 

Un abrazo a ti también, estimado lector.

 

¡Gracias!

 

contacto@liveheadbangers.com



Fans de LOS CERDOS


 

 

LOS CERDOS.... y DGR.

UnPIGged.
 
LOS CERDOS














Extraordinaria noche en el antro de Insurgentes, La Comandancia, donde después de una breve Intro musical al estilo del Bar Sanborns, subió al escenario la banda de Dead Girls Requiem.
Buena banda que he escuchado apenas y en versión acústica me gustaron. Eso sí, quedé muy sorprendido por la voz y la personalidad de su vocalista, Alondra con quien tuve la fortuna y el gusto te tomarme una foto.
Pero bueno, necesito escuchar en vivo nuevamente a esta banda y ya con calma plasmaré en este blog una mejor y más amplia crítica. De entrada me gustaron mucho.
Además se aventaron un buen Cover de The Eagles, el ya clásico Hotel California, y nuevamente quedé pasmado por Alondra…

 
Alondra


















Finalmente, Los Cerdos pasaron al escenario.
Una vez más, un Acústico más. ¡Inolvidable aquella primera ocasión en el 27 del primer Acústico!
Y hoy, años después, otro más, pero totalmente “Reloaded” y con nuevas rolas y versiones. ¡Caray! Esto si es innovar y siempre tener creatividad, imaginación y la habilidad para llevarlas a cabo en el escenario. Así son estos puercos, marranos y cerdos brothers.

Y luego, ya con los motores calientes, pues empezar a quemar los mejores cartuchos, y que se lanzan con Neon Knights, Paranoid y Mob Rules de Sabbath.
Continuaron con algo del enorme DIO, The Last in Line y luego con algo del Príncipe de las Tinieblas, Ozzy: Shot in the Dark.
Regresaron con Die Young y luego la baladita rica de Mama I’m Coming Home. Y entonces comenzaron con Bible / Sleeping como Intro para la maravillosa obra de la Joan Baez, Diamonds and Rust. ¡Fascinante esta rola! Y en acústico mucho mejor.
Siguieron con lo más reciente de Sabbath, del “13”, God is Dead, luego con Heaven and Hell y Holy Diver.
Y bueno, pues la innovación llegó. Para estos momentos era ya muy temprano, las primeras horas del sábado y ya poca gente rondaba el escenario, sólo los puros fans y verdaderos melómanos nos quedamos…
Así que quienes se fueron antes, se perdieron de unos extraordinarios covers en acústico, porque después de Stars, se aventaron la de TEARS OF THE DRAGON, de Bruce Dickinson; WISH YOU WERE HERE de una de las más grandes bandas del Planeta; PINK FLOYD… y cerraron con broche de oro: la rola más grande de todos los tiempos: STAIRWAY TO HEAVEN, de Led Zep.

Y ahí estuvimos, una vez más, sin pretexto alguno.
Ah, y la cuenta regresiva para recibid el “Cerdisco” creo que ya está a punto de llegar a cero.
¡Quiero mi Cerdisco YA!



LOS CERDOS. Acústico Tres.

Thw World is full of Kings and Queens.















Después de varios contratiempos para poder asistir, y gracias a mis brothers de Los Cerdos, finalmente pude estar ahí, muy a tiempo en el pequeño pero muy confortable bar "Club 27" en Arboledas.
Algunos minutos antes de la medianoche de ayer siete de septiembre, subieron al escenario los tres grandes integrantes de esta Banda Tributo de Black Sabbath and Friends, Edu, Fer y Pipo.

Con una poca afluencia de fans, y es que como muchos mexicanos, decir SI es fácil, y decir SI y no asistir es de lo más normal, porque abundan los pretextos para convertir ese SI en un "No pude = SI". En fin.
Así que el bar se convirtió en una capilla exclusiva del Metal para brindar tributo a los grandes padres de este género, como Black Sabbath, Rainbow, Deep Purple, Ozzy y RONNIE JAMES DIO.

¿Qué más se puede pedir?

Tantas anécdotas detrás de esta bandota, la mejor de  México con uno de los mejores tributos. Y anoche presentaron su tercer concierto acústico, ya muy esperado por muchos para disfrutar de nuevas producciones. Y es que para cuando salió "13" en recientes meses, lo mismo me pregunté: - "¿Acaso ya hay más material para tributo de Los Cerdos?"

Tras una interrogante, anoche obtuve la respuesta. Los verdaderos fans que acompañamos a Los Cerdos en esta aventura musical, fuimos testigos de una Premiere a Nivel Mundial en versión acústica (y en "manos porcinas") de la rola "GOD IS DEAD?"

Como ya en alguna reseña que repetí en algunos diarios internacionales, con respecto al lanzamiento de "13", pues mi respuesta a esta rola, es "NO", porque no puede estar algo muerto, cuando nunca ha existido. Pero bueno, éste no es el punto; sino que fue la primera del album "13" en estar sonando en la radio internacional y "bajarse" a cuanto reproductor se encuentre en el planeta. Una enorme producción a cargo de Rick Rubin para lanzar "13", album de una de las bandas más grandes del planeta: Black Sabbath.

Y esta rola, señores y señoras, se presentó en versión acústica el día de ayer por LOS CERDOS, claro... también escuchamos "Die Young", "Paranoid", "Neon Knights", "Shot in the Dark", "Heaven and Hell", "Stars" y "Stairway to Heaven" entre otras.
Stairway se presentó como la rola más grande de la banda más grande. No hay duda sobre esta afirmación.

Increíble que ahora hay "fans" que se perdieron de esta extraordinaria rola. Fue una presentación majestuosa y elitista, dónde toda la hermandad porcina convivimos al puro estilo musical de esta marrana banda, y obviamente, dejamos en el Club 27 un chiquero que se quedará grabado en nuestras memorias eternamente.

Vivimos anoche un "preview" de lo que presenciaremos el próximo 26 de octubre en el Foro Sol... God Is Dead?

¡Grandes! Los Cerdos.

Mi admiración a Chela, quien a pesar de no estar al 100% físicamente, estuvo al 101% emocional y musicalmente en el Club 27. (Me recordó cuando alguna vez fui al mismo bar a ver a la misma banda... con el pie enyesado)

Muchas gracias a Los Cerdos, por los favores otorgados.

Y nos vemos en el ROA7.

Oink ! Oink !

Aquí la Premiere Mundial:



PAUL DI’ANNO

El Autógrafo en la "Vintage T-Shirt"















The Eternal Beast
Por Carlos Zaldívar

I remember it was plain as day
although it happened in the dark of the night.


Apenas casaba la lluvia, todos estábamos ya dentro del recinto y en cuanto se apagaron las luces la euforia se dejó venir: Paul subía rápidamente al escenario. Lo acompañaba la banda regiomontana “Ira”. Apenas iniciaban los primeros acordes de la primera rola cuando algunas pequeñas fallas hicieron que Paul dejara de cantar. Todo se detuvo. ¡Quedamos atónitos! Entonces Paul dijo: “Fuck, Let´s start over; this must be a wonderful show”.
Y ¡Madres! ¡Vuelven a empezar! Y ya no se detuvo; caminó de un lado al otro del escenario durante todo el show y nos satisfizo con el mejor repertorio de los álbumes “Iron Maiden” y “Killers”.
¡Espectacular! Salimos con mucho más ánimo y más ganas de “Paul”, la voz original de la “Dama de Hierro”, Iron Maiden.

Esto que relato sucedió en el año 2003 en su primera visita a México, en el Circo Volador.



Desde aquella vez Paul ha venido en otras ocasiones y ha visitado más lugares en toda la República Mexicana. Ya pasaron 10 años de aquella anécdota y en esta ocasión vino a despedirse de sus fans… los verdaderos fans de Maiden. Ahora tocó el turno a la gira “The Farewell Tour” en todo el mundo.

Paul Andrews es todo un personaje, tan polémico en su vida personal como en la pública, no mide consecuencias y en muchas ocasiones se contradice en sus afirmaciones, por lo mismo que pareciera ser que la vida no es tan seria para él.

Estar 3 años con Iron Maiden y editar dos álbumes oficiales le ha valido el mejor de los prestigios y ha sido la llave a su éxito personal.

Apenas hace menos de 2 meses platicaba con mi metal brother, Armando López y me comentó que Los Cerdos estaban en vísperas de anunciar una gran sorpresa. ¿Ahora con qué desmadre saldrían?
A los pocos días anunciaba el flyer:
“Paul Di’Anno: Club 27 Live, y como banda abridora, Los Cerdos. Junio 16”.
Y que la cuenta regresiva inicia el conteo. ¡Maravillosa noticia! Amén de pensar en toda la logística, responsabilidad y aventura en que ahora incursionaba la firma de “Pig Productions”. Todo un reto y estaba seguro que bien lo valdría. Así que a colaborar con un pequeño grano de arena y me puse a vender boletos.
No era cualquier concierto ni tocada de Los Cerdos, tampoco vendría uno más del montón… ¡No señores y señoras! Simplemente vendría a suelo mexiquense, una leyenda viviente del metal. Aquella con la que todos, o casi todos crecimos. Una leyenda que marcó la pauta para el trayecto de una de las bandas más grandes que haya visto este planeta: Iron Maiden.
Paul estaría nuevamente en México y merece todo nuestro respeto.
 
Memorabilia

Con el conteo regresivo, la repartición de flyers y la venta de boletos, cada día se acrecentaba la emoción y la prisa para que Cronos adelantara el domingo 16 de junio. Era ya urgente una buena dosis al estilo ochentero de puro, total y absoluto Metal “unplugged” y sin tanta parafernalia.
Rápidamente los boletos empezaron a circular por toda la ciudad y el seguimiento al evento hablaba que sería una enorme despedida a un maestro de las vocales, a un personaje a quienes muchos ya daban por “muerto”.


Así que, de pronto, nos vimos ya amaneciendo el domingo y con los comentarios de que “ya estamos en camino” hacia el Club 27 Live. Paul venía de San Luis Potosí, en carretera así que empezaron los comentarios de que llegaría cansado, retrasado en tiempo y que probablemente no daría autógrafos al final del concierto, como se nos había prometido. Pero así son muchos artistas y lamentablemente “nosotros” hemos hecho las reglas, al no respetarlas y siempre querer pasarnos de listos.
Pero ya el día estaba ahí y todos vestíamos ya nuestra “Headbanger T-Shirt”. Todo listo para ir a recibir y despedir a Mr. Di’Anno.

En punto de las siete de la noche la llegada de Black T-Shirts se descolgaba hacia el Club 27 Live en Atizapán y pocos minutos antes de las nueve de la noche la bandota tributo a Black Sabbath and Friends, Los Cerdos, estaba iniciando el sagrado evento de despedida.
Fue una magnífica presentación con un setlist corto y con mucha potencia. De hechos ellos nos dejaron ya muy prendidos para que minutos más tarde se escuchara un himno de bienvenida para el maestro de las vocales, Paul Di’Anno… Del camerino al escenario, caminó lentamente, apoyado en un bastón negro. Lentamente…
¡Madres! ¿Qué le había pasado en los recientes diez años? ¡Pero si lo dejé muy bien en aquel entonces! Seguramente los excesos y el mal cuidado.
Entonces muchos estuvimos a la expectativa para cuando tomara el micrófono.
En ese enorme trayecto, por su lentitud al caminar, lo pudimos admirar, tomar fotos y sentimos todos, esa gran imponencia de su persona. Verlo caminar y recordar toda su trayectoria musical nos erizó la piel. ¡Bienvenido Paul!
Llego al pie del escenario y subió poco a poco los escalones, caminó hacia el micrófono y todos estuvimos casi en total silencio y atónitos. “Una leyenda viviente” (porque sigue vivo) estaba a unos segundos de tomar el micrófono y darnos “instrucciones”.
¡Puta Madre! ¿Quién chingados dijo que Paul ya estaba muerto o que ya no tenía voz?

La lenta llegada

En cuanto tomó el micrófono, volteó y aventó su bastón, y al grito de “Sanctuary” enloquecimos absolutamente todos, la euforia y en éxtasis comenzaron a elevarse decibel a decibel.
No sé de dónde sacó tanta energía a los pocos segundos de haber tomado el micrófono, pero seguramente tuvo que haber venido desde lo más profundo del infierno, de ese lugar dónde el purgatorio está lleno de gente esperando, pero Paul tiene influencias.




¡Increíble! Después vinieron las rolas de “Purgatory”, “Wrathchild” y “Prowler” y Paul con una voz mejor que la de hace 30 años o más… Pura energía, además que la banda es la misma que lo ha acompañado en sus escalas mexicanas, los regiomontanos de “Ira”.
Brincamos, cantamos, gritamos y salimos de nuestras casillas ene mil veces, al puro ritmo original de los “Early Years” de Iron Maiden.
Rola tras rola Paul se vio “entero” tras el micrófono, entre algunos cigarrillos y algún vaso lleno con Jack Daniel’s, y como diría mi buen y estimado amigo y colega Armando Gaona, fue todo un show “Vintage” de Iron Maiden.
Llegó una rola propia “Marhall Lokjaw” y luego la esperadísima “Murders In The Rue Morgue”.
Hell Yeah!
Por momentos recordé a aquel joven de 23 años cantando en el escenario “Murders in the Rue Morgue”, con una vestimenta negra entallada, de piel y cuero; estoperoles, greña abundante y negra, voz potente y brincando entre los pocos amplificadores. Pero no, ahí estaba una persona de edad no muy avanzada, y aunque con un cuerpo un poco cansado, sin cabello y con varios tatuajes en brazos y cabeza; aún conserva una voz potentísima que hizo vibrar todo el Club 27. Estuvo tan prendido el “Gig” que un verdadero fan no podía estar sentado o inmóvil, así que durante casi todo el concierto estuve al centro, entre slam y slam de uno que otro Headbanger.
Gratísimo encuentro con los “chinos” de mi mujer quien me alcanzó al pie del escenario para rockear con “Killers”, “Phantom of the Opera”, “Transylvania” y “Running Free”. Ésto, no tuvo precio… ni madre.
De igual manera, mi “Sister” Chela Bu, entre tanta brincadera me jaló para que mi primo Hugo nos tomara una foto, muy fregona, mientras Paul cantaba a nuestras espaldas.



De igual manera brinqué junto con mi metal brother Lalo Gayosso, en varias ocasiones, y créanme mis queridas dos lectoras, son momentos que muy pocos seres en la tierra podemos presumir; y más si se trata de hacerlo con una leyenda del Metal ochentero.
Con “Remember Tomorrow” inmediatamente localicé a mi brother del alma, Mauricio Coronel, y con los cuernos y brazos alzados pude brindar con él… por la “Bestia”.
También bajo el escenario pude brindar, brincar y gritar al lado de mi brother Eduardo Cárdenas. Como guardaespaldas tuve mucho tiempo a mi brother Edu filmando y tomando fotos y obvio, extasiado de lo que estaba presenciando: un evento histórico.
Ahí mismo me topé con mi otro brother, Armando López también para cantar. De igual manera con mi bro Eddie y mi sis Jean “Chica Concierto”; y hasta posé para mi bro, el “camarógrafo oficial”, mi buen Alex López.
Fue un placer haber convivido con mi brother del alma, sangre y corazón, Hugo Zaldívar y con mi bro Jonathan Jarquin… me cae, que ¡“Fregonas” Metal Sessions armamos!
Hicieron mucha falta Hugo Adriano; y por supuesto Pam y Ernie, y como dice mi mujer: “Porque Paul es ancestro de ellos 2”. Un abrazo a ambos.
Para el encore, se guardó “Running Free” y un tributo a los Ramones (o más bien al Ramone, ya que de los “varios” que tenía, sólo queda 1…) y se aventó “Blitzkrieg Bop”.
Oídos tapados, sudor al máximo y un cansancio extremo no fueron suficientes para seguir la fiesta y esperar la sesión de fotos y autógrafos. Pero al filo de la una de la mañana, era yo más feliz: traía mi playera autografiada, mis boletos y mi álbum de KILLERS. ¡Hell Yeah!

No hay palabra para agradecer tanta emoción a Pig Productions, a todos mis brothers y sisters que asistieron y a toda la banda que se descolgó al Club 27.

Estuvimos quienes debíamos estar. No hay más.

A Los Cerdos: Edu, Pipo y Fernie y al buen Armando L. por toda esta aventura.
A Paul Andrews, por ser parte del Playlist de mi vida.


LOS CERDOS. Acústico II.

Los Cerdos. Film Club. Satélite, Edo. Mex.
















Un pig – Un plugged – Un… credible!
Por Carlos Zaldívar

BLACK SABBATH
“…Truly Divine…”

Después de una gratísima celebración de la semana Satán, rematamos con broche de oro en el último día de la semana. Y es que no fue para menos, iniciando con Anima Tempo en el Club 27 Live, los autógrafos de SAXON y al día siguiente su magno concierto; luego a Querétaro y convivir con viejas amistades y conocer otras nuevas, y apenas regresando con todo y maleta y chanclas que me lanzo al Film Club en Satélite en punto de las ocho de la noche.

En ese mismo local donde anteriormente ya se habían presentado con un show de puro, total y absoluto tributo a Sabbath and Friends, pero ahora se presentaron con un show acústico, mejor que el primero que dieron en el Club 27.
Llegaron RELOADED… y es que para dar inicio a este acústico se presentó el documental de “On The Road” de producción de 2012 y bajo la conducción de Jesse Hughes donde se comentan muchas anécdotas tras bambalinas en los tours de Sabbath y en las producciones de algunos de sus álbumes.

Posteriormente Los Cerdos presentaron un “Behind The Scenes…” con algunas filmaciones durante la grabación del ya muy esperado “Cerdisco” con algunos cortes acústicos del mismo.

Y poco tiempo después, pasamos al escenario minimalista y muy afable para dar inicio a este recital de tan buena calidad.
Ya venía con las pilas bien puestas, con mucho ánimo y dispuesto a disfrutar de lo mejor de la música de Sabbath, porque Sabbath es la banda más grande del mundo del Metal.
Todos listos en nuestro lugar cuando Edu, después de algunas breves palabras, dio inicio para que Los cerdos avasallaran la sala con “Neon Knights”.
¡Sólo 3! Pues claro, Los Cerdos son 3, pero… es que la vez anterior hubo invitados para el acústico, y ¡por supuesto! Ahora y aquí se le dio más sabor.
Pero eso no fue todo, al seguir con “The Last In Line”, noté que el sonido era perfecto, y que la voz de Jorge estaba ya mucho mejor educada, con mejores agudos y una entonación adecuada para los instrumentos.
“Paranoid” llegó en tercer lugar, de corta duración y una extraordinaria letra. Generalmente con esta cierran, pero... ¿Entonces con cuál cerrarían?
Vinieron “Mob Rules” y “Shot in the Dark”. ¡A qué buena versión de Shot in the Dark! Ese álbum fue un discazo de Ozzy, “The Ultimate Sin”. ¡Se volaron la barda estos marranos!
Ya para estos momentos, todos estábamos ya muy alterados, aunque muy prudentes para no realizar un slam y destruir el mobiliario del recinto de Las Torres de Satélite.
Continuó el setlist con “Die Young!, “Heaven and Hell”, “Stargazer”, “Egypt of the Sea” y luego otra rolota más medio melosa de Ozzy: “Mama, I´m Coming Home”.
Eso sí, los cuernos de Dio siempre estuvieron presentes, además de las “Manos de cerdo” y mucho frenesí.
Y esto aún no terminaba, llegaron “Sleeping Village” extraída del primer álbum de Sabbath, 1970; “Diamonds and Rust” de Joan Baez, interpretada a un estilo similar al acústico que se avienta Judas Priest con el Papa Halford; “Holy Diver”, “Smoke on the Water” y ya casi para cerrar se aventaron “Stars”.
Ya quería pararme y alabar a estos tres tristes tig… digo, “Marranos” fieles discípulos de Black Sabbath.
¡Brutal! Fue cuando Edu anunció la última rola:
- “La rola más grande del planeta” de la “Banda más grande del planeta”… y ¡Madres! Que se avientan “STAIRWAY TO HEAVEN” (Breve Inclinación).
He visto varias bandas haciendo… o más bien, tratando de realizar un cover a al mejor rola del planeta, la más escuchada, la más ovacionada, la más covereada…. La mejor.
Pero muchas apenas y le intentan y dejan mucho que desear. Otras le tergiversan en los arreglos y otras en las voces. Y, por supuesto, otras con algún guitarrista medio principiante, porque imitar a Page es ya un reto profesional.
Y no cualquiera tiene el valor, ya que generalmente es un “sacrilegio” hacer un cover a esa rola, pero Edu lo tuvo (además de otras cosas) de realizar este cover y en ¡acústico!
Jorge y Fer hicieron lo propio, fueron transportados, creo que a otro planeta, donde muy concentrados nos brindaron esta apoteosis del Rock. Y después de ese viajezote, regresaron muy impresionados al ver la respuesta de sus fieles, llenos de cisticerco y batiéndose en el chiquero, con la adrenalina al máximo y con  más sed de Sabbath… y de Zeppelin.

Y algo de mucha importancia es lo que comentaron en el escenario: Toda esa labor es por hobbie, porque son fans de Sabbath, porque les apasiona la música y es su forma de vida y sobre todo, lo hacen por PLACER. Algún día compondrán algo original y propio, juntos o separados, pero mientras ese día llega, nos hacen felices a muchos fans de Sabbath. Y que ¡Dio los bendiga!

Esta tocada ha pasado a formar parte ya, de la historia del Rock en México, y quien tuvo la oportunidad de ir y no fue, ¡Qué pena y tristeza! Ahora sólo con leer estas líneas y de lo que le gente cuenta, amén de ver los videos en YouTube como una probadita de lo que no pudieron apreciar.

El gran respeto que le tengo a esta Puerca Banda, ha crecido. Mi más sinceras felicitaciones a Edu, Fer y Jorge; amén de todos los involucrados tras ellos, los “Roadies”: Armando, Carolo y otros tantos que no tengo sus nombres, pero a todos.
¡Que buenos arreglos se aventaron! Gracias.

Y gracias a la banda que se descolgó y ya formó parte de este evento histórico.

Nos vemos en el siguiente chiquero.


Aquí el una probadita:


LOS CERDOS en el Blue Factor


Banda Tributo a Black Sabbath & Dio.
Por Carlos Zaldívar

El hombre:
Un milímetro por encima del mono,
Cuando no, un centímetro por debajo del cerdo.


Sobre las bandas tributos, no había vuelto a hablar desde que Iron Maidens se presentó en aquel Hard Rock Live de esta Ciudad de México. Fue en septiembre de 2006. De hecho aquel artículo lo inicié con la frase: “Realmente no soy muy fan de los tributos…”.
Fui a ese concierto porque Aja Kim y Linda McDonald, a quienes contacté, me mandaron unos flyers junto con mi boleto de entrada.
¡Wow! Fue una tremenda tocada la que ofrecieron. Y desde entonces he sido testigo de muchos grupos tributos de las grandes bandas de Rock, de buena música.
He recorrido algunos bares / antros con bandas tributo y hay, tanto malísimas bandas como bandas de muy buen nivel, de primerísimo nivel: Los Cerdos es una de éstas.

En Las Vegas, según lo platica mi hermano celenita, Juan Manuel “Choks” Marruenda, quien vive y trabaja allá, en la última década, quienes llenan los bares, antros y salas de teatro, son las Bandas Tributo y que precisamente se quieren internacionalizar. Bandas tributo a Maiden, Journey, Def Leppard, Zeppelin, Scorpions, Metallica, etc.
Pues esta oleada de Bandas Tributo también existe aquí en la Ciudad de México. Obvio, que también allá como aquí que existen bandas tributo que apenas y se les acerca a la original y que más bien son para formar parte del “rock desmadre” del que ya he hablado en otras ocasiones.

Los Cerdos tienen ya más de doce meses en el “chiquero”. Este trío de “Buenos Corteses” salió del corral para deleitarnos con covers de la mejor banda de metal del planeta: Black Sabbath; y del mejor vocalista que haya existido en el género; Ronnie James Dio (breve inclinación).

De vista conocía al guitarrista, Edu Bueno, de algunos lares cercanos a nuestra colonia y en otras tocadas, y finalmente llegaron a mis oídos comentarios sobre “Los Cerdos”, y muy buenos, así que me puse como siguiente parada: Los Cerdos.
Por circunstancias de agenda u horarios preestablecidos, no pude asistir a las siguientes tocadas, pero no fue hasta el mes de Agosto de 2010, cuando pude juntar entre otros eventos, el conciertazo que se aventaron en el Red Pool junto con otras 2 bandas, también de tributo.

Así que, ¡prestos! Nos fuimos al bar en esa ocasión. Se presentaban Los Cerdos, Mönster Crüe, y Dynasty; bandas tributo a Sabbath, Mötley Crüe y Kiss respectivamente.
Al bar asistimos demasiadas personas que el lugar quedó abarrotado de fans de las bandas, de amigos que había invitado y de un sinnúmero de músicos.
Fue una noche extraordinaria, y al momento en que Los Cerdos abrieron el escenarios, todos nos juntamos hacia el frente, a punto de abrir el “slam”, que por obvias razones y espacio es casi imposible… y mucho menos armar un “wall of death”.
Los Cerdos, de inmediato llamaron mi atención, las rolas, la música, el vocalista… fue todo un viaje al recuerdo de los conciertos de Sabbath en el 92, con Ronnie en las Vocales.
Ahí, los escuché y los disfruté subjetivamente, pues de los primeros a los últimos decibeles, tuvieron mi atención, a la par que convivía con mis “metal headbangers brothers” que me acompañaban.
“¡Que Bandota!” – fue mi primera expresión al salir. Debo de verlos nuevamente para escribir sobre ellos.
Sabía perfectamente que si lo hacía en ese momento, la subjetividad me ganaría y entonces mis palabras se verían mermadas por los sentimientos.

Deseaba ya escucharlos nuevamente, pero pasaron sus presentaciones en el RockStore de Tlalnepantla; Kiss Lounge de Toluca y el Black Dog en Querétaro y tuvo que llegar el sábado 2 de abril para lanzarme, junto con mi hijo Rick, al Blue Factor ubicado a la entrada del Ajusco en el D.F.
La cita estaba marcada a las diez de la noche, pero fue hasta las once cuando ya me comenzaba a desesperar, sabía que abriría una banda tributo a Iron Maiden, y como regularmente pasa, son bandas desmadre que tocan precisamente eso: Rock Desmadre. Así que tras unas chelas, solo miraba el reloj, que muy lentamente avanzaba.
Afortunadamente entablé pláticas con el bajista de Los Cerdos, Fer; y con Jorge “Pipo” el baterista. El tiempo seguía transcurriendo.
Fue poco el quórum en el antro, y ya quería que iniciara la banda abridora, que tocaran 5 minutos, que se fueran y que llegaran Los Cerdos.

A las 11:35 en punto subieron al escenario los Maiden Slaves, y la sorpresa fue enorme. En este mismo blog, escribiré al respecto, porque “merecen” un apartado propio.

Finalmente, después de la primera hora del domingo tres de abril, subieron esos 3 cerdos músicos al escenario, tomando su instrumento musical y evocando a Dio con una introducción larga para Neon Knights.

¡Puta Madre! De ahí en adelante, todo el camino hasta llegar a “Crazy Train” del maestro Ozzy, pasamos por “Die Young”, que para mí fue de las mejores interpretaciones esa noche, junto con Holy Diver, del ahora inmortal Ronnie James Dio; también aparecieron “Paranoid”, “Heaven and Hell” y “Children of the Grave” entre otras.

Pero dejen contarles, mis queridos dos lectores, que ver a Edu tras las 8 cuerdas en una lira negra y bien amada; ver a Fer en el bajo tocándolo y disfrutándolo como se ese instrumento fuera una ninfómana insatisfecha y detrás de ellos, en las percusiones, el maestro de las batacas, Jorge “Pipo” Cortés, quien como siempre lo hemos platicado, este instrumento se debe tocar con el corazón y el alma, de lo contrario no habría música de calidad.

Estaba frente al escenario, disfrutando cada nota, decibel, letra, movimientos, pisadas y batacazos de este trío genial.
Son y serán rolas, las de Iommi, Butler, Ward, Dio y Osbourne entre otros, las mejores de todos los tiempos. Black Sabbath es la fuente del metal puro, único e irrepetible.
Y éstas mismas, interpretadas por Los Cerdos, las han hecho ya parte de un legado permanente, que perdurará por los siglos de los siglos.

Hablar de Bandas Tributo, me enfocaré a dos puntos de vista únicamente, las que se dedican a realizar los covers e imitarlos a casi un 100%. De estas hay muchas y pocas son realmente buenas, para muestra hay muchos botones.
El tributo a Led Zeppelin por Great White es indiscutible uno de los mejores tributos a la banda. Disco completo este tributo hizo una copia casi fiel del Zeppelin original.
El otro tipo de Bandas Tributo son quienes realizan los covers de la banda, PONIENDO su toque original, aportando sus ideales y formatos muy personalizados a la banda original. Y este es el caso de “Los Cerdos”, quienes (y repito: es un punto de vista muy personal) han hecho de las rolas de Sabbath, Dio y Ozzy unas rolas muy, pero muy parecidas; con el TOQUE en las vocales muy peculiar, ya que la voz de “Pipo” está entre las agudezas de Ozzy y las maravillas graves de “Dio”. Las vocales de “Los Cerdos” ya se puede decir que son únicas, son parte de la esencia de Los Cerdos y son su ID para poder distinguirlas inmediatamente.
Las 8 cuerdas de Edu, retomando la esencia de Iommi, son de excelente interpretación; además no es fácil tomar y aceptar el compromiso de ejecutar “es estilo” del líder guitarrista zurdo de Sabbath: Tony Iommi. Mi querido Edu, tienes un compromiso que seguir y mantenerlo siempre en alto, porque hacer eso que tú haces, no cualquiera, y mucho menos interpretarlo con tanta pasión, gusto y felicidad arriba del escenario.
Interpretar a Iommi, es todo un reto. Ser testigo de que ese reto es satisfactorio no ha tenido madre, y mi hijo y yo hemos sido testigos.
Por otra parte, tomar el papel de “Geezer” Butler en el bajo, a mi opinión particular, Fer lo ha casi perfeccionado. Le ha puesto mucha más potencia, energía y muchísimo toque especial con el pulgar derecho en las 4 cuerdas, que además de tocarlas con placer, las insulta y las golpea… y éstas responden favorablemente.
Para muestra, pues todo el repertorio anterior. Con “Heaven and Hell” han sellado este tributo a la mejor banda del metal, y a ver, que alguien me contradiga. Pero Black Sabbath es simplemente Black Sabbath.
Dio ha pasado a la inmortalidad con un legado impactante. Dio es ya parte del legado musical, tanto así que será adorado por la futura Iglesia del Heavy Metal en el Reino Unido, y muchos fieles seguidores y apóstoles de esta “religión”, “espiritualidad” y “forma de vida” lo seguiremos constatando.
Porque “Los Cerdos” así lo quieren, seguir constatando la inmortalidad del legado de Sabbath, Dio y Ozzy, de toda es música que nos brinda tocada tras tocada.
“Nativity in Black” en sus dos volúmenes, son un comprobante del segundo tipo de bandas tributo, donde cada grupo ha puesto su “esencia” a cada rola de Sabbath.
¿Acaso, “Los Cerdos” aparecerán en un Nativity in Black 3?
Y si no, pues esperemos que estos marranos metaleros saquen alguna compilación de audio de este tributo.
De hecho, ya me regalaron un cd con los videos de algunas de sus presentaciones. E insisto: si no han visto a Los Cerdos en vivo… pues, ¡¿QUÉ CARAJOS ESPERAN PARA IR?!

Mis queridos hermanos, Edu, Fer y Pipo: me cae de madres que merecen toda la atención de tanto fanático exista de Sabbath en el planeta. Y para esto tienen que seguir haciendo lo que les gusta: puro, total y absoluto metal de Sabbath & Dio.
Sigan esparciendo el cisticerco y llevando el chiquero hasta los bares / antros más lejanos que puedan, lleven el evangelio de Iommi & Dio hasta aquellos lugares recónditos donde exista gente que necesite ser salvada de tanta “mierda” musical. Sean y vivan como ahora Dio manda. Siempre toquen lo que les plazca y nunca toquen para otros, pero eso sí: SIEMPRE compartan lo que toquen, porque así, siento yo, lo han hecho.

Les mando un fortísimo abrazo y mis mejores deseos musicales para ustedes. Sigan batiéndose en cada corral que visiten y no olviden saludarme en alguno de esos.

Otro abrazo a Rick, mi hijo y padawan del metal, quien me ha acompañado recientemente en estos menesteres de las bandas.

Pues bien, estimados lectores, sigan disfrutando de la buena música y que Dio los bendiga por los siglos de los siglos…